<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659</id><updated>2011-11-18T14:21:36.393-08:00</updated><title type='text'>Testimonios - Ciencia Cristiana Madrid</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>46</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-9066595018536815285</id><published>2011-11-18T14:17:00.000-08:00</published><updated>2011-11-18T14:21:36.423-08:00</updated><title type='text'>¿Violencia global o paz global?</title><content type='html'>Artículo escrito por Betty Jenks, publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al leer la Biblia también encontré este pasaje que me recordó que esta ola de violencia no se ha desatado recientemente: “Y no VIOLENCIA desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia en la tierra, dominador contra dominador”.1 La violencia y los rumores de violencia parecen formar parte de la historia del hombre mortal desde el comienzo. ¿Pero hemos de aceptar esto como inevitable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ha hecho que la violencia global haya monopolizado hoy las noticias, como si se acabara de descubrir? La palabra global es relativamente nueva en nuestro vocabulario, no obstante, sigue siendo esencial para los habitantes de este planeta, y por muy buenas razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo era niña, la radio no era tan común y la televisión era simplemente un proyecto. Vivíamos en un pequeño pueblo, de modo que la mejor manera de mantenerse informado era suscribiéndose al diario de la ciudad más cercana. Allí uno se enteraba de lo que ocurría en nuestro país, y había una breve columna reconociendo la existencia de otros países, lo que significaba principalmente Inglaterra y el resto de Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensábamos que Asia era Japón o China, y luego, claro, había un lugar muy remoto llamado India. Respecto a África, el rótulo de “Continente Negro” no se refería a la raza, sino al hecho de que nadie sabía con exactitud lo que estaba ocurriendo allí. De pronto nos enterábamos de que se había producido alguna acción bélica o incursión limítrofe, pero para cuando recibíamos las noticias, a menudo ya se había llegado a un acuerdo o producido un cambio que había calmado los ánimos. Para la mayoría de la gente, el mundo era todavía muy distante. De hecho, un lugar en el exterior era algo que estaba “allá afuera” y que nada tenía que ver con “nosotros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo que yo conocía estaba formado por continentes y hemisferios, latitudes y longitudes, una enorme cantidad de tierra empequeñecida por grandes expansiones de océanos. Había diversidad de pueblos y culturas, religiones y lenguas, razas y civilizaciones, en un mundo conocido sólo por pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Piense en cuántos siglos prevaleció ese concepto! Hoy, cuando hablamos de las explosiones ocurridas en el sistema subterráneo de Londres en el 2005, nos damos cuenta de que muchos hemos estado en esa ciudad. Incluso cuando escuchamos de un ataque terrorista en Argelia, una insurrección en Kenya o de un asesinato en Pakistán, esos países ya no son extraños para nosotros. Usted (o alguien que usted conoce) ha estado allí. Y en el ciberespacio no hay límite en las opciones de viaje que podemos tener. Con el movimiento instantáneo de palabras, fotografías y videos por todo el mundo, los océanos ya no nos separan. Con un simple clic de su computadora usted está donde sea que quiera estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasajeros de una aerolínea se duermen al salir de la ciudad de Seattle y se despiertan en Tokio para ver que, a pesar de la diferencia de idiomas, siguen sintiéndose como en “familia”. Yo he viajado mucho y puedo decir con toda sinceridad que dondequiera que he estado muchos me han ayudado, han sido amables, me han brindado su hospitalidad y expresado mucho amor. No hay nada de extraño en eso. Yo diría que es como encontrarse con otros miembros de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violencia global es lo opuesto a lo que la palabra familia representa. Familia es otra palabra para hogar. Éste no está confinado a un lugar donde un grupo de personas intenta ponerse de acuerdo en todo, ¡que es lo que hace una familia! El hogar es, más bien, donde la individualidad de una persona es respetada y reconocida. Es esa atmósfera que ofrece amor y devoción, apoyo y paciencia, consuelo y esperanza… y paz. Entonces es natural que la familia global concentre sus esfuerzos no en la violencia del mundo, sino en lograr la paz global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con demasiada frecuencia pensamos que la paz es algo que se produce después de un conflicto. Para algunos puede ser cuando la fricción y la frustración han dado paso a la resolución. O, a nivel mundial, cuando terminan los combates o las rebeliones y nos enteramos de que se ha restaurado la calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, contrario a esas opiniones tan comúnmente aceptadas, una perspectiva espiritual de la paz nos ayuda a percibir que no se trata de un estado que resulta después de un conflicto. La paz está allí primero, siempre ha estado y siempre estará, intacta; no puede ser tocada por la disonancia o el conflicto de ninguna clase. La paz es la ley espiritual de la armonía en acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misión de Cristo Jesús entrañaba amor y perdón. Él trajo al mundo un concepto puro de la paz que viene cuando se conoce y reconoce que un Padre-Madre Dios es la fuente de la justicia; de las leyes de amor y paz. Y la ley espiritual es fundamental para la realidad. La ley verdadera no es una invención humana. Es la realidad de la vida. Es porque es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un niño golpea las teclas de un piano hace ruido. Cuando ese mismo niño aprende la ley de la armonía, esas mismas teclas producen la belleza, alegría e inspiración de la naturaleza infinita de la música. La ley de la armonía siempre ha estado allí, sin limitaciones ni restricciones.&lt;br /&gt;El terrorismo y la violencia no “pertenecen” ni representan repentinamente a la familia global. Lo que ocurre es que ahora todos tomamos consciencia de lo que sucede cuando algunos miembros de la familia global tienen que enfrentar las consecuencias de las acciones de individuos o naciones que han asumido el derecho de controlar a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, ¿cómo puede este nuevo concepto de familia contribuir a superar lo que parece ser una violencia inevitable? En los Estados Unidos las historias más importantes en casi todas las noticias nacionales comienzan con cierto tipo de violencia. Mientras que en las noticias locales a menudo se habla de tragedias familiares y actos de delincuencia. ¿Es necesario escuchar esas cosas? ¿O de no hacerlo seremos culpables de lo que el profeta Jeremías dijo que había hecho la gente de su época: “Han curado la herida de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz”? 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos estar alertas a las necesidades de nuestro prójimo, ya sea que nuestro propio hijo o toda una cultura estén amenazados. No ignoramos ni debemos ignorar estos incidentes por negligencia y falta de sensibilidad. La compasión es un instinto natural dentro de la familia mundial. Y en lugar de escandalizarnos y sentirnos impresionados por las noticias de que “no hay paz”, debemos sentir de inmediato verdadera compasión, que es la res-puesta que surge de manera natural porque parte de un amor totalmente desinteresado. Esto puede llevar a que se realice algún acto humanitario o, cuando no es práctico, a que se reconozca conscientemente el poder que tiene la oración en todo momento y bajo toda circunstancia. Como dice un himno “…en nuestras luchas Dios está aun sin poderle ver”. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces hemos visto la instantánea y generosa ayuda de individuos y naciones cuando se produce un desastre? Estas acciones espontáneas son prueba de que nuestra familia global está alerta para actuar de inmediato y reconocer la presencia de la paz allí mismo donde trata de reinar el caos. No tenemos que llevar la paz al conflicto. Más bien, podemos sanar el conflicto con el poder de la paz de Dios que está allí “siempre presente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se leyera la Biblia con la vista puesta en toda la corrupción, el engaño y la violencia que se encuentran en sus páginas, muy difícilmente sería un libro cuyas ventas superan hoy grandemente todo lo que se haya escrito jamás. La fundadora de esta revista, Mary Baker Eddy, eligió las siguientes palabras como primer artículo de fe para aquellos cristianos que reconocen que su descubrimiento es el Consolador que Jesús prometió: “Como adherentes de la Verdad, aceptamos la Palabra inspirada de la Biblia como nuestra guía suficiente hacia la Vida eterna”. 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue necesaria la comprensión inspirada de la Palabra de Dios para poner los dos relatos de la creación en el contexto adecuado. El primer capítulo del Génesis cuenta la creación del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios, divinos, expresando sólo el bien. En esta creación no se menciona la violencia ni el mal de ninguna forma, ni pecado, enfermedad ni siquiera la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los capítulos 2 al 4 del Génesis presentan una alegoría de la creación material con el fin de poner al descubierto su inherente confusión y falta de coherencia. Una serpiente mitológica parlante tienta a la mujer, quien a su vez tienta al hombre, y ambos terminan desapareciendo y produciendo hijos de la desobediencia, uno de los cuales comete el primer asesinato. Pero, con el tiempo, la verdadera familia del hombre comienza a surgir. La rectitud y la obediencia les permitían a las personas —profetas, algunos soberanos, mucha gente común— reconocer el poder de un Padre-Madre Dios afectuoso. A través de miles de años, esos miembros de la familia tomaron la firme decisión de apoyar el derecho que tiene la humanidad de vivir en paz. 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy escribe: “Bien puede el sentido humano maravillarse de la discordancia, mientras que para un sentido más divino, la armonía es lo real y la discordancia lo irreal. Bien podemos asombrarnos del pecado, la enfermedad y la muerte. Bien podemos estar perplejos ante el temor humano, y aún más consternados ante el odio, que levanta su cabeza de hidra y muestra sus cuernos en las muchas maquinaciones del mal. Pero ¿por qué quedarnos horrorizados ante la nada?”6 Cuando hablo y oro con amigos de Kenya y otras problemáticas zonas del mundo, estoy siempre consciente del ejemplo que dieron aquellas personas en épocas bíblicas que tenían fe en el poder de Dios para destruir las “muchas maquinaciones” del mal y revelar Su paz inalterable. También me siento reconfortada al escuchar acerca de la contribución que están haciendo tantas personas al reconocer lo inútil que es la violencia, y el efecto sanador y práctico que tiene la oración en pro de la paz.&lt;br /&gt;La capacidad de silenciar los desafíos que plantea la violencia en todas sus formas, es el bondadoso don que cada uno de nosotros ha recibido. La violencia global pierde su alarmante amenaza a medida que sentimos la tranquilidad y la expectativa que la paz universal de Dios ofrece. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Betty Jenks es practicista y maestra de la Ciencia Cristiana en Boston, Massachusetts, Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Jeremías 51:46. 2Jeremías 6:14, según la versión King James. 3 Frederick W. Faber, Himnario de la Ciencia Cristiana N° 86. 4 Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, pág. 497. 5 Véase Hebreos capítulo 11. 6&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-9066595018536815285?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/9066595018536815285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/11/violencia-global-o-paz-global.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/9066595018536815285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/9066595018536815285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/11/violencia-global-o-paz-global.html' title='¿Violencia global o paz global?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2078758589221879558</id><published>2011-10-23T14:18:00.000-07:00</published><updated>2011-10-23T14:21:02.797-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Steve Jobs, fundador de Apple, recientemente fallecido, fue un visionario de nuestros tiempos, un creador e inventor. Su desaparición se ha sentido en todo el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una persona, que veía las cosas de una forma sencilla  y supo separar las verdades de la vida de los engaños y las decepciones diarias. Con sus inventos, ayudaba a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su discurso de fin de carrera en la Universidad de Stanford,  animó a los estudiantes a ser constantes, persistentes y no vivir la vida de otro, sino la propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo que cada mañana se preguntaba, si haría lo que tenía pensado hacer ese día, si fuera el último día de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa idea me ha dado mucho en qué pensar.  Lo que necesitamos cada día es procurar ver las cosas en su verdadera dimensión. Para eso, hace falta hacer una especie de limpieza mental cada mañana - empezar el día con la mente clara.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, en su libro Ciencia &amp; Salud con Clave de Las Escrituras (página 261) dice: “Mantened vuestro pensamiento firmemente en lo perdurable, lo bueno y lo verdadero, y los experimentaréis en la medida en que ocupen vuestros pensamientos.”  Si hacemos esto, el día irá mucho mejor para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2078758589221879558?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2078758589221879558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/10/steve-jobs-fundador-de-apple.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2078758589221879558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2078758589221879558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/10/steve-jobs-fundador-de-apple.html' title=''/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2248716682059685272</id><published>2011-09-04T13:56:00.000-07:00</published><updated>2011-09-04T13:58:37.194-07:00</updated><title type='text'>Unidos en oración</title><content type='html'>de Elise L. Moore (publicado con anterioridad en el archivo de El Heraldo)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Elise es practicista, maestra y conferenciante de la Ciencia Cristiana, y vive en Nashville, Tennessee, Estados Unidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo parece más pequeño y todo rostro un amigo cuando nos unimos en oración los unos por los otros. “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. 1 El “yo” es la manifestación de Dios o el Cristo. El Cristo salvador resplandece en medio de la oración para dispersar la oscuridad mental, como una luz divina que aparece aun antes de que se produzca la curación. El Cristo es el mensaje espiritual que renueva la esperanza y fortalece la fe hasta que experimentamos el poder y la habilidad que tiene Dios para sanar y salvar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La seguridad que brinda Dios no termina con la inspiración inicial. La salvación continúa hasta que la más mínima ansiedad, pecado y enfermedad es eliminada permanentemente. Aun entonces el Cristo salvador no nos abandona. El Cristo, la Verdad, permanece con nosotros para protegernos de la agresión mundana o de nuestras propias dudas. El Cristo permanece para siempre con nosotros para proteger nuestra pureza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reunirse en nombre de Cristo es parte de la Iglesia. Esta reunión espiritual tiene un móvil más elevado que la camaradería o una amena experiencia social. Es un acercamiento espiritual cuyo propósito es sanar y salvar. La palabra “reunir” es de origen griego e ilustra este significado profundo. Implica unión, ser completo.2 Nos unimos para alabar a Dios y elogiar Sus maravillosas obras para con los hijos de los hombres.3 Nos unimos anhelando comprender más la naturaleza divina y su actividad. Nos unimos mentalmente con todas las personas de pensamiento espiritualizado que conocen y hacen la voluntad de Dios. El Cristo está presente en este concepto espiritual de una Iglesia viva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una reunión completa es la unicidad que se expresa al unirnos con Dios y con toda Su creación. Todas las ideas de Dios están reunidas en la Mente divina de manera permanente, reflejando inteligencia y vida inmortal. Nadie está aislado ni abandonado luchando solo para encontrar a Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprender esto es práctico y trae curación. Por ejemplo, cuando cursaba el primer año de la universidad, una noche me enfermé. Era muy tarde y mi compañera de cuarto dormía. Pensé que era demasiado tarde como para llamar a mi mamá o a cualquier otra persona para que orara por mí. Así que tomé mi Biblia y Ciencia y Salud, y empecé a leer la Lección Bíblica de esa semana (disponible para ser estudiada antes del servicio religioso dominical). Envuelta en capas de soledad, lástima de mí misma y dolor, luché para orar y afirmar el poder y la presencia de Dios. Anhelaba que hubiera alguien más conmigo para apoyar mi oración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parecía que sería más fácil sentir la presencia de Dios si otras dos o tres personas estaban junto a mí. De pronto, pensé que otra persona en el mundo estaba en ese momento estudiando la misma Lección Bíblica y orando con las mismas ideas que yo. Me di cuenta de que estábamos unidos en oración aunque estuviéramos separados por muchos kilómetros y no nos conociéramos personalmente. Entonces percibí que tal vez decenas, quizás cientos e incluso miles de sinceros pensadores espirituales estuvieran orando en ese mismo momento por el mundo y eso me incluía a mí. En ese instante comprendí que no estaba sola. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba unida con innumerable cantidad de personas y el Cristo estaba en medio de nosotros, trayéndonos inspiración, curación y salvación. Estaba unida con Dios y con todas las ideas de Dios. Entonces, algo en Ciencia y Salud adquirió un nuevo significado para mí. “El hombre no... es una idea aislada y solitaria, pues representa a la Mente infinita, la suma de toda sustancia”.4 En ese instante sané por completo. La enfermedad desapareció y me sentí bien.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El sentido más elevado de solidaridad es la unión con Dios y Sus ideas. Ya sea que nuestra iglesia esté formada por un pequeño grupo de personas en un lugar remoto de la selva, por miles de personas en un lugar público de adoración, o por una sola en su casa con Dios, todos estamos juntos reunidos en el nombre de Cristo. El poder sanador y salvador del Cristo está contigo ahora y para siempre.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1 Mateo 18:20. 2 Véase Strong’s New Testament 4863, 4862. 3 Véase Salmo 107:8. 4 Ciencia y Salud, pág. 259:4. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2248716682059685272?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2248716682059685272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/09/unidos-en-oracion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2248716682059685272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2248716682059685272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/09/unidos-en-oracion.html' title='Unidos en oración'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-3428442349204208440</id><published>2011-08-22T11:42:00.000-07:00</published><updated>2011-08-22T11:44:08.122-07:00</updated><title type='text'>No lograba quedar embarazada</title><content type='html'>Testimonio de Maria Fernanda Smara, publicado con anteriordad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi marido y yo estuvimos casados varios años, sin poder tener hijos. De modo que cuando empezamos a estudiar la Ciencia Cristiana le pedimos a un practicista de esta Ciencia que nos apoyara con su oración. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante todo un año, avancé en mi comprensión espiritual y estudié las verdades que me ayudarían a percibir que estamos unidos a Dios, la Vida, el origen de todo. Que somos reflejos de Su ser, pues de Él proviene nuestra vida, nuestras cualidades maternales y paternales, nuestra familia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco comencé a darme cuenta de que no quería ser una madre posesiva y sentir que los niños eran de mi propiedad, sino que quería abrirme a la experiencia de amar más y sobre una base más espiritual. A medida que pude aceptar esto en mi corazón y entender que tener hijos tenía que ver con esta posibilidad de amar más a otros seres y velar por su bienestar, de dar más de mí, de comprender más al Amor divino, me embaracé de mi primera hija. A partir de allí, continuaron las bendiciones, pues, al cabo de tres años, vino nuestra segunda hija. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio de la Ciencia Cristiana me ha ayudado mucho en la crianza de las niñas, porque uno aprende que Dios es el único Creador, el único Padre-Madre. Mary Baker Eddy afirma que Dios es “Mente, Espíritu, Alma, Principio, Vida, Verdad, Amor, incorpóreos, divinos, supremos e infinitos” (Ciencia y Salud, pág. 465). Más adelante responde a la pregunta “¿Qué es el hombre?” diciendo que “el hombre no es materia; no está constituido de cerebro, sangre, huesos y otros elementos materiales. …está hecho a imagen y semejanza de Dios” (Ibíd., pág. 475). Esa semejanza es espiritual, no material. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, el saber que Dios es el único Creador, que Él es nuestro Padre y Madre, me llena de confianza para cualquier tarea que tenga que desempeñar, ya sea en el ámbito familiar o profesional, porque toda la sabiduría viene de Él. Además percibimos que cada uno de nuestros hijos también está unido a este Padre-Madre, de un modo indisoluble, perfecto, que esta presencia divina está todo el tiempo ocupándose de mantener nuestra propia perfección, salud, belleza y progreso. Los niños a su vez, a medida que van creciendo y aprendiendo estas verdades, también las aplican en su vida cotidiana con éxito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este conocimiento de Dios también me ha dado la fortaleza para enfrentar situaciones inesperadas. Recuerdo que en una ocasión estaba cambiando a mi hija más pequeña de unos siete meses, sobre la cama. Ella siempre se quedaba quieta y me daba la posibilidad de ir a buscar alguna cosa que necesitara para poder cambiarla. Pero en esa ocasión, la bebé giró hasta el borde de la cama y se cayó. Inmediatamente me vino al pensamiento el himno 273 del Himnario de la Ciencia Cristiana, que en una estrofa dice: “Glorifiquemos a Dios por su misericordia”. La levanté en mis brazos y mantuve firme esto en el pensamiento y empecé a cantar este himno repetidas veces. Al cantarlo, pensaba nada más que en la presencia de Dios, el bien. Sentía que esta presencia inundaba mi pensamiento, mi corazón y toda mi experiencia. Al cabo de un rato la bebé dejó de llorar y se durmió tranquilamente. Al día siguiente, amaneció con la misma alegría de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Fernanda Smara &lt;br /&gt;El Bolsón, Argentina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-3428442349204208440?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/3428442349204208440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/08/no-lograba-quedar-embarazada.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3428442349204208440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3428442349204208440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/08/no-lograba-quedar-embarazada.html' title='No lograba quedar embarazada'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5729189770814628867</id><published>2011-07-26T11:03:00.000-07:00</published><updated>2011-07-26T11:17:19.744-07:00</updated><title type='text'>El poder que nos libera del terror</title><content type='html'>de Lucille Hernández Gregory, publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una oportunidad, me vi frente a una situación donde parecía reinar el terror y las alternativas para alcanzar una resolución pacífica eran limitadas. Esto ocurrió cuando trabajaba en la isla de Santa Cruz, parte de las Islas Vírgenes, en la industria hotelera. En dicha ocasión me encontraba con unos clientes participando en una actividad que incluía cena y baile. El restaurante, donde disfrutábamos del ritmo de instrumentos de percusión, se encontraba en la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la cena en la terraza al aire libre de pronto percibí que algo se movía en la oscuridad de la playa. Rápidamente me di cuenta de que varios hombres enmascarados, cargando escopetas de caño recortado, se aproximaban sigilosamente al restaurante. La oscuridad nocturna había escondido su avance desde la playa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terror que sentí en ese momento quiso paralizarme. En seguida, como en una pesadilla, escuché los gritos de los turistas y también los disparos de las escopetas. Todo ocurrió muy rápidamente, pero al mismo tiempo todo parecía moverse con mucha lentitud. Las personas a mi alrededor reaccionaron de formas diferentes. Algunos se echaron al suelo, otros corrieron a esconderse detrás de los arbustos y árboles que había alrededor de la terraza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque quedé estupefacta por unos momentos en seguida me encontré acudiendo a Dios en oración. Aunque me sentía petrificada por el temor, mentalmente permanecí alerta. Mi pensamiento se enfocó por completo en pedirle dirección a Dios. “Padre, ¿qué hago?”, pensé. Desde mi niñez había aprendido a buscar en Dios la respuesta a todas mis necesidades. Y en ese momento esa acción ayudó a contrarrestar el intenso temor que sentía. Si bien, en cierto grado aún sentía temor, éste ya no me paralizaba. El confiar en Dios y buscar Su guía me dio la confianza necesaria para saber que podía responder apropiadamente frente a esas circunstancias atemorizantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta que sentí fue instántanea: “Aléjate de aquí”. Aunque por un instante hubo un asomo de resistencia, no vacilé en obedecer. Sabía que era la dirección divina. No obstante, la lógica parecía refutar esa orden de alejarme de allí. No era posible salir del lugar sin que los asaltantes me vieran. Además, yo estaba vestida de blanco y si trataba de correr fuera de allí quedaría totalmente expuesta y vulnerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sinceramente, sentía mucho temor. Desde donde estaba podía ver a varias personas que parecían estar heridas. Sin embargo, la confianza en Dios era más grande que el temor a los asaltantes. De modo que corrí sin mirar hacia atrás y sentí como si me levantaran con alas. Algunos de los clientes trataron de detenerme, exhortándome a que me escondiera, pero fue como si hubiera sido totalmente invisible a los ojos de los hombres armados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adyacente a la terraza del restaurante había una propiedad con apartamentos de veraneo. Para llegar hasta allí tenía que pasar por el portón que dividía ambas propiedades. Esa era la única dirección hacia la cual podía dirigirme. Corrí hasta el portón y continué corriendo hasta llegar a uno de los apartamentos. La puerta estaba abierta, y una pareja allí parada miraba hacia la oscuridad de la noche para ver de dónde provenían los disparos. Sin detenerme continué corriendo hasta entrar al apartamento y ellos, aunque sorprendidos, no me impidieron el paso. Rápidamente cerraron la puerta detrás de mí y les conté lo que había acontecido. Les expresé mi gratitud por su ayuda y permanecí con ellos varias horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente supimos los detalles de lo sucedido. Me preocupaba la situación de los que permanecieron en el restaurante y sentí mucha gratitud al saber que no hubo muertes, si bien algunos resultaron heridos por balas perdidas. Aunque los enmascarados dispararon algunos tiros, parecía que el motivo principal era robar y no matar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche al orar le di gracias a Dios por la protección que había recibido, no solo yo, sino todos. Todo esto hizo que sintiera un deseo sincero de entender mejor la naturaleza divina puesto que, aunque confiaba en Dios, sabía que aún me faltaba mucho por comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, cuando comencé a estudiar la Christian Science, comprendí más y más los eventos de aquella noche desde una perspectiva más espiritual. Al aprender que Dios es Mente divina, percibí que la comunicación de Dios con Sus hijos ocurre incondicionalmente y sin interrupción. Por ejemplo, pienso en la historia de Moisés, cómo su madre obedeció la voz de Dios para salvar a su hijito. ¿Qué madre echaría su bebé al río en una canasta sin saber lo que le espera? Sólo una madre que confía plenamente en Dios y no se aparta de Su voz haría algo así. La inspiración divina siempre esta disponible, pero necesitamos escucharla y obedecerla aun cuando la respuesta muchas veces parezca contradecir lo que es razonable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en cuán importante es estar alerta y no permitir que entre al pensamiento la creencia de que pueda existir un poder más fuerte o más grande que el poder del Amor divino. Esta actitud nos protege para que no seamos víctimas de ese pensamiento falso. Estas palabras escritas por Mary Baker Eddy ilustran para mí lo que todos podemos demostrar en nuestras vidas diariamente: “El poder de Dios libera al cautivo. Ningún poder puede resistir el Amor divino”.1 En toda situación y bajo cualquier circunstancia, podemos acudir a nuestro Padre-Madre Dios quien nos da exactamente la inspiración necesaria para vencer el terror.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5729189770814628867?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5729189770814628867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-poder-que-nos-libera-del-terror.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5729189770814628867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5729189770814628867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-poder-que-nos-libera-del-terror.html' title='El poder que nos libera del terror'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-3117545684430070814</id><published>2011-07-10T14:23:00.001-07:00</published><updated>2011-07-10T14:23:58.912-07:00</updated><title type='text'>El peso del mundo sobre tus hombros</title><content type='html'>Por Pamela Cook &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo en Manhattan, en Nueva York, y camino de mi oficina a casa, paso por donde está la estatua del Atlas. Curiosa por saber más acerca de lo que representa, averigüé y encontré que este antiguo titán griego, está llevando una carga tremendamente pesada sobre sus hombros como castigo por hacerle la guerra a Zeus. Eso fue un castigo severo; puesto que los titanes eran inmortales en la mitología griega, ¡su castigo iba a durar para siempre! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer hay desacuerdo en cuanto a lo que este peso era. Una versión dice que está sosteniendo al mundo sobre sus hombros. &lt;br /&gt;Hmmm...Eso suena familiar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Por qué es que tan a menudo nos sentimos abrumados por las tareas y responsabilidades cotidianas? ¿Es porque creemos que somos nosotros los que estamos en control y que, en cierta medida, somos responsables de hacer que las cosas sucedan? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas personas en todo el mundo trabajan bajo la presión implacable detener que cumplir con fechas de cierre, manipulando múltiples responsabilidades al mismo tiempo. Estando continuamente a la merced de nuestros dispositivos electrónicos, nos enorgullecemos de abrirnos paso durante el día haciendo tareas múltiples, y en algunos casos, también en horas de la noche. Y en todo esto, puede que nos sintamos cada vez más incapaces de salir victoriosos de esta batalla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lugar de avanzar, muchas veces sentimos que nos estamos quedando cada vez más atrás. En lugar de hacerse más ligera la carga, parece hacerse más pesada. Y te sientes como un Atlas moderno, condenado a cargar el peso del mundo sobre tus hombros por toda la eternidad. La Ciencia Cristiana explica que esta sensación de estar aplastados por el peso proviene de un falso sentido de la responsabilidad y de la creencia de que somos meros mortales luchando solos en un sorprendente universo material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana, lo explica así: “Los mortales son egotistas. Se creen trabajadores independientes, autores personales y hasta creadores privilegiados de algo que la Deidad no quiso o no pudo crear” (Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, pág. 263). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿quién está realmente a cargo? Cristo Jesús dio la respuesta cuando dijo: “No puedo yo hacer nada por mí mismo... no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre (Juan 5: 30). La traducción bíblica llamada "El Mensaje", de Eugene H. Peterson, interpreta la primera parte de ese pasaje de la siguiente manera: “No puedo hacer una sola cosa por mí mismo: escucho, luego decido”. Así que, si vamos a seguir la guía de Jesús, tenemos que tratar de imitarlo en nuestra vida diaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando siento como si me estuviera desmoronando bajo el peso de la responsabilidad personal, me recuerdo a mí misma quién tiene control. Eso por sí solo a menudo comienza a aliviar la presión. Entonces me detengo en oración para escuchar lo que la inteligencia divina tiene que decir. &lt;br /&gt;Por supuesto, esto requiere valor – y más que un poco de humildad – sobre todo durante esos momentos de gloria cuando habiendo completado las tareas con éxito puedo estar tentada a sentirme personalmente orgullosa de lo que “yo” he logrado. Entonces, es cuando encuentro que es importantísimo volver a reconocer quien está en control. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dándole la responsabilidad – y el crédito – a un poder superior al mío me libera de la sensación de que estoy trabajando por mi cuenta. Entonces ya no me siento como Atlas – sentenciada a llevar el peso del mundo sobre mis hombros. El castigo se disipa y soy liberada.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esta traducción de un artículo religioso del Christian Science Monitor titulado en inglés “The weight of the world on your shoulders”, es la dedicada y desinteresada labor del cuerpo mundial de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-3117545684430070814?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/3117545684430070814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-peso-del-mundo-sobre-tus-hombros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3117545684430070814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3117545684430070814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-peso-del-mundo-sobre-tus-hombros.html' title='El peso del mundo sobre tus hombros'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-1558412941290958389</id><published>2011-07-03T10:19:00.000-07:00</published><updated>2011-07-03T10:21:40.538-07:00</updated><title type='text'>El desempleo juvenil y lo que podemos hacer</title><content type='html'>por Elizabeth Mata &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta traducción de un artículo religioso del Christian Science Monitor titulado en inglés “Youth unemployment and what we can do”, es la dedicada y desinteresada labor del cuerpo mundial de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En el Cairo, Londres y Brooklyn, son demasiados los jóvenes que están desempleados y descontentos,” dice el subtítulo de “La Bomba del Desempleo Juvenil” (Bloomberg Businessweek, Feb. 2). Este malestar está aumentando en África, China y Japón. Vivo parte del año en España y he sentido este problema frente a la puerta de mi propia casa, con un 40 por ciento de los jóvenes de España sin empleo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta situación es particularmente difícil en el sur de Europa. A los jóvenes se les ofrecen prácticas y pasantías sin pago, o mal remuneradas, o contratos temporales que no ofrecen beneficios sociales o protección. Algunos, están emigrando al norte de Europa, mientras que otros están regresando a los albergues de su infancia, preguntándose si alguna vez serán capaces de poder irse. Muchos están abandonando el mercado de trabajo totalmente, creyendo que no hay más oportunidades y que no hay lugar para ellos en la sociedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto realmente me impactó cuando una joven española amiga nuestra me contó lo desalentada que estaba después de seis meses de haber sido despedida y todavía sin poder encontrar trabajo en ninguna parte. La situación de mi joven amiga me alertó a orar para sentir más firme y constantemente que Dios siempre satisface las necesidades de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oración nos ayuda a mirar a través de una mejor lente que la de las estadísticas, las fluctuaciones económicas u obstáculos políticos. Una perspectiva espiritual revela a Dios como nuestro Padre-Madre, el Amor, el único Creador. El mirar a través de esta lente revela que puesto que Dios crea sólo lo bueno, la oportunidad para el bien es la condición permanente de Su creación, para cada uno de nosotros, sin importar nuestra edad. Ninguna puerta puede cerrarse ante un sentido constante de nuestra valía, que incluye un trabajo satisfactorio y útil. Esta verdad se hace más clara mediante una comprensión más profunda de Dios como la única fuente siempre disponible de todo lo bueno que viene a nuestras vidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con la Ciencia Cristiana, Jesús entendía su unidad indestructible con Dios con una convicción tan absoluta que él personificaba perfectamente al Cristo, su naturaleza divina a imagen y semejanza de Dios. Por medio de la sanación de todo problema humano imaginable, él enseñó en ese entonces —y su ejemplo continúa enseñando hoy— que el Cristo es la única naturaleza verdadera de cada uno de nosotros. La Ciencia Cristiana muestra que el Cristo viviente, el poder sanador y salvador de Dios, está siempre presente a través de todas las edades para destruir todas las limitaciones y para revelar el cuidado constante de Dios para cada hombre y cada mujer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuidado de Dios está representado con compasión y relevancia en el libro de Isaías, donde está escrito: “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas” (40:11). ¡Qué natural es para todos los hijos amados de Dios sentir el progreso continuo del bien y la abundancia. Al orar desde esta base, podemos romper el cuadro desaliento sobre desempleo que plaga a nuestra juventud. Deja que el Cristo actúe como una luz irresistible que con originalidad y vigor brilla más que la desesperación y la desesperanza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los resultados de la oración puede ser una perspectivas más brillante que lo guíe a uno a un puesto recién creado, o a que se extienda un contrato temporario debido a una necesidad inesperada. El escuchar profunda y devotamente y un humilde deseo de ayudar al mundo puede dar lugar a que se inicie un negocio que ofrezca nuevos servicios productivos. La bondad y la abundancia son el derecho divino de todos sin tener en cuenta la edad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana y fundó el Christian Science Monitor, dedicó su vida a ayudar a otros a ver que el Amor infinito y divino, Dios, está siempre consolando y guiando, no importa qué dificultad debamos de enfrentar. En su obra principal, “Ciencia y Salud con Clave de la Escrituras”, escribió: “El Amor inspira el camino, lo ilumina, lo designa y va adelante en él” (p. 454). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a que Dios es Mente, Dios siempre nos está informando de nuestra relación inseparable con Él y de la permanencia de nuestro propósito dado por Dios. Los problemas de desempleo que les preocupa a los jóvenes de hoy, o a cualquier persona en el mercado laboral, no están fuera del alcance de la capacidad infinita y el poder de Dios de aportar soluciones para esta necesidad humana esencial. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-1558412941290958389?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/1558412941290958389/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-desempleo-juvenil-y-lo-que-podemos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1558412941290958389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1558412941290958389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/07/el-desempleo-juvenil-y-lo-que-podemos.html' title='El desempleo juvenil y lo que podemos hacer'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8810140354655312767</id><published>2011-06-07T09:17:00.000-07:00</published><updated>2011-06-07T09:25:06.191-07:00</updated><title type='text'>¿Qué pensamos del medio ambiente?</title><content type='html'>Mónica Esefer Passaglia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuamente leemos titulares en los medios de comunicación que alertan sobre el calentamiento global, el cambio climático, la contaminación ambiental, y su impacto en todas partes del planeta. Gobiernos y entidades en muchos países están considerando este problema en busca de soluciones consensuadas para salvaguardar el futuro de próximas generaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, hay algo más que nosotros podemos hacer: entender qué es lo que realmente está ocurriendo y enfrentar este tema desde una perspectiva espiritual que traiga curación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy —Descubridora y Fundadora de la Ciencia Cristiana— explica lo que realmente está ocurriendo en su obra Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras: “El universo físico expresa los pensamientos conscientes e inconscientes de los mortales”. 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces podríamos preguntarnos: ¿Qué pensamos de nuestro mundo? ¿Qué pensamos de nosotros mismos y de los demás? Los estados mentales que abrigamos se expresan en nuestro ambiente. Estados mentales de temor, ira y egoísmo, se expresan en un medio ambiente tumultuoso. Estados mentales de paz, amor fraternal y rectitud se expresan en un medio ambiente armonioso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, lo que realmente necesita nuestro mundo es que cuidemos del medio ambiente mental, una defensa espiritual de la ecología. Y la Ciencia Cristiana nos da una herramienta para que seamos actores en esta defensa: la oración diaria por nuestra comunidad mundial y el ambiente mental colectivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Biblia encontramos muchos ejemplos del dominio del hombre sobre las condiciones ambientales por medio de la oración que incluye comprensión espiritual, como en el caso de Cristo Jesús, que calmó la tempestad cuando su barca se estaba hundiendo. 2 Él estaba consciente de la omnipresencia y omnipotencia de Dios, el bien, y Su control de toda situación, y esto hizo que naturalmente sobreviniera la calma. Siglos antes también se demostró el poder e impacto de la oración en el medio ambiente, por ejemplo, en el caso del Profeta Eliseo, que a pedido de pobladores de Jericó, sanó las aguas de los manantiales de esa ciudad derramando una vasija de sal. 3 En esa época la sal se utilizaba como conservante, era símbolo de salud, subsistencia, pureza, hospitalidad. Eliseo purificó el medio ambiente mental gracias a que tenía consciencia de la ley de Dios en acción, eliminando estados mentales de impureza y escasez. Es interesante ver que esta purificación que realizó Eliseo perduró a través de los siglos. El libro “Usos y costumbres de las tierras bíblicas” 4 explica: “En la actualidad, uno de los principales manantiales en Palestina es el que está en Jericó. Esta agua viene de una montaña en el desierto de Judea localizada atrás del pueblo. …se le llama ‘fuente de Eliseo’. Se cree que son las aguas sanadas por el profeta hace muchos siglos. Aun cuando el nivel de esta agua baja en tiempo de calor, muy raramente se seca por completo, y es un medio de agua para hombres y animales, y para el oasis, donde crecen los plátanos, higos y palmeras de dátiles de la región”. Actualmente este manantial figura en las guías turísticas de Palestina como “Ayn es- Sultan” o “La Fuente de Eliseo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy también habló de las condiciones climáticas y ambientales y ejerció dominio sobre ellas. En una declaración escrita para el diario Boston Globe sobre el Día de Acción de Gracias en el año 1900, entre otras ideas expresó: “…la atmósfera de la mente humana, cuando se limpie del yo y esté imbuida de Amor divino, reflejará este estado subjetivo purificado en los cielos más claros, menos rayos, tornados y extremos de calor y frío”. 5 Enseñó que por medio de la oración en la Ciencia Cristiana podían corregirse estados mentales tumultuosos. Clara Knox McKee, una alumna de la Sra. Eddy, en sus reminiscencias comenta que un día nuestra guía “llamó a sus estudiantes para que fueran a su estudio y señaló hacia una nube muy negra, con la forma de un cuerno, que estaba yendo hacia la casa en línea directa con la ventana del frente de su estudio. Ella pidió a cada alumno que fuera a la ventana y lo viera, y que percibiera que no hay elementos destructivos en la creación de Dios. Aunque parecía que giraba directamente en dirección a Pleasant View, más o menos una milla antes el ciclón cambió de curso y pasó por alrededor de Concord hacia las montañas, haciendo muy poco daño”. 6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros podemos orar por las condiciones ambientales y mentales que percibimos en nuestro día a día, siempre manteniendo en nuestro pensamiento la armonía de la creación divina. Al centrar nuestra oración en los hechos espirituales sobre esa creación, es útil reconocer que Dios es la Mente infinita, la única inteligencia que existe, y que por ser hijos de Dios todos estamos unidos y actuamos bajo el gobierno de esta Mente perfecta. Por ello, el único medio ambiente mental en que nos movemos es el de la Mente divina, donde no hay conflicto ni peligros, todo es orden y seguridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puede la comprensión de estos hechos espirituales ajustar la escena humana? Esta comprensión actúa como la levadura. Me gusta pensar en la parábola que Cristo Jesús enseñó a sus discípulos: “El Reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado”. 7 La levadura espiritual es la ley de Dios, la Verdad divina. Cuando reconocemos la presencia y acción de esa ley, el medio ambiente mental se transforma totalmente expresándose en estados de consciencia puros y espiritualizados. Nuestras oraciones no se hacen en vano, sino que encauzan nuestro pensamiento en la Verdad, la realidad espiritual, y nos apartan de las concepciones materialistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, se originaron incendios en las sierras de Córdoba, una provincia de Argentina, el país donde vivo. Debido a la gran sequía, no era fácil apagar esos incendios y llegaron a quemarse rápidamente miles de hectáreas. Cuando la noticia se publicó en los periódicos nacionales, comencé a orar sabiendo que realmente todos vivimos en el reino de los cielos, en la armonía, donde sólo existe la creación de Dios, del todo buena, en la que no hay elemento destructivo alguno. Dios reinaba y como promete en la Biblia, “haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán”. 8 Esta promesa era la ley de Dios en acción en esta situación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bomberos estaban actuando valientemente y lograron reducir el fuego en cierta medida. Aunque era primavera, en breve se registró una abundante nevada y lluvias, que apagaron todos los focos de incendio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos podemos tomar parte en la defensa más eficaz del medio ambiente: la defensa espiritual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 484. 2 Véase Mateo 8:23–27. 3 Véase 2 Reyes 2:19–22. 4 “Usos y costumbres de las tierras bíblicas” por Fred H. Wight, pág. 309. 5 La Primera Iglesia de Cristo, Científico, y Miscelánea, pág. 265. 6 We knew Mary Baker Eddy, Reminiscencias de Clara Knox McKee, pág. 193. 7 Mateo 13:33. 8 Ezequiel 34:26.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8810140354655312767?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8810140354655312767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/06/que-pensamos-del-medio-ambiente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8810140354655312767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8810140354655312767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/06/que-pensamos-del-medio-ambiente.html' title='¿Qué pensamos del medio ambiente?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-356968121585671811</id><published>2011-05-15T13:59:00.000-07:00</published><updated>2011-05-15T14:03:57.396-07:00</updated><title type='text'>La abundancia y la economía mundial</title><content type='html'>de Lyle Young &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lyle es practicista, maestro y conferenciante de la Ciencia Cristiana. Reside en Ottawa, Ontario, Canadá.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una mañana, hace dos años, salí a correr por Nueva Delhi antes de que hubiera mucho tráfico. Tenía pensado recorrer cinco kilómetros y, para no perderme, regresar por la misma ruta. Pero unos perros callejeros alteraron mis planes, pues, dominando las calles secundarias a las 6 de la mañana reconocieron de inmediato que yo era un visitante. En un momento dado, varios de ellos se pusieron a perseguirme, ladrando y convocando a otros amigos caninos. No tuve mayor problema en pasarlos la primera vez; simplemente corrí más rápido. Pero al regresar tuve que elegir entre los perros o perderme regresando por otro camino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Comencé a orar pidiendo ayuda a Dios y decidir qué camino tomar, entonces alcancé a una persona de la calle (una de los millones que hay en India), que iba en mi misma dirección. Caminé al mismo ritmo que él y le expliqué que por un tramo me mantendría a su lado debido a mi encuentro con los perros. Él no hablaba inglés y yo no hablaba hindi. Dudo que una persona blanca haya hablado con él antes, menos aún vestida con equipo para correr. Pienso que no tenía idea de por qué busqué su compañía, pero muy cordialmente me acompañó al pasar junto a los perros, quienes, en esta oportunidad, no mostraron ni el más mínimo interés en mí. Después de esas cuadras, le di gracias a mi anfitrión y continué corriendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es demasiado idealista pensar que todos en el planeta, como mi amigo indio, son lo suficientemente ricos como para tener algo para dar, para servir a los demás? ¿No será que la división del mundo entre los que tienen y los que no tienen es artificial y totalmente errada, y que, por lo tanto, se puede superar? ¿Es acaso inevitable que quienes viven en nuestra calle, así como aquellos en nuestro mundo, sean arrastrados como por un torbellino por la economía mundial? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el último capítulo de Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, la autora, Mary Baker Eddy, incluyó cartas de algunas personas que fueron sanadas mediante la lectura del libro. En una de ellas, una mujer de Chicago escribió que Ciencia y Salud la había apartado de los falsos dioses del pecado, la enfermedad y la pobreza, y llevado a tener una vida con mayor abundancia, e incluso a ayudar a otros. 1&lt;br /&gt;Otro pasaje —que no se encuentra hacia el final del libro, sino que está en el primer capítulo, un capítulo que explica cómo sanar mediante la oración— confirma la importancia de trabajar para superar la indigencia y la escasez: “Si damos la espalda a los pobres, no estamos preparados para recibir la recompensa de Aquel que bendice a los pobres”. 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero es que Dios bendice realmente a los pobres? He consultado muchas traducciones y todas ellas confirman estas palabras de Jesús: “Bienaventurados, vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reino de los cielos pertenece a los pobres —y a todos— porque Dios bendice a todos infinitamente, desde aquellos que acaban de perder su casa hasta aquellos que están restringiendo al máximo sus gastos frente a los vaivenes del mercado y ahorrando para su jubilación. Como indica el primer capítulo de Ciencia y Salud, Dios es el Amor infinito, y Él derrama constantemente Sus bendiciones sobre cada uno de Sus amados hijos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que Dios está comunicando constantemente las ideas espirituales, prácticas y específicas que cada uno de nosotros necesita ahora mismo para expresar Su inteligencia, amor y bondad. Al expresar estas y otras cualidades divinas vemos que nuestras necesidades son respondidas. De esta manera, el padre desempleado con cuatro hijos en Kansas City; la madre en Kinshasa que está luchando para pagar la escuela de sus dos hijos; la joven familia de los suburbios de Buenos Aires que está tratando de comprar una casa; a todas estas personas, Dios les está dando las ideas exactas que necesitan para progresar. Siempre que nos esforzamos por ayudar a los demás, Dios responde a nuestras propias necesidades. Entonces, lo que realmente se necesita es ser receptivo para percibir estas ideas y ponerlas en práctica. &lt;br /&gt;Pensemos, por ejemplo, en José, en la Biblia. Él no tenía nada y había sido injustamente puesto en prisión en un país extranjero. No obstante, tuvo la percepción espiritual y la capacidad para salvar del hambre a Egipto y a los pueblos de los países colindantes —incluso a su familia que se había apartado de él. 4 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro ejemplo se encuentra en el Segundo Libro de Reyes, capítulo 5, donde el ejército de un país vecino toma cautiva a una muchacha, quien demostró un inestimable espíritu de perdón y buena voluntad mientras servía en la casa de un general. Ella consideraba que el poder sanador de Dios era para todos, incluso para ese militar. Las acciones de esa joven llevaron a que ese hombre sanara de una enfermedad que acarreaba un estigma social y lo liberó de un malsano orgullo nacional. Ninguna de estas personas espiritualmente ingeniosas —ni José ni la joven— estuvieron esperando pasivamente a ver qué les traería la economía.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En este sentido, tal vez a veces pensemos que somos receptores pasivos de lo que sea que ofrezca la situación económica mundial. Pero comprender que las bendiciones que Dios tiene para cada uno de nosotros son incondicionales, nos ayuda a no depender del aumento en el valor de las acciones del mercado, y traen en cambio tranquilidad, así como un sentido de bienestar a las perspectivas económicas nacionales e internacionales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, como colaboradores de la economía, es importante la forma en que nos vemos a nosotros mismos. El año pasado, durante una visita a Rwanda, descubrí que aunque el país tiene uno de los ingresos per cápita más bajos del mundo, las personas que conocí valoran quiénes son, y esto es clave para superar la pobreza. La gente se vestía con mucha pulcritud. Encontré que Kigali, la capital, y Butare, la otra ciudad importante, estaban limpias; e incluso hasta la casa más sencilla se veía bien mantenida. El cuidado meticuloso de los predios de las universidades me hizo sentir mucho respeto por la autoestima de la gente de Rwanda y por lo agradecidos que están por lo que tienen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pensar en la provisión de Dios, recuerdo que cuando me hice practicista de la Ciencia Cristiana en 1987 —dedicando mi tiempo a ayudar a los demás mediante la oración— yo les debía miles de dólares a mis padres, y me había comprometido a devolverles el dinero cuando terminara mis estudios universitarios. Pero me pareció que lo debido era dedicarme a este ministerio público, y así lo hice. También preparé un plan de pago de cinco años y pude pagarles todo el dinero en menos de tres.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;En aquel entonces, y después, aprendí que demostrar, probar, la abundancia de Dios es una disciplina mental que debe estar motivada por el deseo de servirlo a Él y a los demás. Poco después de entrar en la práctica pública, oraba diariamente, si no a cada hora, de la siguiente manera: “La provisión que Dios tiene para mí es espiritual, constante, continua, puedo contar con ella, es algo en lo que puedo confiar y es abundante”. No, no la usé como un mantra o una fórmula. Pero aferrarme a esta idea básica de Dios me ayudó a enfrentar y a vencer toda sugestión de escasez.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Años después, cuando me casé, mi esposa y yo en cierto momento nos dimos cuenta de que en los meses siguientes tendríamos muchos gastos y no sabíamos con certeza de dónde vendría el dinero. Entonces escribí en la parte de arriba de una página: “Dios responderá a todas nuestras necesidades”. Luego hice una lista de los gastos y cantidades que tendríamos que pagar. Llevé conmigo esa hoja de papel durante varias semanas, revisándola con frecuencia para ayudarme a mí mismo. En pocos meses, cada una de esas necesidades fue respondida perfectamente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A lo largo de los años he aprendido a pensar en la provisión no principalmente en relación con el dinero y dólares, que son finitos, sino en términos de la cualidades de Dios y de ideas, las cuales son infinitas, y a ver que todos tenemos acceso a esa abundancia. Hoy, libres de deudas, mi esposa y yo vivimos en una casa que responde totalmente a nuestras necesidades y bendice a otros de maneras muy prácticas, ya que nos permite acomodar a los miembros de nuestra familia y hacer reuniones sociales con los miembros de la iglesia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Científicos Cristianos de todo el mundo, orando todos los días por la economía del mundo, se diría que en cierta forma ampliamos nuestra visión. Esta es la Oración Diaria de la Ciencia Cristiana: “ ‘Venga Tu reino’; haz que el reino de la Verdad, la Vida y el Amor divinos se establezca en mí, y quita de mí todo pecado; ¡y que Tu palabra fecunde los afectos de toda la humanidad, y los gobierne!” 5 Nótese que la Sra. Eddy usa signos de exclamación. Ese es un enfoque innovador para mejorar la economía, estableciendo esa conexión entre eliminar el pecado en uno mismo y enriquecer a todos en el mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pienso en enriquecer los afectos de la humanidad, pienso en Dios que ayuda a todos a sentirse abundantemente amados al mismo tiempo que aprenden a amar. Me gusta pensar que esa Oración Diaria es una oración para eliminar la pobreza espiritual, no para que alguien reciba una vasija de oro, sino para que todos aprendan que el amor desinteresado es el cielo presente, y que sus vidas son enriquecidas y su estándar de vida es elevado a causa de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elevar la economía para todos requiere que todos nos dediquemos a erradicar la opresión, incluso aquellas en sus formas extremas, como es el caso de los cosechadores de caña de azúcar que trabajan en condiciones similares a la esclavitud en la República Dominicana y en Brasil, o los niños que son obligados a trabajar en países en desarrollo, o aun las víctimas del tráfico humano que viven en países desarrollados, así llamados. Pero aunque la Biblia denuncia a los que oprimen a otros (véase Miqueas 3:1–3, por ejemplo), la pobreza se debe realmente a un opresor más sutil: a una percepción equivocada de la realidad que es en sí misma corrupta y opresiva. La misma considera que la materia es sustancial, mientras que ve al Espíritu, o Dios, como dudoso, vago, impráctico e irrelevante.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El libro de Éxodo relata cómo Dios elimina una manera de pensar que permite y apoya la escasez y la falta de equilibro. En ella, Dios —compasivo, generoso y clemente— acaba con la despiadada esclavitud de todo un pueblo. Cuando Dios los libera, ellos avanzan de un obedecer bajo fuerza a decidir voluntariamente servir al Único que requiere santidad de corazón: una santidad que les permite ver el propósito generoso y la provisión que Dios tiene para todos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Entonces, ¿cómo podemos poner en práctica el pensamiento liberador de Éxodo, ejemplificado en los Diez Mandamientos? 6 Pensando que todos los ciudadanos del mundo están unidos bajo el gobierno del Espíritu infinito. De esta manera, podemos negarnos a pensar de nosotros mismos o de cualquier otra persona, como meros consumidores en una economía basada en la materia, una economía que permite subidas, bajadas, escasez, opresión y desigualdad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor manera de ayudar a la economía mundial es ver que la empresa universal en general consiste en reconocer la santidad de Dios y el inapreciable valor de cada uno de nosotros como Su imagen y semejanza; reverenciar el nombre de Dios y ver que nuestras necesidades son respondidas a través de esa consagración, en lugar de ser impulsados por la servil ilusión de que la materia es la que brinda satisfacción y progreso. A medida que tengamos el desinteresado propósito de contribuir a la economía, en lugar de simplemente obtener algo de ella, podremos tomar mejores decisiones acerca de las finanzas de nuestra familia, y apoyar mejor la toma de decisiones económicas a un nivel más alto también. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es con seguridad que cada uno de nosotros en todo el mundo tiene abundancia infinita, y lo podemos probar. También es cierto que todos podemos ser leales al llamado de sanar el egoísmo, el temor, la preocupación y la escasez. De esta manera comprobamos individual y colectivamente la promesa bíblica: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. 7&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Véase Ciencia y Salud, pág. 697–698. 2 Ibíd., pág. 8. 3 Lucas 6:20. 4 Véase Génesis capítulos 37–45. 5 Manual, pág. 41. 6 Véase Éx. 20:1–17. 7 Filipenses 4:19.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-356968121585671811?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/356968121585671811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/05/la-abundancia-y-la-economia-mundial.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/356968121585671811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/356968121585671811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/05/la-abundancia-y-la-economia-mundial.html' title='La abundancia y la economía mundial'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5058975898972610616</id><published>2011-05-01T11:49:00.000-07:00</published><updated>2011-05-01T11:54:44.096-07:00</updated><title type='text'>El pensamiento y la salud</title><content type='html'>Por Ron Ballard&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En qué consiste la salud o estar sano? ¿Qué lo compone? Los que están a cargo de la atención a la salud se han planteado estas preguntas desde la antigüedad. Y actualmente se suma, además, el creciente interés en las influencias mentales sobre la salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco leí un libro que me fascinó: Why People Get Sick: Exploring The Mind Body Connection (Por qué se enferma la gente: Explorando la conexión mente-cuerpo).1 El mismo examina este tema, debatido por tanto tiempo en el campo de la atención a la salud, respecto a los factores mentales que influyen la salud de una persona. Recuerdo que en una ocasión leí que cuando le preguntaron a Louis Pasteur —“considerado el padre de la medicina moderna”— por qué la misma medicación afectaba a los pacientes de manera diferente, él comentó que tenía que ver con el “terreno” del paciente, refiriéndose a la perspectiva mental. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana, era contemporánea de Pasteur, y a través de su práctica de la curación espiritual ella ahondó profundamente en las influencias mentales que afectan la salud para bien o para mal. Finalmente aprendió que la consciencia espiritual, o el reconocimiento de Dios y Su naturaleza totalmente buena, establece la salud; mientras que factores en el pensamiento humano, como el temor o el egoísmo, debilitan el sentido espiritual y, por lo tanto, la salud. Su descubrimiento de la Ciencia Cristiana demuestra que la salud siempre ha dependido de nuestra creciente comprensión de la naturaleza divina y de nuestro compromiso de vivir constantemente las cualidades que reflejamos naturalmente de este Dios bueno y afectuoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión de nuestra identidad espiritual como la expresión del ser de Dios puede producir una extraordinaria transformación. Y esta transformación no sólo se produce en nosotros, sino también en aquellos que mantenemos en nuestro pensamiento, como lo comprobó mi abuela hace años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nuevo punto de vista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A principios del siglo XX, mi abuela, que anhelaba ser más útil a los demás, comenzó a estudiar un nuevo libro que encontró anunciado en un negocio, cerca de donde ella compraba sus comestibles. Como tenía pocos recursos, no podía comprar el libro, pero todos los días al ir de compras se detenía y leía algunas páginas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro cautivó su esperanza y sus deseos de tener una vida más fructífera, y le contestó muchas de las preguntas que se había planteado con su ardiente estudio de la Biblia. Regresaba a su casa todos los días muy contenta y llena de entusiasmo, ansiosa de compartir lo que había aprendido. Sin embargo, en su casa nadie estaba interesado. Todas las tardes ella salía al patio a colgar la ropa que lavaba para obtener más dinero para vivir. En la casa de al lado vivía un niño a quien ponían regularmente afuera en un corralito para que tomara aire fresco. La apariencia e incapacidad para comunicarse como los otros niños de su edad llamó la atención de mi abuela. (Posteriormente, se enteró de que el niño había nacido con ese problema.) Como no lograba encontrar a alguien con quien compartir lo que estaba aprendiendo de Ciencia y Salud en su casa, mi abuela comenzó a contárselo a este niño. Ella le explicó lo que estaba aprendiendo de la naturaleza de Dios y cómo este niño pequeño, por ser la imagen y semejanza misma de Dios, expresaba esa naturaleza totalmente buena por derecho divino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pasaron los días y una tarde, poco después que mi abuela hubo leído casi todo el libro Ciencia y Salud, la madre del niño vino a golpearle la puerta. Le preguntó de qué le había estado hablando al niño. Mi abuela le contó que había descubierto un libro maravilloso titulado Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, escrito por una mujer llamada Mary Baker Eddy, la Descubridora de la Ciencia Cristiana. Le dijo a esta señora que no sabía mucho de la Ciencia Cristiana, pero sabía que Mary Baker Eddy era una sanadora de mucho éxito y había escrito un libro basado en las enseñanzas de las Escrituras que explicaba cómo sanar. La madre permaneció callada por un momento, y luego le dijo que lo que ella estaba aprendiendo del libro daba resultado porque la condición de su hijo estaba mejorando. Según mi abuela, unos tres meses después el niño ya no mostraba evidencia alguna del problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué capacitó a mi abuela para sanar a ese pequeño? Yo diría que experimentó un cambio revolucionario en su pensamiento o “terreno”. La lectura de Ciencia y Salud le había dado una visión más extensa de Dios, y eso le permitió vislumbrar que tanto ella como el niño, tenían la posibilidad de experimentar algo mejor que lo que les había tocado vivir. En cierta medida, ella se liberó de las teorías y creencias limitantes de los sentidos físicos y vio las infinitas posibilidades que tenía ese niño. Que él podía ser sanado. Mi abuela debe haber visto claramente que la identidad del niño era totalmente espiritual, definida y formada por el Amor divino y, por lo tanto, la enfermedad no podía tocarla. El niño no podía ser víctima de la genética humana. Su perspectiva espiritualizada y su nueva comprensión de la individualidad, y las implicaciones que esta mayor comprensión tiene en nuestra vida, tuvo un efecto saludable no sólo en ella, sino también en el niño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obstáculos contra la salud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a menos que, como mi abuela, estemos dispuestos a dejar de lado un sentido falso del yo o identidad, no podremos enfrentar los obstáculos para que se produzca la curación. Consideremos este pasaje de Ciencia y Salud: “El amor propio es más opaco que un cuerpo sólido. En paciente obediencia a un Dios paciente, laboremos por disolver con el solvente universal del Amor la dureza adamantina del error —la obstinación, la justificación propia y el amor propio— que lucha contra la espiritualidad y es la ley del pecado y la muerte”. 2 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo adamantino, es la propiedad de una roca o mineral cuya dureza se considera impenetrable, y la autora nos dice que el pensamiento egocéntrico o el amor propio y obstinado, impide que el mensaje sanador del Cristo penetre en el pensamiento. No obstante, nótese que la autora no asocia esa manera de pensar con las personas. Más bien, parece decir que la obstinación, la justificación propia y el amor propio pertenecen a la manera errónea de pensar misma; son durezas adamantinas del error. Es útil recordar que las personas son con frecuencia más víctimas que creadoras de esas inclinaciones falsas, y los practicistas genuinos de la curación en la Ciencia Cristiana, de ninguna manera las asocian con el individuo, como no asocian la enfermedad con la persona. Por lo tanto, estas durezas adamantinas pertenecen al pensamiento mortal (es decir, los patrones de pensamiento que se basan en la materia). No obstante, es necesario actuar contra estas inclinaciones y destruirlas en el pensamiento, para poder liberarnos de sus efectos dañinos. Gracias a Dios, tenemos muchos ejemplos de personas que han disuelto las durezas adamantinas de la obstinación, la justificación propia y el amor propio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naamán supera la obstinación&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomemos por ejemplo la historia de Naamán en la Biblia, un soldado valiente, capitán del ejército de Siria, quien era leproso.3 En sus incursiones, había traído de regreso a Siria una doncella hebrea quien le recomendó a la esposa de Naamán que éste fuera a ver al profeta Eliseo porque podía sanarlo de su lepra. Naamán siguió su consejo y viajó a Samaria en busca del profeta. Cuando lo encontró, Eliseo envió a su sirviente para que le dijera a Naamán que se bañara siete veces en el río Jordán. Al principio Naamán se rebeló al escuchar este mandato. Se sintió ofendido de que Eliseo no hubiera salido a hablar personalmente con él, un hombre tan importante, y que, además, le hubiera pedido que se bañara en el Jordán que era lodoso, en lugar de en algunos de los ríos de Damasco que eran mucho más limpios. Así que rechaza el mandato del profeta. Sin embargo, los sirvientes de Naamán le aconsejan subyugar su obstinación y seguir las indicaciones de Eliseo. Naamán finalmente accede y al hacerlo sana de la lepra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cuántas veces la obstinación impide la curación! Puede que tengamos una idea tan firme de cómo deben resolverse las cosas, que perdemos de vista las instrucciones mismas que llevan a la curación. ¿De qué fue sanado Naamán en realidad, de la lepra o de una cuestión moral más profunda como la obstinación? Es obvio que se le pidió a Naamán que se sometiera a la voluntad de Dios, en este caso representado por el profeta. Naamán tenía que estar dispuesto a dejar el orgullo del poder y del intelecto, la razón y el análisis humanos, y ser receptivo a la simplicidad de la dirección divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apremiante pregunta hoy en día es: ¿Qué nos sanará de nuestra diversidad de males económicos, físicos y sociales? Contrariamente a la cultura popular, que fomenta la gratificación instantánea exigiendo poco de nosotros, la Biblia enseña que la curación espiritual requiere de crecimiento espiritual, redención del carácter y la disposición de ponernos en línea con el Divino. La historia de Naamán plantea la pregunta: ¿Estamos dispuestos a bañarnos en el río de la inspiración bíblica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curación de la justificación propia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siglos después de que Naamán se bañara en el Jordán, otro hombre estaba sentado junto a un estanque de agua, con la esperanza de sanar día tras día de su parálisis.4Este hombre, cuyo nombre desconocemos, esperaba que se movieran las aguas del estanque de Betesda porque, de acuerdo con la tradición, cuando un ángel perturbaba las aguas, el primero en echarse a esas aguas sanaba de cualquier enfermedad que tuviera. Según cuenta la historia, sufría de parálisis en los pies, de manera que otra persona siempre entraba en el agua antes que él. Es evidente que lo había intentado muchas veces. Sin embargo, el problema que tenía no era de movilidad.&lt;br /&gt;Jesús le hace una pregunta para sondearlo: “¿Quieres ser sano?” Para cualquiera que, como ese hombre, hubiera estado paralizado 38 años esa pregunta sería incomprensible. Pero Jesús no parece preguntar: “¿Quieres sanar de tu parálisis?”, sino más bien, “¿Estás listo para ser sano en todo el sentido de la palabra?” ¿No sólo física, sino moralmente? Si Jesús nos hiciera esa pregunta, ¿qué le contestaríamos? Piense con cuidado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más fácil decir que queremos escuchar las demandas del Cristo —los mensajes divinos de Dios a cada uno de nosotros— que cumplirlas. ¿Quién no ha expresado en varias oportunidades el deseo de ser y estar mejor, sólo para darse cuenta de que es demasiado difícil? Generalmente, por allí entra la justificación propia. Siempre hay alguna razón para no poder cumplir con esas demandas. Para el hombre en el estanque de Betesda, quien no tenía a nadie que lo ayudara a entrar en el agua, nunca había tiempo suficiente ni la oportunidad de hacerlo. No obstante, Jesús no prestó atención al razonamiento material; simplemente dijo: “Levántate, toma tu lecho, y anda”. Y el hombre obedeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor propio puesto de manifiesto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús relató dos parábolas que ponen de relieve los obstáculos que el amor propio impone a la salud y a la felicidad. La primera parábola habla de dos hombres –uno era fariseo y el otro publicano– que fueron al templo a orar.5 La oración del publicano fue una oración humilde. ¿Cuál fue su recompensa? Jesús dijo que sería “enaltecido”. Por su lado, el fariseo oró: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano”. Jesús dijo que este hombre sería “humillado”. ¡Es tan fácil caer en la oración del fariseo! El problema con este amor propio, que siente orgullo por lo bueno que uno es en comparación con otros, es que muy pronto surge la pregunta: “Pero, ¿acaso esta lealtad y buen comportamiento ha hecho algún bien, valió de algo?” Y luego surge otro tipo de comparación: “¡Miren ese hombre, su pensamiento no es muy espiritualizado, sin embargo, tiene mucho éxito (o fortuna o popularidad o buena salud)!” Quizás no nos demos cuenta, pero ése es un amor propio farisaico y sutil. &lt;br /&gt;¿Recuerda la parábola de Jesús acerca del hijo pródigo? Comienza diciendo: “Un hombre tenía dos hijos”.6 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo olvidamos lo que nos dice del hijo mayor que se quedó en casa y trabajó obedientemente para su padre, mientras su hermano menor se fue y gastó su herencia. Frecuentemente se piensa que en esta parábola el contraste está entre los pecadores (el hijo menor) y los fariseos, que promueven el dogma religioso (el hijo mayor). La lealtad del hijo mayor pronto se transforma en celos por la celebración que recibe el hijo menor cuando regresa a su casa, y el hijo mayor tiene una actitud farisaica porque se quedó, mientras que el hermano menor en su obstinación desperdició su dinero. El hermano leal ahora siente lástima de sí mismo porque nunca ha tenido una fiesta con sus amigos. El padre con ternura atraviesa el egocentrismo del hermano mayor haciéndole recordar: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”. Nosotros tampoco debemos olvidar nunca esa promesa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esa promesa, en forma metafórica, es la promesa que Dios nos hace a todos. Ilustra el hecho de que Dios está siempre con nosotros, siempre sosteniéndonos y cuidándonos. Es la promesa de que podemos deshacernos de todo sentido falso de identidad mortal y vulnerable, y tomar consciencia de que somos —y siempre hemos sido— los hijos y las hijas de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Why People Get Sick: Exploring The Mind Body Connection. Darian Leader and David Corfield. 2 Ciencia y Salud., pág. 242. 3 Véase 2 Reyes 5:1-14. .4 Véase Juan 5:2-9. 5 Véase Lucas 18:9-14. 6 Véase Lucas 15:11-32. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado con anterioridad y sacado del archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5058975898972610616?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5058975898972610616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/05/el-pensamiento-y-la-salud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5058975898972610616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5058975898972610616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/05/el-pensamiento-y-la-salud.html' title='El pensamiento y la salud'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8680066465356966831</id><published>2011-03-27T10:02:00.000-07:00</published><updated>2011-03-27T10:07:19.495-07:00</updated><title type='text'>Mi desayuno espiritual</title><content type='html'>por Gladys Pombo, practicista de la Ciencia Cristiana, de Bucarest, Rumanía.&lt;br /&gt;Testimonio del archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un domingo por la mañana, apurada porque tenía que salir, me tropecé en el primer peldaño de una escalera empinada de madera y caí desde más de dos metros de altura, golpeándome fuertemente en la cabeza. Perdí la consciencia y mi yerno me levantó del suelo y me acostó en un sillón del salón. Mi hija inmediatamente comenzó a orar y llamó a una practicista de la Ciencia Cristiana para que nos apoyara con su oración. Luego volvió a llamarla porque yo no reaccionaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos minutos abrí los ojos pero estaba totalmente confusa; no sabía dónde me encontraba, no recordaba lo que había ocurrido y tampoco recordaba nada de lo que había sucedido en los últimos meses de mi vida. Pero a pesar de la aparente confusión había algo firme en que apoyarme: sabía que Dios estaba conmigo, cuidando de mí todo el tiempo. No podía soltarme de Su mano, no podía separarme ni por un instante de Su abrazo tierno y protector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante varios días continué orando como he aprendido a hacerlo en la Ciencia Cristiana; estableciendo en el pensamiento que mi verdadera identidad, por ser espiritual, nunca se había golpeado. Yo era una idea de Dios, y una idea no podía haberse caído. Luego me fue fácil rechazar la sugestión de que pudiera haber alguna consecuencia de algo que realmente nunca había sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco los recuerdos fueron viniendo (aunque el accidente en sí nunca lo pude recordar), desapareció el dolor, y después de algunos días también desapareció un ruido intenso que había quedado en mis oídos. A la semana siguiente tuve que viajar y para entonces ya no quedaba ningún vestigio de lo ocurrido. Esta experiencia me demostró la importancia de orar y reconocer a diario nuestra identidad espiritual. La Biblia afirma: “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano”. Por eso es tan efectivo refutar desde un principio todo incidente, accidente o enfermedad, sabiendo que no tiene existencia real, y establecer de inmediato la verdad espiritual de que vivimos, nos movemos y somos en el Espíritu. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me gusta comenzar el día con mi desayuno espiritual: la oración. Me ayuda a poner en orden el pensamiento. Cuando oramos estamos en comunión con Dios, reconociendo Su presencia, Su protección, para nosotros y nuestra familia. Eso nos brinda tranquilidad y nos prepara para tener un día armonioso. En mi oración también reconozco que hay un solo Creador, un solo Dios, el Espíritu, que lo creó todo “bueno en gran manera”. Él es la fuente de todo el bien, y disfrutamos de ese bien en nuestra experiencia cuando aceptamos sólo el testimonio del sentido espiritual que nos dice que lo real es la salud y la armonía. Por lo tanto, cualquiera sea la circunstancia humana que estemos enfrentando, debemos mirar más allá de las apariencias materiales y reconocer únicamente la verdad espiritual, sabiendo que la Mente divina nos está guiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocer nuestra relación con Dios es también fuente de fortaleza. La Biblia afirma: “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”.  Esto me hace pensar que no debemos limitarnos. Que cuando Dios nos pone delante un trabajo para hacer ya nos equipa con todo lo necesario para hacerlo. Nuestras herramientas espirituales son los buenos pensamientos, la seguridad en el bien, la inspiración que es movida por el amor que reflejamos del Amor divino, y estas herramientas constituyen la provisión de pensamientos que nos ayudarán a solucionar armoniosamente cualquier situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto importante de la oración es la gratitud. Siempre pienso que la gratitud es una puerta abierta al cielo porque cuando uno siente gratitud está reconociendo la presencia de Dios. Entonces cualquiera sea el problema, un accidente, una enfermedad, o incluso un conflicto o un malentendido, todo viene a resolverse en ese agradecimiento que reconoce la presencia del Amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de resucitar a Lázaro, Jesús dijo: “Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes”.  Esa certeza, de dar las gracias incluso antes, sabiendo que el Padre siempre nos escucha, siempre responde, es la que nos sostiene en momentos difíciles. No hay lugar para el temor cuando tenemos confianza en Dios, el Amor omnipresente, y entonces podemos afirmar que todo está resuelto de antemano.&lt;br /&gt;La oración nos da la fuerza que necesitamos para oponernos a todo lo que no venga de Dios, y llena nuestro corazón con la gratitud que siempre nos levanta, para mostrarnos que en realidad, nunca hemos caído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, algunas palabras de su hija:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de cinco años que mi familia y yo vivimos la maravillosa curación que tuvo mi mamá después de una aparatosa caída en la escalera de mi casa. Pero a pesar del tiempo transcurrido, recuerdo como si fuera hoy la fuerza que me impulsó a confiar en la oración para ayudarla. La posibilidad de contar instantáneamente con este recurso, me dio una paz muy grande, y me brindó la certeza de que la vida de mi mamá estaba a salvo, que nunca se había apartado del tierno cuidado de Dios.&lt;br /&gt;En aquél entonces yo estaba embarazada de seis meses esperando gemelos, y recuerdo que las ideas de la practicista que con tanto amor nos ayudó con su oración, me dieron en todo momento la fortaleza y la calma que necesitábamos.&lt;br /&gt;La curación fue completa y muy rápida, sin períodos de convalecencia, y sin que quedara ninguna secuela. Y al igual que mi mamá yo seguí orando hasta poder afirmar en el pensamiento que como ideas espirituales nunca podemos caernos de los brazos del Amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricia Pombo&lt;br /&gt;Bucarest, Rumania&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8680066465356966831?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8680066465356966831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/03/mi-desayuno-espiritual.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8680066465356966831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8680066465356966831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/03/mi-desayuno-espiritual.html' title='Mi desayuno espiritual'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-57768082634454367</id><published>2011-03-06T08:59:00.000-08:00</published><updated>2011-03-06T09:03:57.454-08:00</updated><title type='text'>Sana de cancer</title><content type='html'>Testimonio de Laly Martín-Hernández de Málaga, España, &lt;br /&gt;publicado en el Heraldo de la Ciencia Cristiana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que comencé a leer Ciencia y Salud no me encontraba en la mejor actitud para aceptar sus ideas. Pensaba que Dios me había olvidado. Se había abierto una puerta en mi vida por la cual se colaban toda clase de desgracias ante las que Dios no tenía nada que hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo de niña me había sentido como una hija muy querida por Él, y en mi mente infantil albergaba ideas muy correctas acerca del que consideraba mi Padre. Mi gran sueño era ser misionera y trabajar con los necesitados. Por eso siempre viví de una manera muy práctica, de voluntaria en residencias de ancianos sin recursos, con niños gitanos y sus familias, en campamentos con adolescentes problemáticos, etc. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mi esposo me presentó el libro que había comenzado a leer, pensé que se decían cosas muy bellas y trascendentes, pero también muy abstractas y teóricas. Pero “la necesidad extrema del hombre es la oportunidad de Dios”, según dice este libro en la página 266. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un momento determinado comencé a sufrir de una tos persistente que me impedía dormir y me obligaba a pasar toda la noche incorporada para no asfixiarme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi marido me sugirió que Ciencia y Salud podría ayudarme ya que en realidad esa tos no era parte de la creación de Dios y por ende no existía. Me pareció tan descabellado todo eso que casi me enfado con él. ¿Cómo podía no existir la tos, si me acompañaba toda la noche y parte del día? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ofreció la posibilidad de llamar a una practicista de la Christian Science para que me ayudase orando. Lo hice. La tos se fue pero mi estado general empeoró. Yo no entendía nada de la Christian Science. Sólo negaba y negaba algo que para mí era más que evidente: no me encontraba bien. Después comprendería que negar no era suficiente. Era aún más necesario establecer la Verdad de la realidad espiritual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que ser hospitalizada. El diagnóstico de los médicos no fue muy esperanzador. Los síntomas apuntaban a tuberculosis y cáncer. Cuando los análisis de sangre descartaron lo primero, sólo quedaba la segunda posibilidad, y me diagnosticaron cáncer de pulmón. Entonces estuve de acuerdo en aceptar en serio el tratamiento mediante la oración, ya que los médicos todavía no me habían prescrito medicamento alguno. En ese momento, también me diagnosticaron cáncer en los ovarios, pero los médicos sólo se lo dijeron a mi esposo. La enfermedad estaba tan avanzada que pensaron que era un caso perdido y decidieron no decírmelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé parte activa en el proceso de mi curación. Todo el día leía artículos del Heraldo, repetía estrofas de himnos y salmos, especialmente el 91, o meditaba “la declaración científica del ser” (Ciencia y Salud, pág. 468) que mi marido me había copiado para tenerla más a mano. La misma comienza: “No hay vida, verdad, inteligencia ni sustancia en la materia. Todo es Mente infinita y su manifestación infinita…” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lectura del libro adquirió otra perspectiva. Contenía ideas que parecían escritas para mí. Las páginas 390-395 me animaban continuamente a rebelarme contra la enfermedad. Me resultaba especialmente alentador por mi condición de abogada, un párrafo que dice: “Afrontad los estados incipientes de la enfermedad con una oposición mental tan poderosa como la que emplearía un legislador para impedir la aprobación de una ley inhumana”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el temor y la duda aparecían con fuerza, mi marido me leía un pasaje del Segundo Libro de Reyes (6:15-17) donde Giezi, criado de Eliseo, lleno de pavor al verse sitiado por el ejército enemigo acude desesperado al profeta. Éste le dice: “No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos”. Y a continuación el hombre de Dios ora para que Giezi vea con el sentido espiritual. Como resultado de esa oración el criado con el cual yo me identificaba, mira de nuevo “y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”. Desde entonces llamo cariñosamente a mi marido “mi Eliseo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en mi vida, comprendí realmente la petición del Padre Nuestro que dice “Hágase Tu voluntad”. Antes pasaba por ella como de puntillas porque tenía miedo de que la voluntad de Dios fuera unas veces buena y otras mala. Pero llegué a comprender que Él era mi Padre-Madre, y como dice Lucas, “¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?” (Lucas 11:11–12) El “hágase Tu voluntad” sólo puede ser “hágase el bienestar”, “hágase la alegría”, “hágase la vida, la luz”, hágase la felicidad”. Sólo cuando desapareció el miedo a la voluntad de Dios, los síntomas de la enfermedad también lo hicieron ante la inexplicable sorpresa de los médicos que confirmaron mi asombrosa y total recuperación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente soy Científica Cristiana. Mis dudas, temores y dificultades de un principio, me ayudan hoy a comprender mejor a los que comienzan en el estudio de la Christian Science. Las situaciones que he ido enfrentando han sido diferentes pero todas comparten un mismo denominador común: la curación o la demostración se manifiestan siempre, no cuando me he rendido al miedo, sino cuando me he abandonado con comprensión a las manos de Dios. En todo tiempo procuro vivir en ese cálido y tierno refugio del que habla el Salmo 91 “con sus plumas te cubrirá y debajo de sus alas estarás [segura]” (Salmo 91:4).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-57768082634454367?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/57768082634454367/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/03/sana-de-cancer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/57768082634454367'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/57768082634454367'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/03/sana-de-cancer.html' title='Sana de cancer'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2164602111857857342</id><published>2011-02-27T08:53:00.000-08:00</published><updated>2011-02-27T08:57:15.379-08:00</updated><title type='text'>Libres de estereotipos</title><content type='html'>por Mónica Esefer Passaglia, practicista y miembro del Cuerpo de Conferenciantes de la Ciencia Cristiana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es común oír: “Es difícil conseguir empleo pasados los 50 años”; “él/ella es demasiado joven para tener esa responsabilidad”; “los adolescentes son violentos”; “esta tarea no es para hombres”. Sin duda, estas generalizaciones limitan nuestro concepto de nosotros mismos y de los demás.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No obstante, la oración puede ayudarnos a vencer, poco a poco, este tipo de imposiciones en el pensamiento. En mi experiencia personal, el estudio de Ciencia y Salud me ha ayudado mucho a conocerme a mí misma y a profundizar mi comprensión de mi identidad espiritual. En especial me ha sido de mucha ayuda lo que su autora, Mary Baker Eddy, escribió respecto a nuestra naturaleza como seres espirituales: “La consciencia y la individualidad del hombre espiritual son reflejos de Dios. Son las emanaciones de Él, que es Vida, Verdad y Amor”.1 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he dado cuenta de que todos los estereotipos son conceptos equivocados que niegan o limitan la verdadera naturaleza de nuestro ser como la imagen y semejanza de Dios. Nuestro potencial es inagotable y ahora mismo podemos manifestar en nuestra vida la plenitud del bien divino mediante amplia capacidad, inteligencia, inspiración y creatividad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, en la empresa para la que trabajaba me asignaron para participar en un proyecto de desarrollo de un sistema de facturación muy complejo. Pude realizar la definición de las funciones del sistema de información en forma satisfactoria, pero los dueños querían que me encargara también de su diseño detallado, supervisión de programadores, prueba e implementación del sistema computarizado. No tenía experiencia previa en este tipo de proyectos, y mi jefe directo consideraba que otra compañera y yo no teníamos el perfil adecuado para continuar en el proyecto debido a nuestra especialización profesional. Anteriormente otra compañera de trabajo había sido separada por esa misma razón. Yo era nueva en la empresa, y esta situación me generó muchas dudas. También comencé a sentir que tal vez no sería capaz de realizar estas tareas por su complejidad y porque se requerían ciertos conocimientos que debería adquirir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo necesitaba conservar el empleo, así que comencé a orar a Dios en busca de ayuda. En esa época, me dio aliento esta frase que encontré en Ciencia y Salud: “Dios expresa en el hombre la idea infinita, que se desarrolla eternamente, que se amplía y eleva más y más desde una base ilimitada”. 2La idea de aprender partiendo de una “base ilimitada para mi desarrollo” me ayudó mucho. Me reconocí como el reflejo de Dios, que es la fuente de toda la sabiduría, inteligencia, memoria y resistencia que necesitaba. Tuve la certeza de que Él dirigiría mis pasos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Oré durante meses y a veces alenté a muchos compañeros de mi equipo de trabajo que se deprimían porque no soportaban la presión para cumplir con los tiempos y solucionar las dificultades. Me esforcé por rechazar los rótulos que jefes o clientes nos habían puesto a ellos y a mí, porque me di cuenta de que eran sólo opiniones, falsedades que realmente decían “estás separada de Dios” o “es mentira que eres el reflejo de Dios”. Esto duró más de un año, y no fue nada fácil. Pero sentí que Dios estaba conmigo, que su influencia divina me consolaba, me apoyaba, me inspiraba. Tuve que persistir en mi oración y en mi confianza de que todos nos movíamos en la armonía del plan de Dios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el proyecto finalizó con todo éxito, uno de los dueños de la empresa nos felicitó y dijo que era increíble que el sistema de información hubiera funcionado desde el principio sin ningún error de cálculo. Un gerente me comentó que estaba asombrado de que yo —considerando mi formación profesional— hubiera podido manejar la parte más crítica del proyecto en forma tan excelente. Estos comentarios fueron interesantes, porque además de sentir un gran alivio, me di cuenta de que era posible no dejarse intimidar por los rótulos que querían imponernos a mí y a la gente que trabajaba conmigo. En vez de rendirnos al desaliento, demostramos cuál era la verdad respecto a nuestra naturaleza. ¡Lo habíamos logrado! Sentí el inmenso amor y cuidado de Dios por todos nosotros y cómo nos había fortalecido y dirigido. Por los buenos resultados obtenidos muchos recibimos una promoción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora trato de estar más atenta para no poner rótulos a nadie, ya que en realidad es otra manera de criticar y juzgar a los demás. En vez de eso, me esfuerzo por reconocer que como hijos de Dios, su individualidad sólo puede ser buena. Me di cuenta de que ésta es la mejor forma de amar y respetar a los demás, y por cierto es muy liberador poder hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, cambié mi manera de ver las actividades y oportunidades, y pidiendo la guía de Dios, acepté realizar cosas que nunca antes había hecho, sin temor y confiando en que no dependo de una capacidad humana limitada, sino de una fuente infinita, rebosante, que constantemente produce lo bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos podemos sentirnos libres y plenos, sabiendo que no estamos condicionados por estereotipos de raza, sexo, edad, profesión, condición social, perfiles psicológicos o factores culturales. El recurrir a Dios en busca de ideas e inspiración nos da soluciones para todo lo que debamos enfrentar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 336. 2ibíd., pág. 258:14–16. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Testimonio sacado del Archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2164602111857857342?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2164602111857857342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/libres-de-estereotipos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2164602111857857342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2164602111857857342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/libres-de-estereotipos.html' title='Libres de estereotipos'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-4391089757237840927</id><published>2011-02-20T11:17:00.000-08:00</published><updated>2011-02-20T11:20:51.840-08:00</updated><title type='text'>Vida productiva a cualquier edad</title><content type='html'>Elizabeth Santángelo de Gastaldi &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hemos de dejar que el paso del tiempo nos dicte cómo hemos de sentirnos? El decaimiento, el aburrimiento, la soledad y la monotonía se presentan a veces como un peso inevitable en la vida. Incluso, a menudo se escucha a alguien decir que no quiere ser una molestia para su familia. ¿Qué puede hacernos sentir útiles y activos aun cuando ya estemos jubilados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Apóstol Pablo debe de haber enfrentado el desafío de la edad, aunque encontró una respuesta en el entendimiento de su naturaleza espiritual, creada y sostenida por el Creador, Dios. En la Biblia, dice: “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día”.1 Esta renovación consiste en hacer resurgir nuestra fe, nuestra confianza en Dios; en saber que Él es nuestro Padre y que, por tanto, siempre vamos a estar protegidos, amados y cuidados. Dios nunca se opone a que nos sintamos útiles, llenos de dinamismo y de vigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las secuoyas que hay en California, Estados Unidos, son unas coníferas enormes de hojas perennes que llegan a medir más de 150 metros de altura, y su tronco puede medir hasta 12 metros de diámetro. Se sabe que algunas han llegado a vivir hasta 4000 años. La particularidad de estos árboles es que se mantienen siempre verdes, vigorosos, fuertes, y al investigar la razón por la que viven tanto tiempo y en tan buenas condiciones, se ha descubierto que es porque nunca dejan de crecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No será que, en cuanto a lo que a nosotros se refiere, es el crecimiento espiritual lo que hace que alcancemos la longevidad y mantengamos vigor y fortaleza? El estudio de la Ciencia Cristiana nos ayuda a comprender que las creencias de deterioro y vejez son totalmente falsas. Si partimos de la base de que existe un solo Dios, un solo Creador, que ha hecho al hombre a Su imagen y semejanza, llegamos a ver que ese hombre espiritual no incluye ningún elemento que pueda limitarlo o esclavizarlo, ya sea desde el punto de vista físico o mental, puesto que es libre y completo, y es capaz de demostrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy escribe: “El hombre, gobernado por la Mente inmortal, es siempre bello y sublime. Cada año que viene desarrolla más sabiduría, belleza y santidad”. 2 Tengo una amiga que quedó viuda a edad ya avanzada. Durante toda su vida había desarrollado la habilidad de pintar con espátula hermosos cuadros al óleo. Cuando quedó sola, en lugar de sentirse frustrada y sin esperanza para continuar viviendo, se puso a orar para saber qué hacer, y le vino la idea de ampliar su capacidad de pintar. Así lo hizo, ya que ella no quería ser una carga para su familia y deseaba demostrar que podía mantenerse independiente y sólida frente a todos los demás. Muy pronto se le presentó la oportunidad de exponer sus cuadros en diferentes galerías, logró vender sus obras y contar con una entrada económica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es sólo una prueba de que una comprensión más profunda del amor de Dios, la Mente infinita, y de nosotros mismos como Sus ideas hábiles e inteligentes, nos puede ayudar a encontrar tareas satisfactorias y rentables a cualquier edad, porque en realidad estamos siempre capacitados para hacer algo con idoneidad. La vida puede llegar a ser para todos una hermosa aventura en la cual dejamos que Dios, la Vida, se ponga en acción en todo lo que hacemos, impartiendo libertad, salud y fortaleza espiritual. En la medida en que reconocemos esto, nuestras facultades demuestran ser mucho más exactas y saludables, a cualquier edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 2 Corintios 4:16. 2 Ciencia y Salud, pág. 246.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este testimonio está sacado del archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-4391089757237840927?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/4391089757237840927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/vida-productiva-cualquier-edad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4391089757237840927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4391089757237840927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/vida-productiva-cualquier-edad.html' title='Vida productiva a cualquier edad'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-7567293818605244997</id><published>2011-02-13T11:10:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T11:11:10.336-08:00</updated><title type='text'>La Mente divina en lugar de la materia</title><content type='html'>Mark Swinney &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que investiga la práctica del tratamiento y curación en la Ciencia Cristiana puede que al principio tenga la impresión de que es una forma de “mente sobre materia”, una manera de utilizar el poder de la mente humana. De este modo, se espera que la mente humana sane el cuerpo, resuelva una injusticia, mejore las relaciones y nos recupere de presiones económicas y laborales. Pero al explorar más profundamente la Ciencia Cristiana se descubre que la teoría de “mente sobre materia” se aparta considerablemente del método que servía de base a las curaciones de Cristo Jesús. &lt;br /&gt;“El que en mí cree”, dijo Jesús, “las obras que yo hago, él las hará también, y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”. 1 Sus palabras, “yo voy al Padre”, indican que él recurría a Dios, no a la mente humana, para practicar la curación metafísica. Y Jesús alentó a sus seguidores a que en sus propias oraciones hicieran exactamente lo mismo.&lt;br /&gt;He visto que cuando uno se vuelve de todo corazón a Dios, lo primero que percibe es un estado de existencia que antes parecía estar totalmente oculto al pensamiento. A veces, aquello que parece amenazante, imposible de resolver, crónico o letal, puede ocultar fácilmente la presencia de la bondad de Dios. No obstante, un punto de vista inspirado revela un estado del ser que es hermoso, ideal y completamente perfecto. Es el punto de vista de Dios. “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”, dice la Biblia. 2 En esta bondad se encuentra específicamente incluida la idea de Dios, Su creación. Y esta creación, que nos incluye a cada uno de nosotros, tiene una identidad espiritual, no material. Es lógico que Su creación sea espiritual. Lo que es semejante produce lo semejante, de manera que la sustancia con la que el Espíritu divino crea es espiritual. Nunca está limitada por la materia ni aprisionada en ella. &lt;br /&gt;Al recurrir a nuestro Padre en oración y no a la mente humana, se hace obvio que la bondad y la perfección de la creación de Dios están intactas. La naturaleza de Dios ya se expresa totalmente en cada uno de nosotros, y Jesús brindó una idea clara cuando dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. 3 Ese no fue un pedido, sino una vívida observación de la realidad actual sobre la perfección de Dios y nuestra expresión de la perfección divina.&lt;br /&gt;Al conocer más cómo esta perfección se expresa en nosotros logramos obtener una base para orar, razonar y, lo que es más importante, comprender los mensajes del Cristo que nos guían directamente hacia Dios cuando recurrimos a Él en busca de ayuda. Desde la perspectiva de Dios, Su creación nunca necesita mejoras ni reparaciones. Por otra parte, el mundo que nos rodea es una catarata de opiniones y creencias falsas acerca de la naturaleza de Dios y de la humanidad. Éste constantemente derrama sus observaciones, acusaciones y predicciones afirmando que la familia humana está indefensa, que es una víctima, que está enferma y decrépita, que sufre escasez, y así sucesivamente. Los cinco sentidos mortales tenazmente informan de etapas de mortalidad y defunción. Sin embargo, la creación de Dios no es material, y nunca lo será. Si la descendencia de Dios no es materia, entonces ¿por qué tratar a alguien mediante la oración como si fuera materia?&lt;br /&gt;Un médico usa materia para tratar la materia. Como metafísicos, puede que a veces pensemos que adoptamos un enfoque totalmente diferente, pero ¿realmente lo hacemos si le damos un tratamiento mediante la oración a la materia, llámense síntomas materiales de pobreza, de enfermedad o de una herida? Si ese es el caso, es hora de mejorar el tratamiento. Lo que ocurre es que batallar contra la materia, ya sea en el caso del médico con más materia, o en el del sanador con la oración, lleva finalmente a la confusión, la decepción y la frustración. Eso se debe a que, desde el principio, la dificultad se halla en la creencia en la materia misma.&lt;br /&gt;Si la materia no forma parte de la ecuación, entonces, ¿qué es lo que tratamos en la oración? Nuestro objetivo siempre son las creencias y nociones falsas acerca de la naturaleza de Dios y Su creación. Y es bueno señalar que cuando oramos por los demás, tenemos que tener cuidado de no pensar que el paciente es alguien que cree estar enfermo, porque eso también es una suposición falsa. De ser así, estamos comenzando el tratamiento espiritual con la idea de que Dios ha hecho a una mujer o a un hombre imperfecto o que tiene alucinaciones. Incluso, aunque hayamos percibido que uno no puede poseer materia imperfecta, en nuestro concepto del paciente se ha infiltrado la noción de que esta idea “perfecta” que Dios ha creado, tiene un pensamiento imperfecto. Consideramos que nuestro paciente, en lugar de poseer materia imperfecta, tiene un pensamiento imperfecto. De esta base inestable —que es considerar que un paciente pueda tener un pensamiento equivocado acerca de sí mismo— podemos ser tentados a batallar con el paciente, en lugar de con la creencia falsa.&lt;br /&gt;Una vez que determinamos que la creencia falsa es nuestro objetivo, ¿qué debemos hacer? Como Jesús, tenemos que tener absoluta confianza en que podemos recurrir en busca de ayuda, no al intelectualismo humano, sino totalmente a Dios, la Mente divina, quien nos da la inspiración exacta que necesitamos para limpiar el pensamiento de las mentiras acerca de lo que es Dios y de lo que nosotros somos por reflejo. En este alineamiento espiritual con el Padre, somos receptivos y estamos preparados para aprender algo nuevo acerca de cómo Dios lo ha creado todo, incluso a nuestros pacientes. En esa receptividad, siempre sentiremos el amor de Dios, junto con cualquier mensaje que Él quiera que escuchemos. No sólo es posible, sino natural aprender a escuchar a Dios y a seguirlo constantemente de esta manera. &lt;br /&gt;Para poder hablar y escribir con autoridad sobre la curación únicamente mediante el poder de Dios, Mary Baker Eddy tomó muchos casos de enfermedades y lesiones y los sanó a todos. Basándose en su propia experiencia, observó: “Una creencia falsa es a la vez el tentador y el tentado, el pecado y el pecador, la enfermedad y su causa. Es bueno estar calmado durante la enfermedad; estar esperanzado es aún mejor; pero comprender que la enfermedad no es real y que la Verdad puede destruir su aparente realidad, es lo mejor de todo, ya que esa comprensión es el remedio universal y perfecto”. 4&lt;br /&gt;La “comprensión” de la que ella habla no se produce de alguna manera por sinapsis en el cerebro humano, sino que es algo que recibimos tiernamente de Dios. “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti”, 5 dice la Biblia. Estos “mensajes angelicales”, que revelan el conocimiento que Dios tiene de nosotros, son infinitos y constantes, y siempre están cuidando de nosotros. Debido a su constancia, el tratamiento en la Ciencia Cristiana es confiable y se puede repetir.&lt;br /&gt;Es escuchando —y obedeciendo— estos mensajes angelicales del Cristo, que tomamos las riendas de nuestra vida y aprendemos a practicar con éxito la curación espiritual. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para hacer esto. Incluso de niña, Mary Baker Eddy contempló la posibilidad del tratamiento mediante la oración. Ella dice acerca de sí misma: “Más tarde se dio cuenta de que ni sus propias oraciones, ni las de sus devotos padres ni las de la iglesia la sanaban; mas cuando discernió en la Ciencia del cristianismo el sentido espiritual del credo, ese sentido espiritual fue un pronto auxilio. Era la presencia viviente y palpitante de Cristo, la Verdad, que sanaba a los enfermos”. 6&lt;br /&gt;La “presencia viviente y palpitante de Cristo, la Verdad” es exactamente lo que desarraiga las creencias falsas y nos permite cultivar la aptitud para responder al Cristo, la Verdad, todos los días, con la práctica. Nuestro pensamiento es el terreno donde debemos desarrollarla, y momento a momento, se transforma en una sesión de práctica que nos llena de regocijo. En términos prácticos, podemos pensar que la armonía espiritual está establecida, acceder a la presencia de la bondad de Dios y coincidir con Dios cuando escuchamos un mensaje como: “tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”. 7&lt;br /&gt;Ejercer la práctica de esta manera es reclamar la visón que Dios tiene del universo —no es “mente sobre materia”, sino la Mente divina en lugar de la materia. Esta visión es la única fuente de la verdad y el poder que siempre ha sanado con seguridad, y que siempre sanará.&lt;br /&gt;1 Juan 14:12. 2 Génesis 1:31. 3 Mateo 5:48. 4 Ciencia y Salud, pág. 393-394. 5 Salmo 91:11. 6 Ciencia y Salud, pág. 351. 7 Lucas 15:31.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este testimonio está sacado del Archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-7567293818605244997?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/7567293818605244997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/la-mente-divina-en-lugar-de-la-materia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7567293818605244997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7567293818605244997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2011/02/la-mente-divina-en-lugar-de-la-materia.html' title='La Mente divina en lugar de la materia'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-4531107541773155835</id><published>2010-11-21T14:12:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T14:16:50.967-08:00</updated><title type='text'>Humildad</title><content type='html'>Rebecca Odegaard es practicista y maestra de la Ciencia Cristiana, y vive en Boston. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, los dibujos del “ojo mágico” eran muy populares, o al menos lo eran en mi familia. Por si no estás familiarizado con ellos, eran ilustraciones que a primera vista parecían ser  bi-dimensionales, pero de esa imagen (un diseño de un paisaje, por ejemplo) emergía otra imagen  tri-dimensional que estaba “oculta”. El ojo tenía que ir más allá de la imagen obvia, reenfocar y concentrarse, para distinguir la imagen más sutil. Esta fue por algún tiempo una diversión familiar, pero luego perdimos el interés en descubrir al rugiente tigre en lo que a primera vista parecía ser el follaje de unos árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay otro tipo de descubrimiento que mantiene nuestro interés, y es el continuo deseo de conocer mejor a Dios. Esto también requiere un cambio de enfoque y un concentrado esfuerzo por mirar más allá de las apariencias, es decir, más allá del concepto de que todo es material, hacia una verdad más profunda - que toda realidad es de hecho espiritual y completamente buena. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy descubrió la gran verdad y la utilidad de esta perspectiva, y llamó a su descubrimiento Ciencia Cristiana. Después de años de estudiar la misión sanadora de Jesús como la registra el Nuevo Testamento, en la Biblia, concluyó que el trabajo de curación podía ser aprendido y repetido. Descubrió de qué manera se realizaba ese trabajo, y escribió Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, que enseña claramente cómo seguirlo a él de un modo práctico, siguiendo el modelo de su método de curación. Ella le afirma al lector casi al inicio de su libro: “Como nuestro Maestro, tenemos que alejarnos del sentido material para entrar en el sentido espiritual del ser”.1 Y un poco después nos ofrece esta instrucción: “Debemos examinar profundamente la realidad en vez de aceptar sólo el significado exterior de las cosas”. 2 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, Cristo Jesús sostuvo un lugar único y especial en el plan de Dios, como el Hijo de Dios, el Mesías. Al mismo tiempo, en su rol como Mostrador del camino, puso en manos de todos sus seguidores la oportunidad de llevar el mensaje del amor sanador de Dios a todos en todas partes. La promesa del cuidado de Dios, de nuestra liberación del pecado y de la enfermedad, no es algo vano ni una esperanza lejana, sino una Ciencia real, precisa y comprobable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo Jesús nos mostró qué hay hacer, por su trabajo de curación, y cómo hacerlo, por el ejemplo de su vida. Mary Baker Eddy puso sobre la vida y obra de Jesús, como un microscopio mental, una lente espiritual, que las aumentó y clarificó. &lt;br /&gt;La Sra. Eddy dijo a uno de sus estudiantes, “La humildad es la puerta, la honestidad el camino, y la espiritualidad la cumbre” (“We know Mary Baker Eddy”, Boston. The Christian Science Publishing Society, 1979, pág. 113). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro lugar explica que la cualidad de humildad es “el genio de la Ciencia Cristiana”, y que es “lente y prisma de la comprensión de la curación por la Mente; hay que tenerla a fin de comprender nuestro libro de texto (Ciencia y Salud); es indispensable para el desarrollo personal, e indica el plan de su Principio divino y la regla para su práctica”. 3&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;De lo que he podido ver de la vida de Jesús, hay dos episodios que se erigen como ilustraciones conmovedoras de su humildad. Uno es justo antes de su crucifixión. Luego de cenar, quedándole muy poco tiempo para estar con ellos, decide, como una de sus últimas lecciones, lavar los pies de sus discípulos. Esforzándose por mostrarles la gran necesidad de amar y ayudarse los unos a los otros, olvidándose del yo- él como Maestro, realizó esta humilde tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro episodio es el camino hacia la crucifixión. Para poder caminar hacia ese calvario, él tuvo que tener una confianza completa en el plan de Dios. Debió mirar más allá de las aparentes circunstancias en las que la misión de su vida parecía ser un completo fracaso, y ver que se dirigía a un propósito más elevado. &lt;br /&gt;Ciertamente, lo que estos momentos relevantes nos muestran, es una humildad inigualable, pero cada curación que realizó y cada lección que enseñó, permanecen como valiosos ejemplos de humildad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La humildad renuncia al sentido material (sin importar lo que éste diga), y simultáneamente cede al sentido espiritual (lo que Dios conoce). La perspectiva de Dios de Su propia creación es inalterable y buena. Después de todo, Él nos creó a Su propia imagen, para ser semejantes a Él. Jesús lo sabía. Esta divina perspectiva prevaleció en cada momento de su misión.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No estamos excluidos de esta humildad cristiana. La exigencia sobre Jesús fue inmensa, pero no es tan difícil para nosotros el imitar su humildad gradualmente en nuestras vidas. Comenzando de un modo sencillo en la vida cotidiana y estando alerta para no desperdiciar ninguna oportunidad de utilizar esta virtud cristiana, vamos creciendo en gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí algunas cosas que hace la humildad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;• Nos capacita para abandonar la perspectiva del pequeño ego (“mi” punto de vista) por la perspectiva divina, la visión de la Mente. &lt;br /&gt;• Nos libera de la fascinación con las opiniones personales, dando cabida a un sentido más expansivo y global de las cosas. &lt;br /&gt;• Nos permite desechar las opiniones médicas y a ceder a la comprensión espiritual que provee la verdad acerca de la salud. &lt;br /&gt;• Nos libera de atribuirle a los demás equivocaciones o falsos móviles. &lt;br /&gt;• No admite chismes, especulación acerca de las acciones de los demás, emociones acaloradas, y sentimientos adoloridos. &lt;br /&gt;• Nos ayuda a ceder con seguridad ante la fe, la calma y la resuelta confianza en la voluntad de Dios, El cual nos conoce a todos y nos ama incondicional y abundantemente &lt;br /&gt;• Nos capacita para renunciar a ciertas tareas, aún cuando nos parezca que son las más convenientes para nosotros, para aceptar un plan más divino, tal vez aún desconocido para nosotros. &lt;br /&gt;• Nos fortalece para realizar tareas para las cuales no nos sentimos dignos de aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocas palabras, la humildad nos facilita salir de lo que “nosotros pensamos” acerca de algo. Mansamente, estamos abiertos a lo que sabe la Mente, Dios.&lt;br /&gt;No siempre es fácil hacer esto. Abandonar los puntos de vista personales muchas veces puede parecer como una pesada cruz, pero el resultado de seguir a Cristo de este modo nos brinda las bendiciones prometidas de una conciencia más espiritual. &lt;br /&gt;Una vez estuve enferma por algunos meses. Oraba con regularidad, pero también me quejaba. El sufrimiento parecía implacable. Un día, pensé que ya había orado muchas veces cuanta oración conocía, y que esto no había sido de ayuda. En mi cama exclamé en voz alta: “¡Dios, dime qué hacer, dime qué debo saber!” No estoy segura si esperaba una respuesta o no, pero hubo una respuesta. “Alábame a Mi”, fue la clara respuesta que siguió a un breve silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que dejar de creer en los sentidos materiales, sin importar lo indiscutibles que parecieran las evidencias. Necesitaba ver con mayor profundidad la realidad espiritual y permanecer con Dios. Necesitaba ser humilde, no desesperarme, e inclinarme solo ante Dios, quien no sabía nada de esta condición o de esta supuesta lucha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentí más animada y me volví más alerta. Declaré la verdad de acuerdo con Dios de manera más frecuente, con más esperanza, y luego con más convicción. Un día leí esta frase en el Himnario de la Ciencia Cristiana: “Nos das el bien con amplitud” (John Greenleaf Whittier, Nº 229. Literalmente: Tan amplia como nuestra necesidad desciende tu gracia). Estas palabras captan la bondad y el poder ilimitado e incondicional de Dios. No hay necesidad que pueda ser mayor que la bondad y poder de Dios. Tuve una vislumbre de la totalidad de Dios, algo que está más allá de las apariencias. Fue imposible sentirme abatida y temerosa por más tiempo. &lt;br /&gt;Gradualmente, pude hacer más cosas y depender menos de la ayuda de los demás, aunque seguí sintiendo gratitud por esa ayuda. Me apoyé en Dios, puse mi atención en Dios, y pude ver cómo regresaba a la normalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de esta lente de la humildad, que todos tenemos, podemos mirar más allá de la imágenes de enfermedad y desorden, hacia la dimensión donde todo está en orden. Una vez vista esta dimensión, ya es nuestra para vivirla y disfrutarla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 41. 2 Ibid., pág. 129. 3 Escritos Misceláneos, pág. 356. &lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Christian Science Sentinel, 4 de julio de 2005 Título en inglés: "Humility". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta traducción es la labor de un traductor voluntario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-4531107541773155835?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/4531107541773155835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/11/humildad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4531107541773155835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4531107541773155835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/11/humildad.html' title='Humildad'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-3542250776798387527</id><published>2010-10-31T13:25:00.000-07:00</published><updated>2010-10-31T13:29:31.288-07:00</updated><title type='text'>Supera un incidente</title><content type='html'>Hace poco estábamos mi hermana y yo comiendo pescado en un restaurante en la playa, cuando de pronto sentí que se me había clavado una espina en el fondo de la lengua. Incluso en la garganta notaba el pinchazo. Mi hermana y yo empezamos a orar. Fue inmediato, sentir cómo se clavaba, sentir la molestia, y cerrar los ojos y estar consciente, simple y llanamente, de que la Mente divina lo gobierna todo, que el bien lo llena todo, que no me podía pasar nada malo, nada doloroso, nada perjudicial, pues existe un poder que soluciona cualquier cosa. Salimos del restaurante y, sin esfuerzo alguno, con la mano me saqué la espina, que era bastante grande, algo así como tres centímetros. Después de eso no sentí ningún escozor ni ninguna molestia más. Como si no hubiera pasado absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que sentí fue un agradecimiento enorme y mucha alegría al comprobar el cuidado que Dios brinda a todos Sus hijos. Me maravillé porque no sentí temor en ningún momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto me di cuenta de que lo sucedido había sido una consecuencia directa del hábito que tengo de orar. Con mucha frecuencia, en cualquier momento del día, me detengo, me alejo de toda la confusión, de la gente y del trabajo, y por algunos segundos tomo consciencia de que en realidad estamos en la casa de Dios. Pensar en Él hace que vea todo desde una perspectiva diferente, y tiene un significado en las cosas más rutinarias. Por ejemplo, cuando voy a dar clase, antes de empezar a hablar, tomo consciencia de que todos nosotros, los alumnos y yo, estamos ante la presencia de Dios constantemente. Lo mismo hago cuando voy a abrir el ordenador, o estoy por realizar cualquier actividad. Esa oración cambia absolutamente todo. Primero siento una serenidad muy grande, y luego, como consecuencia, puedo hacer todo con más facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando yo era niña, mi madre siempre nos hablaba del Padre-Dios, así que cuando empecé a estudiar Ciencia y Salud donde Mary Baker Eddy afirma que Dios es nuestro Padre-Madre, ese concepto yo ya lo tenía asumido (pág. 16). Pero nunca había profundizado en lo que significa que Dios es nuestro Padre. Este regalo de Dios me ha cambiado la vida para mejor. Es que el sentir de una manera profunda y constante que Dios es nuestro Padre y Madre, que lo ha sido desde siempre y que lo será para siempre, significa que nuestros padres humanos reflejan la paternidad divina, y que nuestros hijos humanos son de verdad hijos de Dios. Y así, poquito a poco, como que se van cayendo un montón de ideas que hemos tenido acerca de nosotros mismos por la educación que nos han dado; y caen porque no forman parte de nuestro verdadero ser, como hijos de Dios.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cuando oro y pienso a lo largo del día que Dios es mi Padre, se me van quitando, casi sin sentirlo, muchísimas limitaciones, hasta las más pequeñas, e incluso aquellas que uno ha tenido desde niña. Empiezas a mirar esta idea con otros ojos y analizas: Si Dios es mi Padre, puedo hacer las cosas que tengo que hacer, pues Él me ha dado la habilidad para hacerlas; si Dios es mi Padre, no tengo por qué sentir temor, porque es todopoderoso y está conmigo siempre. Además, Él es el Padre de todos. Puedo entonces afrontar las cosas de la vida con serenidad, porque soy hija de Dios y reflejo Sus cualidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprender esto me ha ayudado a superar una limitación muy grande, pues hace poco, gracias a Dios —nunca mejor dicho, en la expresión literal de la palabra— he sacado el carné de conducir. Yo tenía la idea, porque me la habían repetido en algún momento de mi vida, de que no podía sacar el carné de conducir porque era muy despistada. Y a partir de entender qué significa ser hija de Dios, pude sacar el carné de conducir y manejo con seguridad y sin temor alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio de Ciencia y Salud realmente brinda una libertad interior y cuando utilizas esa libertad empiezas a demostrarte quien eres, de verdad: el hijo amado y libre de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pilar de la Haza &lt;br /&gt;Córdoba, España&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este testimonio ha sido publicado con anterioridad en el El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-3542250776798387527?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/3542250776798387527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/supera-un-incidente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3542250776798387527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/3542250776798387527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/supera-un-incidente.html' title='Supera un incidente'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-7158575417293803487</id><published>2010-10-17T14:09:00.000-07:00</published><updated>2010-10-17T14:10:13.543-07:00</updated><title type='text'>¿En quién debemos confiar?</title><content type='html'>Con un mayor acceso a las noticias, información, y conversaciones por medio del Internet, incluso chismes, la humanidad está inundada con más información de la que puede asimilar como nunca antes en la historia. Y seguramente esa alberca de la información crecerá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta que surge es, ¿Cómo puede uno determinar qué información es confiable, imparcial, o al menos no deshonesta? Entra “calentamiento global” ó “estabilidad económica” en algún buscador, y encontrarás bastante para leer. Esta información alarmante, ¿tiene el propósito de proteger a los demás, o tiene un propósito aún más oscuro? ¿Cuál de los dos tipos de información es verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, quien descubrió y fundó la Ciencia Cristiana, también fundó el diario Christian Science Monitor para proveer una ventana confiable de verdad e información equilibrada para el mundo. Como teóloga inspirada, percibió que cada individuo necesita estar alerta a lo que acepta en el pensamiento. En su obra original Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, ella escribe: “En un mundo de pecado y sensualidad acelerándose a un gran desarrollo de poder, es sabio considerar si es la mente humana o la Mente divina la que influencia a uno” (pág. 82-83).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ciencia Cristiana provee a la gente de una forma para poder discernir las influencias correctas. Adoptando la Verdad como nombre para Dios, eleva este concepto por encima de las opiniones personales – “mi verdad” contra “tu” verdad – a un entendimiento de la Verdad como omnisciente y también como Deidad imparcial, que ve a la creación con amor, y también con inteligencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las destructivas voces del odio, pueden reclamar o hablar con autenticidad, es posible ir más allá de sus mensajes sutiles por medio de esta guía de Ciencia y Salud: “La Verdad trae los elementos de la libertad…Lo que esclaviza al hombre se opone al gobierno divino. La Verdad hace libre al hombre” (pág. 224-225). Todo lo que promueva la libertad de el hacer bien permanece como un fuerte signo de la presencia de la Verdad. Para el Científico Cristiano, esta fuerza para el bien es el Cristo – la idea espiritual de Dios que Jesús enseñó y demostró por medio de su ministerio sanador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comprender que Dios es la única influencia en la vida – y en el mundo – tiene un poder trasformador. Puede liberar gente y naciones de comportamientos autodestructivos o egoístas. Puede romper siglos de división y desconfianza, y abrir la puerta a la reconciliación. Puede llegar a los inválidos indefensos y sanarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Verdad es capaz de hacer todo esto porque es el guardián que separa para siempre a la creación, y a todos, de la primera mentira - la afirmación de que los hijos y las hijas de Dios nacen en la materia ó están condenados a vivir en ella. Cada mentira que enfrentamos hoy en día, ya sea acerca de la salud, la política, el trabajo ó cualquier otro problema, proviene de esa primera mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando somos capaces de ver las circunstancias desde este punto de vista, se hace mas fácil echar fuera los pensamiento que no son de Dios, que dicen ser nuestros. Ganamos en cierta medida el dominio que Jesús tenía en su labor sanadora, y es menos probable que nos dejemos engañar por las sutiles o estridentes mentiras que un sentido material de la vida y del ser mantienen como verdaderas. El insistir en la evidencia de la presencia de Dios en cualquier situación ayuda a que cambie el equilibrio en el pensamiento, que pase de temor a la expectativa del bien y una convicción de que la Verdad prevalece en la tierra como en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este cambio de pensamiento ayuda a revelar exactamente aquello a lo que la divinidad otorga poder, y a lo que no le da poder. Justicia, inteligencia, sabiduría, fortaleza y alegría, son todas facetas de la Verdad cuyo objetivo es sólo para el bien. Todo lo que se dice sobre individuos, naciones y normas puede y debería ser medido en relación con la realidad espiritual y totalidad de Dios, la bondad y el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este medir no es la de una posición superior en juicio sobre otros. Tiene un propósito radicalmente diferente: traer consuelo y fortaleza a todos los que están en problemas. Jesús puso esto de relieve prometiendo a sus seguidores que después de su muerte, Dios enviaría a un Consolador que los guiaría hacia “toda la verdad” (Juan 16:13-14). Y continuó diciendo que el Consolador lo “glorificará” a él – es decir, elevar el sentido espiritual de Jesús y su ministerio, permitiendo que la labor sanadora siga adelante. Y ha seguido, culminando en el descubrimiento de la Sra. Eddy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este mismo Consolador está con nosotros hoy en día en la forma de la Ciencia del Cristo, o la ley divina, que la Sra. Eddy presentó por medio de sus escritos y práctica de curación espiritual. A través de muchos años de una labor dedicada que aclaró la naturaleza de esta ley y la manera de experimentar estas bendiciones, ella proveyó los medios por los cuales cada individuo pueda experimentar la verdad de su inseparabilidad de la bondad de Dios, y ser liberado del temor, el dolor, el pecado y el mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley divina que descubrió la Sra. Eddy separa el trigo de la cizaña en cualquier experiencia – personal, local o mundial- y nos permite a cada uno de nosotros ver la diferencia. Es una verdadera guía para decidir cuál influencia podemos confiar. La Ciencia Cristiana revela que el propósito de la Verdad es liberar, salvar y sanar, pero nunca destruir. El trigo – nuestro bien en el Espíritu – permanece para alimentar y bendecir a un mundo espiritualmente hambriento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta traducción del Christian Science Monitor es la dedicada y desinteresada labor del cuerpo de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-7158575417293803487?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/7158575417293803487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/en-quien-debemos-confiar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7158575417293803487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7158575417293803487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/en-quien-debemos-confiar.html' title='¿En quién debemos confiar?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8829741858831966156</id><published>2010-10-10T07:52:00.000-07:00</published><updated>2010-10-10T07:53:37.872-07:00</updated><title type='text'>Cuando amenazan los deslaves de lodo</title><content type='html'>Por Rosalie E. Dunbar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los deslaves de lodo han estado en las noticias últimamente. Grandes lluvias ocasionadas por huracanes y tormentas tropicales todavía amenazan el sur de México, aunque para el alivio de muchos el daño del lodo en la remota aldea de Santa María Tlahuitoltepec en el Estado de Oaxaca fue mucho menos que lo temido. Los deslaves de lodo en Colombia y las amenazas de ellos en Honduras también son otros acontecimientos de esta naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia estas áreas son muy remotas, o se vuelven muy remotas debido a los aludes de lodo que destruyen puentes, caminos y otra infraestructura. Esto puede ser un desafío. Pero Dios no está atado por condiciones materiales. En este mismo momento, Dios está presente con cada individuo que necesita de Su cuidado. Ninguno puede ser separado de ese confort y amor. Cada uno de nosotros, como ideas espirituales de Dios -del Espíritu divino- puede sentir esa presencia divina que nos ayuda y nos guía. Nuestra convicción de la presencia de Dios puede también iluminar nuestras oraciones para aquellos que se encuentren en áreas alcanzadas por el desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las etapas de rescate y restauración reciben ayuda de las oraciones que afirman la presencia del Amor divino a pesar de los enormes problemas masivas o las distancias. El Amor divino es una guía siempre presente, ayudando a los trabajadores que proveen la ayuda a tomar decisiones inteligentes y no desalentarse. En nuestras oraciones podemos reclamar la presencia de la esperanza para todos los individuos. La esperanza nos da fortaleza para seguir adelante en la vida incluso en condiciones difíciles. Nos mantiene moviéndonos hacia adelante en vez de darnos por vencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia es una gran fuente de inspiración para la oración. Este mensaje de un Salmo habla del temor y la necesidad de estabilidad: “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?... él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;… Sobre una roca me pondrá en alto.” (Salmo 27: 1, 5)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios en verdad es la fuente de fortaleza para toda la gente. Cuando ellos se encuentran en problemas, pueden voltearse a la roca de la cual nos habla el salmo --el Cristo, la Verdad que Jesús nos enseñó. Esta verdad provee un lugar para la estabilidad y la seguridad cuando uno se siente abrumado por el torbellino de eventos. La vida de Jesús dejó claro que el Cristo representa el amor de Dios para el hombre y la mujer de su creación. El conocimiento estabilizador del amor de Dios sin fin calma el torrente del miedo, del desaliento, y de la ira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun cuando la gente comience un proceso de rescate, la oración puede insistir que la mano de Dios los guiará. Cada uno tiene la fortaleza para hacer lo que se necesita para poder rescatar a la gente, restaurar el orden, y proveer para aquellos en necesidad de ayuda. La sabiduría divina provee los ángeles, o intuiciones espirituales, que los mantendrá seguros a medida que trabajan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su libro “Unidad del Bien”, Mary Baker Eddy sacó a relucir la realidad del bien de Dios y la firme convicción que Él nunca manda el mal. Ella escribió: “Dios no estaba en el torbellino. El no es la fuerza ciega de un universo material” (pág. 10). Dios es la Mente inteligente, el Espíritu divino. Él se encuentra totalmente separado de destrucciones y desastres. Dios es el bien, y nos envía sólo el bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada individuo puede reclamar diariamente el bien y la pureza como suyo propio ya que éstos son ideas espirituales de Dios. Esto es verdadero para todos, incluso para los que están en áreas de desastre. Ninguno de nosotros está atado con elementos materiales. En vez, existimos bajo el cuidado de Dios y nunca podemos ser separados de Su amor y protección. Esta afirmación puede revelar nuevas formas para evitar desastres y la mejor forma para traer restauración a lugares y gente que estén afectadas por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de igual importancia el tejer la estructura social en las áreas de inundaciones, deslaves y problemas relacionados. Padres de familia han perdido a sus hijos; niños han perdido a sus padres, amigos y compañeros de trabajo. El amor puede sanar las penas causadas por estos lazos rotos. El Amor tiene medios prácticos para restaurar hogares perdidos, empleos y la estructura social. Este pasaje de un poema de Mary Baker Eddy ha sido de gran ayuda para mí durante muchos años. Hablando de la voz del Cristo, ella escribió: “Al triste llama: ‘Ven a mi pecho, tu llanto seca el Amor’ “ (“Himnario de la Ciencia Cristiana,” No. 298)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Amor Divino es una presencia poderosa. Cuando se manifiesta libremente, el Amor es una fuerza para el bien que puede eliminar todo mal que esté en su camino. Bajo el cuidado del Amor, los trabajadores de rescate ganan nuevas fortalezas y perspicacia, los afligidos encuentran ven que sus corazones se alivianan y sus ojos quedan libres de lágrimas. La esperanza comienza a brillar mas brillantemente, y las respuestas espirituales llegan y traen paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta traducción del Christian Science Monitor es la dedicada y desinteresada labor del cuerpo de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8829741858831966156?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8829741858831966156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/cuando-amenazan-los-deslaves-de-lodo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8829741858831966156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8829741858831966156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/10/cuando-amenazan-los-deslaves-de-lodo.html' title='Cuando amenazan los deslaves de lodo'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5844574162385571551</id><published>2010-09-15T14:12:00.000-07:00</published><updated>2010-09-15T14:14:57.257-07:00</updated><title type='text'>Lo valioso de adoptar una perspectiva espiritual en medio del caos político</title><content type='html'>por Anthony Whitehouse&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del caos económico actual y del trauma de las guerras en Medio Oriente y Asia Central, líderes políticos de diversos países se esfuerzan por encontrar soluciones inteligentes. El temor al fracaso y las dudas respecto al curso de acción correcto les impiden a veces tomar las decisiones puntuales, racionales, lógicas y no partidarias que los ciudadanos esperan. En lugar de un clima de estabilidad, propósito y equilibrio, a veces parece que predominaran las discusiones enfervorizadas, la arrogancia y el odio.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una de las mejores formas de ayudar a nuestros gobiernos y efectuar cambios para bien es orar reconociendo que todas las partes han sido creadas a imagen de Dios: inteligentes, pacíficas, espirituales. La oración nos capacita a dejar de lado sentimientos de frustración respecto a los problemas y a hacernos una pregunta fundamental: “¿Qué clase de reino estamos buscando?”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si buscamos la respuesta en la Biblia siempre encontraremos inspiración y una bendición. He aquí una de las respuestas de las Escrituras, en las palabras de Jesús: “El reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:21). Sus palabras son un punzante recordatorio de que debemos buscar el reino de Dios primero, y el único lugar donde podemos encontrarlo es dentro de nuestra propia conciencia. Puesto que nuestro mundo exterior es el reflejo de nuestro mundo interior, se deduce que una mejor comprensión del reino de Dios debe expresarse en un mejor gobierno.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Otra pregunta que podemos hacernos es: “¿Quién reina?”. Cuando tenemos suficiente valor y humildad para aceptar que Dios es infinito y omnipotente, la respuesta a la pregunta (según la Biblia) es: “¡El Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!” (Apocalipsis 19:6). Para mí esto significa que debido a que Dios nos hizo, la paz, el gozo, la armonía, el amor, la unidad, la serenidad y el equilibrio realmente reinan en la conciencia de cada uno de nosotros. Este fue ciertamente el caso de Jesús, quien esperaba que nosotros siguiéramos su ejemplo. Este fundamento espiritual le dio dominio sobre todas las cosas. Nunca permitió que su entendimiento fuera sacudido por las circunstancias humanas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, la Descubridora de la Ciencia Cristiana, señaló la importancia del sentido espiritual, en contraste con el sentido material. Ella escribió: “El sentido material no revela las realidades de la existencia; pero el sentido espiritual eleva la conciencia humana a la Verdad eterna” (Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, pág. 95).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la pregunta: “¿Quién reina?” resulta difícil de contestar, me ayuda recordar que uno de los grandes dones que Dios nos da es el don de la conciencia, o la mente. Una de las versiones islandesas de la Biblia traduce a Dios como Mente. Puesto que el Cristo es Emanuel, o “Dios con nosotros” (Mateo 1: 23) tiene sentido darnos cuenta de que el reino de los cielos es un estado mental en el que todo es armonía, amor y serenidad. Para acceder a la realidad de estas cualidades y experimentarlas, tenemos que cultivarlas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al darme cuenta de que la conciencia es una facultad preciosa que afecta nuestra experiencia, he aprendido a ser mucho más cuidadoso respecto a la calidad de los pensamientos que dejo entrar en ella. Nuestra conciencia tiene una notable influencia sobre nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús tenía tal confianza en el gobierno de Dios que evidentemente no tomó parte en la política, ni apareció como vocero del pueblo hebreo, ni encontró ningún “nuevo orden” para transformar a la sociedad. Sin embargo, su entendimiento espiritual transformó radicalmente la sociedad, y siglos más tarde sus enseñanzas continúan teniendo un efecto transformador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuando nos sintamos inclinados a pensar que la sociedad está inmersa en un caos político, podremos encontrar consuelo y dominio al percibir la presencia amorosa de Dios que Jesús demostró. Nuestro Padre-Madre Dios continuará revelándose a Sí mismo y bendiciendo a cada habitante del planeta, hasta que toda la sociedad sea transformada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta traducción del Christian Science Monitor es la dedicada labor del cuerpo de traductores y revisores voluntarios de El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5844574162385571551?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5844574162385571551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/09/lo-valioso-de-adoptar-una-perspectiva.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5844574162385571551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5844574162385571551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/09/lo-valioso-de-adoptar-una-perspectiva.html' title='Lo valioso de adoptar una perspectiva espiritual en medio del caos político'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8228484704083010551</id><published>2010-09-07T14:04:00.000-07:00</published><updated>2010-09-07T14:05:54.676-07:00</updated><title type='text'>Protegidos donde quiera que estén</title><content type='html'>Testimonio de Sylvia Mombrú, publicado con anterioridad en el Heraldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo mayor, como oficial del ejército uruguayo, hace tres años fue a Haití en su primera misión de paz con la ONU. Cuando recibí la noticia me sentí intranquila temiendo por su seguridad, ya que iba a un país donde hay conflicto y cierto riesgo, sobre todo para las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas, conocidas como los Cascos Azules, que en muchos lugares no son bien recibidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me volví a Dios para calmar el temor, pensé en este pasaje de Ciencia y Salud que dice: “Estad de portero a la puerta del pensamiento. Admitiendo sólo las conclusiones que queráis que se realicen…”1 Pude ver que toda conclusión tenía que tener a Dios como su origen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro pasaje del libro me llenó de confianza: “Donde está el Espíritu de Dios, y no hay lugar donde Dios no está, el mal se vuelve nada, lo contrario del algo del Espíritu”. 2 Cada vez que sentía temor por lo que le podría ocurrir a mi hijo, en mi oración, inspirada por lo que había leído, me esforzaba por verlo protegido y a salvo de todo peligro. Reconocía la presencia de Dios, pensando que mi hijo nunca estaba separado de Él. Al ver que se iba a un lugar tan lejano y peligroso, al principio pensé que iba a estar separado de la protección de la familia. Pero al recordar que somos espirituales, hechos a imagen de Dios, pude sentir que la Mente divina nos protege a todos siempre y que uno jamás puede apartarse de Él. La incertidumbre y el temor son un estado mental negativo, no son más que sugestiones mentales irreales que no vienen de Dios, el bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi estudio de la Ciencia Cristiana había aprendido que las sugestiones mentales se acallan y desaparecen al orar con perseverancia. De modo que seguí orando. El Salmo 121 dice en parte: “No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá el que guarda a Israel”. Donde el Salmo dice “Israel”, yo pensaba dentro de mí: “No se adormecerá el que guarda a Christian (que es el nombre de mi hijo). Dios es su guardador, Dios lo guardará de todo mal”.&lt;br /&gt;Y para mí “todo mal” no es de un poquito de mal, o uno que otro mal. Dios nos protege de absolutamente todo mal. Yo hacía especial hincapié en estas ideas, consciente de que Dios es Todo-en-todo, y en que “Dios guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre”, como termina el Salmo. Tenía la certeza de que mi hijo cada vez que salía de patrulla estaba totalmente protegido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultó que un día estaba chateando con él, y me dijo que le dolía un poco la cabeza. Entonces me contó que el día anterior habían salido en caravana, como tantas veces vemos en las noticias a los vehículos de la ONU. Él era el oficial al mando e iba adelante en el camión junto al chofer, y atrás venían los tanques. Sucedió que el tanque que iba directamente detrás de ellos tuvo un desperfecto y los atropelló doblando la cabina del camión hacia adelante. Ni bien me contó eso le agradecí a Dios por Su protección, porque mi hijo me estaba hablando de que tenía apenas un dolorcito de cabeza. Allí me di cuenta del poder de la oración. Los dos salieron prácticamente ilesos; el chofer sufrió apenas unos golpes leves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para estos dos jóvenes se había cumplido la promesa del Salmo 91: “Con tus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad”. 3 Esto me confirmó que mi hijo vive en el amor de Dios y está siempre protegido.&lt;br /&gt;Me gustaría agregar que si hay padres que tienen a sus hijos en frentes de guerra o en misiones de paz, pueden perseverar en sus oraciones si los asalta la duda o el temor, y saber que Dios está protegiendo a sus hijos todo el tiempo. Dios, nuestro Padre-Madre, es todo, es el bien, y es el único poder que existe. Con este pensar podemos atestiguar que Dios mantiene a nuestra familia en salud y armonía constantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 392. 2 Ciencia y Salud, pág. 480. 3 Salmo 91:4.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8228484704083010551?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8228484704083010551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/09/protegidos-donde-quiera-que-esten.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8228484704083010551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8228484704083010551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/09/protegidos-donde-quiera-que-esten.html' title='Protegidos donde quiera que estén'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-1769635512210055131</id><published>2010-07-04T14:32:00.000-07:00</published><updated>2010-07-04T14:38:00.290-07:00</updated><title type='text'>El pensamiento y la salud</title><content type='html'>Por Ron Ballard&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco leí un libro que me fascinó: Why People Get Sick: Exploring The Mind Body Connection (Por qué se enferma la gente: Explorando la conexión mente-cuerpo).1 El mismo examina este tema, debatido por tanto tiempo en el campo de la atención a la salud, respecto a los factores mentales que influyen la salud de una persona. Recuerdo que en una ocasión leí que cuando le preguntaron a Louis Pasteur —“considerado el padre de la medicina moderna”— por qué la misma medicación afectaba a los pacientes de manera diferente, él comentó que tenía que ver con el “terreno” del paciente, refiriéndose a la perspectiva mental. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana, era contemporánea de Pasteur, y a través de su práctica de la curación espiritual ella ahondó profundamente en las influencias mentales que afectan la salud para bien o para mal. Finalmente aprendió que la consciencia espiritual, o el reconocimiento de Dios y Su naturaleza totalmente buena, establece la salud; mientras que factores en el pensamiento humano, como el temor o el egoísmo, debilitan el sentido espiritual y, por lo tanto, la salud. Su descubrimiento de la Ciencia Cristiana demuestra que la salud siempre ha dependido de nuestra creciente comprensión de la naturaleza divina y de nuestro compromiso de vivir constantemente las cualidades que reflejamos naturalmente de este Dios bueno y afectuoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión de nuestra identidad espiritual como la expresión del ser de Dios puede producir una extraordinaria transformación. Y esta transformación no sólo se produce en nosotros, sino también en aquellos que mantenemos en nuestro pensamiento, como lo comprobó mi abuela hace años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nuevo punto de vista&lt;br /&gt;A principios del siglo XX, mi abuela, que anhelaba ser más útil a los demás, comenzó a estudiar un nuevo libro que encontró anunciado en un negocio, cerca de donde ella compraba sus comestibles. Como tenía pocos recursos, no podía comprar el libro, pero todos los días al ir de compras se detenía y leía algunas páginas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El libro cautivó su esperanza y sus deseos de tener una vida más fructífera, y le contestó muchas de las preguntas que se había planteado con su ardiente estudio de la Biblia. Regresaba a su casa todos los días muy contenta y llena de entusiasmo, ansiosa de compartir lo que había aprendido. Sin embargo, en su casa nadie estaba interesado. Todas las tardes ella salía al patio a colgar la ropa que lavaba para obtener más dinero para vivir. En la casa de al lado vivía un niño a quien ponían regularmente afuera en un corralito para que tomara aire fresco. La apariencia e incapacidad para comunicarse como los otros niños de su edad llamó la atención de mi abuela. (Posteriormente, se enteró de que el niño había nacido con ese problema.) Como no lograba encontrar a alguien con quien compartir lo que estaba aprendiendo de Ciencia y Salud en su casa, mi abuela comenzó a contárselo a este niño. Ella le explicó lo que estaba aprendiendo de la naturaleza de Dios y cómo este niño pequeño, por ser la imagen y semejanza misma de Dios, expresaba esa naturaleza totalmente buena por derecho divino.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pasaron los días y una tarde, poco después que mi abuela hubo leído casi todo el libro Ciencia y Salud, la madre del niño vino a golpearle la puerta. Le preguntó de qué le había estado hablando al niño. Mi abuela le contó que había descubierto un libro maravilloso titulado Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, escrito por una mujer llamada Mary Baker Eddy, la Descubridora de la Ciencia Cristiana. Le dijo a esta señora que no sabía mucho de la Ciencia Cristiana, pero sabía que Mary Baker Eddy era una sanadora de mucho éxito y había escrito un libro basado en las enseñanzas de las Escrituras que explicaba cómo sanar. La madre permaneció callada por un momento, y luego le dijo que lo que ella estaba aprendiendo del libro daba resultado porque la condición de su hijo estaba mejorando. Según mi abuela, unos tres meses después el niño ya no mostraba evidencia alguna del problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué capacitó a mi abuela para sanar a ese pequeño? Yo diría que experimentó un cambio revolucionario en su pensamiento o “terreno”. La lectura de Ciencia y Salud le había dado una visión más extensa de Dios, y eso le permitió vislumbrar que tanto ella como el niño, tenían la posibilidad de experimentar algo mejor que lo que les había tocado vivir. En cierta medida, ella se liberó de las teorías y creencias limitantes de los sentidos físicos y vio las infinitas posibilidades que tenía ese niño. Que él podía ser sanado. Mi abuela debe haber visto claramente que la identidad del niño era totalmente espiritual, definida y formada por el Amor divino y, por lo tanto, la enfermedad no podía tocarla. El niño no podía ser víctima de la genética humana. Su perspectiva espiritualizada y su nueva comprensión de la individualidad, y las implicaciones que esta mayor comprensión tiene en nuestra vida, tuvo un efecto saludable no sólo en ella, sino también en el niño. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obstáculos contra la salud&lt;br /&gt;Pero a menos que, como mi abuela, estemos dispuestos a dejar de lado un sentido falso del yo o identidad, no podremos enfrentar los obstáculos para que se produzca la curación. Consideremos este pasaje de Ciencia y Salud: “El amor propio es más opaco que un cuerpo sólido. En paciente obediencia a un Dios paciente, laboremos por disolver con el solvente universal del Amor la dureza adamantina del error —la obstinación, la justificación propia y el amor propio— que lucha contra la espiritualidad y es la ley del pecado y la muerte”. 2 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo adamantino, es la propiedad de una roca o mineral cuya dureza se considera impenetrable, y la autora nos dice que el pensamiento egocéntrico o el amor propio y obstinado, impide que el mensaje sanador del Cristo penetre en el pensamiento. No obstante, nótese que la autora no asocia esa manera de pensar con las personas. Más bien, parece decir que la obstinación, la justificación propia y el amor propio pertenecen a la manera errónea de pensar misma; son durezas adamantinas del error. Es útil recordar que las personas son con frecuencia más víctimas que creadoras de esas inclinaciones falsas, y los practicistas genuinos de la curación en la Ciencia Cristiana, de ninguna manera las asocian con el individuo, como no asocian la enfermedad con la persona. Por lo tanto, estas durezas adamantinas pertenecen al pensamiento mortal (es decir, los patrones de pensamiento que se basan en la materia). No obstante, es necesario actuar contra estas inclinaciones y destruirlas en el pensamiento, para poder liberarnos de sus efectos dañinos. Gracias a Dios, tenemos muchos ejemplos de personas que han disuelto las durezas adamantinas de la obstinación, la justificación propia y el amor propio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naamán supera la obstinación&lt;br /&gt;Tomemos por ejemplo la historia de Naamán en la Biblia, un soldado valiente, capitán del ejército de Siria, quien era leproso.3 En sus incursiones, había traído de regreso a Siria una doncella hebrea quien le recomendó a la esposa de Naamán que éste fuera a ver al profeta Eliseo porque podía sanarlo de su lepra. Naamán siguió su consejo y viajó a Samaria en busca del profeta. Cuando lo encontró, Eliseo envió a su sirviente para que le dijera a Naamán que se bañara siete veces en el río Jordán. Al principio Naamán se rebeló al escuchar este mandato. Se sintió ofendido de que Eliseo no hubiera salido a hablar personalmente con él, un hombre tan importante, y que, además, le hubiera pedido que se bañara en el Jordán que era lodoso, en lugar de en algunos de los ríos de Damasco que eran mucho más limpios. Así que rechaza el mandato del profeta. Sin embargo, los sirvientes de Naamán le aconsejan subyugar su obstinación y seguir las indicaciones de Eliseo. Naamán finalmente accede y al hacerlo sana de la lepra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cuántas veces la obstinación impide la curación! Puede que tengamos una idea tan firme de cómo deben resolverse las cosas, que perdemos de vista las instrucciones mismas que llevan a la curación. ¿De qué fue sanado Naamán en realidad, de la lepra o de una cuestión moral más profunda como la obstinación? Es obvio que se le pidió a Naamán que se sometiera a la voluntad de Dios, en este caso representado por el profeta. Naamán tenía que estar dispuesto a dejar el orgullo del poder y del intelecto, la razón y el análisis humanos, y ser receptivo a la simplicidad de la dirección divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apremiante pregunta hoy en día es: ¿Qué nos sanará de nuestra diversidad de males económicos, físicos y sociales? Contrariamente a la cultura popular, que fomenta la gratificación instantánea exigiendo poco de nosotros, la Biblia enseña que la curación espiritual requiere de crecimiento espiritual, redención del carácter y la disposición de ponernos en línea con el Divino. La historia de Naamán plantea la pregunta: ¿Estamos dispuestos a bañarnos en el río de la inspiración bíblica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curación de la justificación propia&lt;br /&gt;Siglos después de que Naamán se bañara en el Jordán, otro hombre estaba sentado junto a un estanque de agua, con la esperanza de sanar día tras día de su parálisis.4 Este hombre, cuyo nombre desconocemos, esperaba que se movieran las aguas del estanque de Betesda porque, de acuerdo con la tradición, cuando un ángel perturbaba las aguas, el primero en echarse a esas aguas sanaba de cualquier enfermedad que tuviera. Según cuenta la historia, sufría de parálisis en los pies, de manera que otra persona siempre entraba en el agua antes que él. Es evidente que lo había intentado muchas veces. Sin embargo, el problema que tenía no era de movilidad.&lt;br /&gt;Jesús le hace una pregunta para sondearlo: “¿Quieres ser sano?” Para cualquiera que, como ese hombre, hubiera estado paralizado 38 años esa pregunta sería incomprensible. Pero Jesús no parece preguntar: “¿Quieres sanar de tu parálisis?”, sino más bien, “¿Estás listo para ser sano en todo el sentido de la palabra?” ¿No sólo física, sino moralmente? Si Jesús nos hiciera esa pregunta, ¿qué le contestaríamos? Piense con cuidado. Es más fácil decir que queremos escuchar las demandas del Cristo —los mensajes divinos de Dios a cada uno de nosotros— que cumplirlas. ¿Quién no ha expresado en varias oportunidades el deseo de ser y estar mejor, sólo para darse cuenta de que es demasiado difícil? Generalmente, por allí entra la justificación propia. Siempre hay alguna razón para no poder cumplir con esas demandas. Para el hombre en el estanque de Betesda, quien no tenía a nadie que lo ayudara a entrar en el agua, nunca había tiempo suficiente ni la oportunidad de hacerlo. No obstante, Jesús no prestó atención al razonamiento material; simplemente dijo: “Levántate, toma tu lecho, y anda”. Y el hombre obedeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor propio puesto de manifiesto&lt;br /&gt;Jesús relató dos parábolas que ponen de relieve los obstáculos que el amor propio impone a la salud y a la felicidad. La primera parábola habla de dos hombres –uno era fariseo y el otro publicano– que fueron al templo a orar.5 La oración del publicano fue una oración humilde. ¿Cuál fue su recompensa? Jesús dijo que sería “enaltecido”. Por su lado, el fariseo oró: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano”. Jesús dijo que este hombre sería “humillado”. ¡Es tan fácil caer en la oración del fariseo! El problema con este amor propio, que siente orgullo por lo bueno que uno es en comparación con otros, es que muy pronto surge la pregunta: “Pero, ¿acaso esta lealtad y buen comportamiento ha hecho algún bien, valió de algo?” Y luego surge otro tipo de comparación: “¡Miren ese hombre, su pensamiento no es muy espiritualizado, sin embargo, tiene mucho éxito (o fortuna o popularidad o buena salud)!” Quizás no nos demos cuenta, pero ése es un amor propio farisaico y sutil.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Recuerda la parábola de Jesús acerca del hijo pródigo? Comienza diciendo: “Un hombre tenía dos hijos”. .6 A menudo olvidamos lo que nos dice del hijo mayor que se quedó en casa y trabajó obedientemente para su padre, mientras su hermano menor se fue y gastó su herencia. Frecuentemente se piensa que en esta parábola el contraste está entre los pecadores (el hijo menor) y los fariseos, que promueven el dogma religioso (el hijo mayor). La lealtad del hijo mayor pronto se transforma en celos por la celebración que recibe el hijo menor cuando regresa a su casa, y el hijo mayor tiene una actitud farisaica porque se quedó, mientras que el hermano menor en su obstinación desperdició su dinero. El hermano leal ahora siente lástima de sí mismo porque nunca ha tenido una fiesta con sus amigos. El padre con ternura atraviesa el egocentrismo del hermano mayor haciéndole recordar: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”. Nosotros tampoco debemos olvidar nunca esa promesa.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esa promesa, en forma metafórica, es la promesa que Dios nos hace a todos. Ilustra el hecho de que Dios está siempre con nosotros, siempre sosteniéndonos y cuidándonos. Es la promesa de que podemos deshacernos de todo sentido falso de identidad mortal y vulnerable, y tomar consciencia de que somos —y siempre hemos sido— los hijos y las hijas de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Why People Get Sick: Exploring The Mind Body Connection. Darian Leader and David Corfield. 2 Ciencia y Salud., pág. 242. 3 Véase 2 Reyes 5:1-14. .4 Véase Juan 5:2-9. 5 Véase Lucas 18:9-14. 6 Véase Lucas 15:11-32.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Artículo publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-1769635512210055131?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/1769635512210055131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/07/el-pensamiento-y-la-salud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1769635512210055131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1769635512210055131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/07/el-pensamiento-y-la-salud.html' title='El pensamiento y la salud'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-6345307951122886578</id><published>2010-06-21T09:59:00.000-07:00</published><updated>2010-06-21T10:01:27.275-07:00</updated><title type='text'>La tragedia del medio ambiente no es inevitable</title><content type='html'>Por Dawn Lambert&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA COSA ES ORAR POR EL MUNDO EN GENERAL, PERO OTRA ES DARNOS CUENTA DE QUE HA OCURRIDO UN DESASTRE AMBIENTAL NO MUY LEJOS DE DONDE VIVIMOS. SI LAS NOTICIAS SOBRE LAS CONSECUENCIAS DEL DESASTRE SON INQUIETANTES, ¿QUE TENEMOS QUE HACER?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga me llamó una tarde preocupada porque las noticias decían que había un barco cargado con miles de toneladas de petróleo crudo encallado cerca de las islas de Shetland al norte de Escocia. Las enormes olas estaban destrozando uno a uno los contenedores de petróleo contra las rocas. La mancha de petróleo tenía varias millas de largo cuando todo el contenido se vació en el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los noticieros hablaban de esto, primero, por el efecto en la pesca del salmón, que es la principal entrada económica de los isleños y, segundo, por los posibles efectos sobre la salud como también el bienestar de la fauna silvestre. Ya habían muerto muchas aves y se temía que cientos más les iban a seguir. También había preocupación por la población de focas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante tres días esto fue noticia permanente. El mar ahora había destrozado el barco en varias partes que se agitaban independientemente con las monstruosas olas. Se postergaron las operaciones de salvataje a la espera de que el mar se calmara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga estaba muy perturbada pensando en el sufrimiento y la pérdida de animales. Yo traté de confortarla con ideas del amor de Dios que me vinieron mientras hablábamos y a las que yo trataba de aferrarme. Pero sentí que esto no la ayudaba. También sentí que la situación estaba fuera de mi alcance. Un miedo angustioso nublaba mi pensamiento tan oscuro como el petróleo que cubría el mar. Me sentía mentalmente paralizada, especialmente después de las noticias del día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí de no mirar más el noticiero porque tenía gran afecto por esos animales y no quería verlos sufrir. Pero no fue posible. Repentinamente aparecían esas noticias, se cual fuere el canal o la hora. Finalmente, esto hizo que me esfuerce a enfrentar lo que había considerado como un incidente predestinado a ocurrir y admitir que realmente no estaba más allá del control de Dios. Oré para comprender las ideas espirituales que ayudan y sanan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera idea vino cuando recordé una carta reciente de una amiga en los Estados Unidos. Me quedó grabado lo que había descrito sobre el amor de Dios que ahora yo estaba tratando de entender mejor. Gradualmente comenzó a amanecer en mí una compresión del carácter profundamente tierno del amor de Dios y ví que es un amor sumamente sensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamé a mi amiga que compartía mi preocupación en el derrame de petróleo y la conforté con esta idea. Luego seguí orando tranquilamente. Sinceramente quería comprender lo suficiente a Dios, la Mente siempre presente, para no dudar de Su poder. Tardé tres días en lograr este entendimiento, pero no me resigné. Cada día, leyendo y orando, fui obteniendo una compresión más clara de Dios y una confianza más fuerte en Él solamente, como la Mente que todo lo ama y sabe, el Creador de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una entrevista del Christian Science Sentinel en parte se hablaba que la Biblia nos da un entendimiento verdadero de las leyes espirituales que gobiernan el universo. La entrevista incluía el testimonio de una señora que se encontraba en una situación extrema –esta vez una grave sequía. Ella había logrado percibir la naturaleza y ley de Dios, Su provisión y profundo cuidado por Su creación espiritual, a pesar de lo qué parecía ser la circunstancia material. Esta señora había dejado de orar para que cambiara la situación material y externa, y en su lugar empezó a obtener una percepción espiritual del amor de Dios y de Su cuidado por toda Su creación. Este tornarse de una creencia en la ley de la materia para ver la ley de Dios había traído sanación y armonía a toda la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, mi conciencia fue inundada por una maravillosa sensación del amor, sabiduría y poder de Dios en el reino espiritual de la Mente, la única morada verdadera de cada uno de nosotros, al igual que de todos los animales. Mis ojos se llenaron de lágrimas, lagrimas de alegría. Sentí el calor y bienestar de la presencia de Dios, que sostenía por completo el que yo pudiera ser testigo de la realidad espiritual. Descansé en esta felicidad todo el día siguiente. Hasta olvidé esa terrible contaminación porque tenía la certeza de que la obra de Dios ya estaba hecha. El Amor había satisfecho la necesidad de toda Su creación. “Vida”, escribe Eddy en Ciencia y Salud, “es Principio divino, Mente, Alma, Espíritu” (pág. 468). Yo había aprendido antes que Principio, un sinónimo que da Eddy para Dios, significa origen o causa, y para mi significaba el poder que todo lo mueve en su orden apropiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, llamé otra vez a mi amiga, y hablé con ella desde una base de fuerza espiritual. Esta vez ella pudo regocijarse conmigo. Dos días después me sentí llevada a ver el noticiero. Como de costumbre, el tema principal era el desastre petrolero. Las cámaras de TV mostraban la costa, pero no se veía ningún derrame de petróleo. Sólo se veía el mar azul de costumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un especialista del medio ambiente decía allí que el petróleo debía haberse depositado sobre el fondo del mar y que allí ponía en peligro toda señal de vida. Como era de esperarse, al día siguiente las cámaras mostraban el lecho del mar. No se podía ver rastro alguno de petróleo. Anoté las palabras del comentarista, que decía textualmente: “No hay evidencia alguna de que el petróleo haya bajado al lecho del mar; el petróleo prácticamente desapareció”. El lecho del mar estaba cubierto de arena blanca y mariscos claramente visibles. Otra escena mostraba cómo las aves marinas habían sido limpiadas, y ahora se veían en perfectas condiciones antes de ser puestas en libertad. También se veían volando otras aves, como gaviotas y demás. A pesar de que algunos de los observadores estaban preocupados por los posibles efectos a largo plazo del derramamiento de petróleo, un año después del accidente la población de aves que anidan y la fauna marina local permanece sana, y ningún mamífero marino ha muerto a causa del derramamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al continuar orando durante días después de estos informes, fueron claras estas palabras bíblicas de Habacuc: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal” (1:13). Seguí agradeciendo a Dios por la maravillosa revelación de Su infalible ley y Su Cristo, la idea verdadera de Dios que habla a la conciencia humana. El Cristo ciertamente iluminó mi pensamiento durante ese período de oración especial, y estoy segura de que mucha gente que oraba sobre esta situación, se sentía igualmente agradecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la vida de Cristo Jesús lo mostró claramente, Dios esta siempre hablando a su linaje espiritual. Si escuchamos y nos volvemos de todo corazón a la pureza de la Mente divina y estamos motivados por el amor, caminaremos felices y seguros –y todo nuestro medio ambiente será bendecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Christian Science Sentinel, 21 de febrero de 1994. Título en inglés: “Environmental tragedy is not inevitable”. Esta traducción es la labor de un traductor voluntario. El texto ha sido levemente modificado haciéndolo más accesible para su lectura por Internet.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-6345307951122886578?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/6345307951122886578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/la-tragedia-del-medio-ambiente-no-es.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6345307951122886578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6345307951122886578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/la-tragedia-del-medio-ambiente-no-es.html' title='La tragedia del medio ambiente no es inevitable'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5148927047513217960</id><published>2010-06-20T09:36:00.000-07:00</published><updated>2010-06-20T09:37:13.560-07:00</updated><title type='text'>Restauración de la Tierra después de desastres</title><content type='html'>Mark Swinney&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto desde un satélite, nuestro planeta se ve fascinante. No obstante, la vista desde un sendero por el que iba caminando hace poco, era mucho más que fascinante, era inspiradora. Me hizo preguntarme si es posible rescatar a la naturaleza de las cosas que la despojarían, y restaurar la hermosura de la Tierra, y no sólo en el Golfo de México, sino alrededor del mundo. En mi corazón, conozco muy bien la respuesta: Sí, es posible. A través de la práctica de discernir la realidad espiritual de la creación de Dios, todos podemos ver el remedio eficaz que brinda la oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es acaso inspiradora la belleza de la naturaleza, pues, alude a la presencia y majestuosidad de Dios? Los antiguos profetas discernieron esto. Como pregunta el libro de Jeremías en la Biblia: “¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (23:24). Dios es el Espíritu divino. La creación de Dios, si ha de ser discernida correctamente, debe verse desde una perspectiva espiritual, en la forma en que Dios la hizo en realidad. Cristo Jesús dijo, como consta en el Evangelio según Juan: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (4:24).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de un sentido espiritual de las cosas, percibimos, aunque a veces sólo débilmente, la creación grandiosa del Espíritu divino. En lugar de buscar a Dios en la apariencia material de las cosas, encontramos a Dios y a Su creación espiritual cuando empezamos a razonar partiendo de la base de que el Espíritu divino es la única realidad. Entonces valoramos más profundamente las cualidades espirituales de Dios, expresadas en la magnificencia, solidez y belleza de la naturaleza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber que la creación de Dios es sustancial —o, para ser más precisos, espiritualmente sustancial— nos da una base eficaz desde donde orar cuando oímos hablar de los desechos de minería venenosos y los derrames de petróleo, de la deforestación en Sudamérica, África y Asia. ¿Por qué razón contribuye la oración a la curación del medio ambiente? Porque la experiencia humana es el resultado de cómo piensa la gente. En otras palabras, nuestra calidad de vida está determinada por la calidad de nuestro pensamiento. Y la oración, al discernir la realidad espiritual, ilumina y purifica el pensamiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sincera oración, podemos humildemente reconocer el hecho de que Dios es el único poder, y, por lo tanto, puede convertir en inofensivas tanto las equivocaciones como los impulsos destructivos. Ningún desastre puede abusar o agotar la actividad de la ley de Dios que gobierna Su creación enteramente espiritual. Saber esto no resta importancia al desastre, sino que hace que el poder basado en la divinidad, tenga un efecto en las necesidades humanas. Por ejemplo, cuando Jesús y algunos de sus discípulos estaban atravesando el Mar de Galilea, una repentina y peligrosa tormenta amenazó con hundir la embarcación. Con un “Calla, enmudece” Jesús reprendió con autoridad a la tormenta. El poder detrás de la ley divina comprendida, manifestando la verdad de la creación armoniosa de Dios, permitió a Jesús hablar con esta autoridad. El relato de la Biblia en el Evangelio según Marcos luego dice: “Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza” (4:39).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos seguir el ejemplo de Jesús y orar por los desastres humanos (y los llamados naturales), tanto los que se producen repentinamente como los que parecen ocurrir gradualmente. Saber que no dependemos tan solo de las acciones humanas para encontrar soluciones, sino de la única y verdadera causa y Creador, nuestro Padre-Madre Dios, nos da una base segura y espiritual para restaurar o mantener la belleza y pureza de la Tierra. La bondad infinita de Dios no puede jamás agotarse, ni se puede hacer mal uso de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.marybakereddylibrary.org/mary-baker-eddy escribió esto en su obra principal, “Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras”: “Las cosas eternas (las realidades) son los pensamientos de Dios tal como existen en el reino espiritual de lo real. Las cosas temporales son los pensamientos de los mortales y son lo irreal, siendo lo opuesto a lo real o lo espiritual y eterno” (pág. 337). La creación espiritual y perfecta de Dios es aquella de la cual todos dependemos, y hacia esto apunta la magnificencia de la naturaleza cuando se ve desde la perspectiva correcta. Desde lo más simple hasta lo más majestuoso, los mares, las montañas, los animales, todos aluden al lugar permanente que ocupa cada idea espiritual y buena en la creación divina, reflejando y expresando a Dios constantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Christian Science Monitor, 11 de mayo de 2010. Título en inglés: "Restoring the Earth after disasters". Esta traducción es la labor de un traductor voluntario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5148927047513217960?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5148927047513217960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/restauracion-de-la-tierra-despues-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5148927047513217960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5148927047513217960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/restauracion-de-la-tierra-despues-de.html' title='Restauración de la Tierra después de desastres'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-7057475699173621001</id><published>2010-06-15T10:28:00.000-07:00</published><updated>2010-06-15T10:36:58.602-07:00</updated><title type='text'>La Fiesta del Mundial</title><content type='html'>por Fernando Xifré&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la historia, las competencias deportivas han servido para fortalecer los vínculos de hermandad entre las naciones. Entre esas competencias, el Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos acaparan cada 4 años el interés universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Campeonatos del Mundo son testigos de encuentros inolvidables, con equipos brillantemente dotados individual y colectivamente. La forma en que los entrenadores plantean los partidos con el objetivo de lograr la victoria, es casi siempre generosa y abierta. La violencia que caracterizó al fútbol durante muchos años ha ido disminuyendo gradualmente en la medida en que el espíritu del "juego limpio" prevalece y las cámaras de televisión se encargan de mostrar hasta los más mínimos detalles de cada jugada. El alto grado de profesionalismo exhibido por los árbitros que dirigen los encuentros, contribuye a que la justicia impere en la cancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día todos podemos llegar a ver que el deporte en general y el fútbol en particular son disciplinas que nos permiten expresar y desarrollar las cualidades con las cuales Dios ha dotado al hombre, tales como inteligencia, fortaleza, destrezay talento. Mary Baker Eddy, escribe: "Dios expresa en el hombre la idea infinita, que se desarrolla eternamente, que se amplía y eleva más y más desde una base ilimitada".1 Esa idea infinita puede expresarse en el fútbol en una jugada bien concebida, en un pase magistralmente colocado, en la arrojada intervención de un guardameta, en un inteligente planteamiento táctico que sirve para ganar un juego, en la fuerza espiritual necesaria para cambiar la estrategia en los partidos y decidir resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrazar a la humanidad en nuestra oración, podemos ver que el Campeonato del Mundo, por encima de la rivalidad circunstancial de una competencia deportiva, nos brinda la oportunidad de contemplar la gloria de la acción de la Mente, Dios. Esa maravilla del gobierno divino se expresa en cada detalle de la organización, en la belleza arquitectónica de los estadios, en la sana confraternidad entre los aficionados, en el espectáculo multicolor de las hinchadas. Podemos incluir en nuestro amor a todos cuantos participan de este evento: dirigentes, jugadores, entrenadores, árbitros e hinchas. Y podemos mirar más allá del cuadro mortal del hombre, sujeto a lesiones y trastornos físicos, hacia la realidad espiritual del hombre creado para ser testigo y expresión inmortal del ser de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Sra. Eddy escribe: "Las artes profiláctica y terapéutica (es decir, la preventiva y la curativa) pertenecen decisivamente a la Ciencia Cristiana, como se vería fácilmente, si se comprendiese la psicología, o Ciencia del Espíritu, Dios".2 Tuve la oportunidad de probar la verdad de esa declaración más de una vez. Si bien no me he dedicado al deporte en forma profesional, desde niño me ha gustado tomar parte en actividades deportivas. La Christian Science me ha ayudado a prevenir lesiones y a sanar rápidamente de ellas cuando se produjeron. Recuerdo una vez en que, mientras jugaba al fútbol, al buscar una pelota que venía de lo alto, caí con todo el peso del cuerpo sobre uno de mis brazos. Enseguida me levanté y continué jugando como si nada hubiera pasado. Pero al levantarme al día siguiente por la mañana, me dolía mucho el brazo y no podía moverlo sin sentir una gran molestia. De inmediato solicité a un practicista de la Christian Science que me apoyara con su oración. Me aseguró que, como hijo de Dios, yo no estaba expuesto a lesiones y accidentes y que, por lo tanto, no tenía porqué sufrir sus consecuencias ni pasar por un período de recuperación más o menos largo. Razoné que como en realidad en Dios "vivimos, y nos movemos y somos",3 jamás me había movido mal ni había caído de Su cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas verdades me impulsaron a vestirme e ir a trabajar aquella misma mañana, aunque tenía que llevar el brazo recogido contra el pecho. Mi trabajo diario incluía en aquella época el escribir a máquina. Al llegar, tan sólo podía utilizar uno de los brazos y por lo tanto comencé a escribir a máquina con una sola mano. En el transcurso de la mañana el dolor fue disminuyendo gradualmente y hacia el mediodía ya podía mover los dedos de la otra mano. Al otro día comencé a escribir con ambas manos. Y en dos días estaba completamente sano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sea que practiquemos algún deporte o seamos simples aficionados, podemos sentirnos seguros en toda clase de actividad, circunstancia y lugar, sabiendo que Dios, que es el Amor divino, cuida, ama y bendice a toda Su creación, en la que estamos todos incluidos. Por lo tanto, el Amor extiende Su protección contra toda lesión, accidente o discordia, a todos Sus hijos. Al presenciar un emocionante partido de fútbol en el estadio o en la televisión, podremos saber que Dios incluye en Su cuidado a todos los protagonistas. De esta forma contribuiremos a que este Mundial y todos los acontecimientos deportivos, sean la expresión de "en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres".4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1Ciencia y Salud, pág. 258. 2Ibid., pág. 369.&lt;br /&gt;3 Hechos 17:28. 4 Lucas 2:14.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-7057475699173621001?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/7057475699173621001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/la-fiesta-del-mundial.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7057475699173621001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7057475699173621001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/06/la-fiesta-del-mundial.html' title='La Fiesta del Mundial'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8215472758017453461</id><published>2010-01-17T09:09:00.000-08:00</published><updated>2010-01-17T09:11:15.541-08:00</updated><title type='text'>Oremos por el clima</title><content type='html'>Por Fabián Smara&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a primera vista pueda parecer que es una circunstancia externa a nosotros, sobre la cual nada podemos hacer, encontramos en la Biblia muchos relatos en los cuales la oración de hombres consagrados logró poner a raya los peligros inminentes por problemas atmosféricos. Por ejemplo, se cuenta que el profeta Elías oró y “los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo una gran lluvia”.1 También en el Evangelio según Mateo dice que Jesús estaba con sus discípulos en una barca y se desató una gran tempestad, y él “levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza” .2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo atrás leí un cuento tradicional chino que me ayudó a comenzar a entender un poco más cómo opera el pensamiento en estaba sufriendo una sequía. Entonces llamaron a un “hacedor de lluvia”, hombre que según decían, tenía la capacidad de ocasionar esto. El señor llegó al pueblo, y después de estar unos días en un lugar a solas, comenzó a llover. Cuando le preguntaron qué había hecho, dijo que al llegar y ver que las plantas se secaban, los animales se morían y todo el mundo estaba preocupado por ello, se sintió perturbado. Entonces se dio cuenta de que primero necesitaba tranquilizar su propio pensamiento. En cuanto estuvo en paz, se restauró la armonía a su alrededor, y como lo que faltaba era agua, simplemente llovió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé a considerar la relación que guardan los pensamientos con las circunstancias que vivimos en un sentido más amplio, incluyendo los fenómenos climáticos. El protagonista del cuento no había implorado por lluvia, ni hecho ningún ritual maravilloso, simplemente había aquietado su propio pensamiento con ideas que le trajeron paz y un sentido de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este relato me invitó a pensar, y halló luego su sustento en lo que fui aprendiendo de la Ciencia Cristiana. Fui viendo que todo lo que nos rodea de alguna manera se debe a un estado mental. Cuando el pensamiento se ve perturbado, expresa esas características, así como el cuerpo puede que exprese estados enfermizos cuando el pensamiento no es armonioso. Del mismo modo, temores, emociones desbordadas, odios, hallan de alguna forma expresión en los fenómenos climáticos. Esto me hizo pensar que en lugar de lamentarnos por todas esas consecuencias desagradables, podemos reemplazar todo pensamiento nocivo que observamos en nosotros o en nuestra comunidad, por las ideas del Alma, la Mente divina, reconociendo así el gobierno perfecto de Dios y Sus leyes de armonía suprema que subordinan las creencias materiales que se presentan como leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esta percepción, para mí fue más evidente la importancia de estar alertas al clima mental colectivo, a fin de poder corregir los estados perturbados y reemplazarlos por ideas espirituales de paz, armonía y justicia, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión tuvimos unas lluvias muy copiosas en el lugar donde vivo. En pocas horas cayó el volumen de agua que suele llover en un mes. Esto hizo que el río que pasa por el centro de la ciudad creciera mucho y casi rompiera las protecciones, lo cual generó varios problemas. Me puse a orar por la situación, teniendo por delante un pronóstico de alerta meteorológico que preveía casi una semana más en iguales condiciones. Durante esa mañana observé que había un banco de niebla muy cerrado sobre las calles, lo que me llevó a preguntarme qué estado mental estaría eso expresando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al orar en busca de inspiración, me encontré con esta cita del libro Escritos Misceláneos por Mary Baker Eddy: “Por encima de las nieblas de los sentidos y las tempestades de la pasión, la Ciencia Cristiana y su arte se elevarán triunfantes; la ignorancia, la envidia y el odio —el trueno impotente de la tierra— no les arrancan sus alas celestiales”. 3 Enseguida recordé que en esos días los diarios habían publicado ciertas noticias preocupantes de orden local, que incluían este tipo de estado de ánimo. Me di cuenta de que esas tormentas se relacionaban con las “tempestades de la pasión”. Fue así que decidí limpiar mi pensamiento de cualquier sugestión errada, sabiendo que Dios creó un reino armonioso, gobernado por leyes de equilibrio y belleza que infunden a todo un ritmo de serenidad y paz. El ambiente colmado de las ideas que emanan de Dios, no puede expresar pasiones nocivas. Sólo puede reinar el entusiasmo, la alegría y los sentimientos de bondad. El efecto fue que al poco rato el banco de niebla se levantó, y el pronóstico de más lluvias no se cumplió; la tormenta terminó mucho antes de lo previsto.&lt;br /&gt;Estas experiencias me alientan a estar cada día en un mayor estado de alerta y a orar para prevenir los estados mentales desequilibrados que se expresan en la atmósfera como tormentas, sequías o cualquier otra inestabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la certeza de que paso a paso podremos ir demostrando lo que afirma Mary Baker Eddy: “El marino tendrá dominio sobre la atmósfera y las grandes profundidades, sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo”. 4 Ésta es, ciertamente, una promesa que podemos comprobar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fabián Smara es practicista de la Ciencia Cristiana en El Bolsón, Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 1° Reyes 18:41-46. 2 Mateo 8:26. 3 Esc. Misc., pág. 374. 4 Ciencia y Salud, pág. 125.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8215472758017453461?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8215472758017453461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/01/oremos-por-el-clima.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8215472758017453461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8215472758017453461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2010/01/oremos-por-el-clima.html' title='Oremos por el clima'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-4328381132542063054</id><published>2009-12-15T13:42:00.000-08:00</published><updated>2009-12-15T13:43:50.614-08:00</updated><title type='text'>Modestia y Majestad</title><content type='html'>por Nathan Talbot&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta Navidad, el mejor regalo que puede dar a la sociedad es usted mismo, como sanador. Algunas personas están pensando seriamente en este compromiso público. Otras tienen dudas. Lo que no quiere decir que no sería una forma maravillosa de dar. Por supuesto que sería. Pero a veces la impresión que se tiene de Cristo Jesús, de Mary Baker Eddy y de algunos Científicos Cristianos, puede cohibir a los que se sienten inseguros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón de esta duda puede que radique en la tendencia que se tiene a comparar. Tal vez recordemos a grandes conferenciantes, maestros, escritores y sanadores en el movimiento, y pensemos: “¿Cómo podemos nosotros hacer lo que ellos han hecho, o lo que la Sra. Eddy hizo como sanadora cristiana? ¿Y qué decir de sanar cómo Cristo Jesús? ¡Imposible!” Es probable que dudemos porque no hemos tenido en cuenta lo que se podría llamar el complemento modestia/majestad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las comparaciones nos apartan del camino con facilidad, en especial cuando comparamos nuestros esfuerzos relativamente modestos con la majestad de lo que han hecho los demás. Cristo Jesús sería el ejemplo clásico. ¿Qué piensa usted de él? Es muy probable que empiece con la descripción que ofrece la Biblia. Virtualmente lo pone en un pináculo, ungido y nombrado por Dios mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy natural pensar que Jesús, quien alimentó a miles de personas, es el perfecto demostrador de poder. Abrió los ojos de los ciegos. La lepra desaparecía cuando la tocaba. Lidió con gran habilidad con los refinados fariseos, así como con la barbarie de una multitud. Resucitó a la gente. No es fácil pensar en Cristo Jesús de otra forma que no sea en términos absolutos. Es difícil no verlo como otra cosa que no sea un gigante espiritual. ¿Cómo podríamos pensar literalmente en seguir su ejemplo? Y sin embargo, eso es lo que él pidió; de hecho, él esperaba que hiciéramos “aun mayores obras”. 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No cree que esta fuerza y este poder, esta fortaleza y este dominio espirituales, apuntan más hacia el Cristo? Puede que Jesús haya sido mejor conocido por su humildad. ¿Será posible que lo caracterizara ese candor y, tal vez, esa naturaleza práctica y realista? ¡Quizás haya hecho algunos trabajos de carpintería entre una curación y otra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús era inseparable del Cristo. No obstante, si pensamos en el hombre humano en términos tan colosales, puede que lo perdamos de vista. Esas obras maravillosas de las que habla la Biblia ilustran el efecto del Cristo. Y la humilde calma que Jesús expresaba revela a una persona con suficiente pureza de ánimo como para recibir al Cristo. Jesús fue el sirviente absoluto. Lo llamamos Maestro, pero él vivió como un sirviente. Era más probable encontrarlo partiendo el pan en un hogar humilde, que dando una charla sobre temas intelectuales en una universidad. Hablaba la lengua de pescadores y granjeros. Preparaba el desayuno. Lavaba los pies. No siempre lo respetaban. Se burlaron de él, le escupieron y fue ejecutado como cualquier criminal. La vida de Cristo Jesús fue una combinación sublime de humildad y poder, de lo humano y lo divino, del hombre Jesús y la divinidad del Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tratamos de imitar a Jesús como a una persona humana poderosa, no lograremos mucho. Pero si logramos obtener una vislumbre de la modestia de su vida, es posible seguir su ejemplo. Y el poder del Cristo es tan real para nosotros como lo fue para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta coincidencia entre la modestia de Jesús y la majestad del Cristo, puede enseñarnos algo fundamental. Nos puede dar el valor para ser sanadores. No necesitamos tener una vida humana majestuosa. La modestia, como la expresó Jesús, es suficiente. Es ese entregarse al Cristo lo que llena de grandeza al que es humilde. Es el Cristo que expresamos y que nos permitirá demostrar lo que la Sra. Eddy llama “la majestad de la mansedumbre del Principio del Cristo”. 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si usted ha observado la vida diaria de cualquier persona que cedió al Cristo, puede que haya percibido mucha de la modestia que usted mismo ya expresa. En cierto sentido, el mejor sanador de la Ciencia Cristiana puede ser la persona más común y normal de la tierra. No obstante, debajo de esa normalidad hay una receptividad que recibe con agrado el poder del Cristo sanador, y acepta toda oportunidad de expresarlo como un regalo para el mundo.&lt;br /&gt;Tal vez usted siga siendo una persona muy modesta, pero la majestad del Cristo que usted manifiesta cambiará el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Juan 14:12. 2 La Primera Iglesia de Cristo, Científico, y Miscelánea, pág. 149.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado con anterioridad por el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-4328381132542063054?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/4328381132542063054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/modestia-y-majestad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4328381132542063054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4328381132542063054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/modestia-y-majestad.html' title='Modestia y Majestad'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2372006155913036343</id><published>2009-12-15T13:38:00.000-08:00</published><updated>2009-12-15T13:45:02.260-08:00</updated><title type='text'>El niño que  debemos atesorar</title><content type='html'>por Caryl Emra Farkas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años, le estaba leyendo a mi hija una revista para niños que se refería a las fiestas de diciembre. Al leer que en Navidad se celebra el nacimiento de un bebé, mirándome con una sonrisa, pues le encantaba la historia del nacimiento de Jesús, exclamó: “¡Un bebé muy especial!”&lt;br /&gt;Una de las cosas que hacía tan especial a Jesús era la esperanza que inspiraba. No sólo la esperanza propia del comienzo de una nueva etapa, esa esperanza en el futuro que toda familia afectuosa siente cuando nace un ser humano, sino que el nacimiento de Jesús trajo esperanza a toda la humanidad porque anunció la promesa del poder tierno y sanador de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su artículo “El clamor de la época de Navidad”, Mary Baker Eddy explica que el nacimiento y la vida de Jesús sirvieron no sólo para inspirar a la humanidad, sino para hacernos una demanda. Ella escribió: “En distintas épocas la idea divina toma diferentes formas, según las necesidades de la humanidad. En esta época toma, más inteligentemente que nunca, la forma de la curación cristiana. Éste es el niño que hemos de atesorar. Éste es el niño que rodea con brazos amorosos el cuello de la omnipotencia, e invoca el infinito cuidado del amoroso corazón de Dios”. 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué quiso decir exactamente Mary Baker Eddy con el término “la idea divina”? De acuerdo con el Merriam Webster’s Online Dictionary, una idea es mucho más que un pensamiento que se nos ocurre. Se define específicamente así: “Una entidad trascendental que es un modelo real del cual las cosas existentes son representaciones imperfectas… una norma de perfección… un plan de acción…” Entonces podríamos describir “la idea divina” como el modelo supremamente bueno y perfecto, el plan de Dios para Su creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al nacer Jesús, María y José, los pastores y los Reyes Magos se transformaron en los primeros testigos de la “idea divina” encarnada en esa época. Ellos vieron la expresión viviente del poder y el cuidado del Amor divino, la naturaleza divina que Jesús manifestó tan bella y plenamente. Durante su ministerio sanador, la forma tan perfecta con que Jesús expresaba esta idea divina, el Cristo, ilustró cómo es la vida cuando se vive de acuerdo con el plan de Dios. Jesús conocía la fuente de su poder sanador, e instruyó a sus seguidores: “Ve, y haz tú lo mismo”. 2 Los instó diciendo: “[Sed] hijos de vuestro Padre que está en los cielos”. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien siempre atesoraremos la historia del niño Jesús en el pesebre, el verdadero “niño que hemos de atesorar” es la universalidad y el poder de la curación cristiana. Esta idea divina —el Cristo sanador— es la esencia de la Navidad. Cuando nos empeñamos en pensar y actuar como lo hizo Jesús, no sólo conmemoramos su bondad y honramos su nacimiento —el niño tan “especial” de la historia de la Navidad— sino que también celebramos y participamos de la naturaleza sanadora del Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que abracemos conscientemente a ese niño de la curación cristiana en nuestra vida, experimentaremos todos los días la venida del Cristo en nuestro corazón. Cuando nos guía el amor desinteresado, cuando vencemos la atracción gravitatoria de pensamientos superficiales y trillados; cuando vislumbramos una vida que va más allá de ganancias o pérdidas personales y actuamos con un sentido de propósito y disposición más amplio e inclusivo, nos transformamos en nosotros mismos con mayor plenitud. Así experimentamos aún más nuestra propia naturaleza semejante al Cristo y sanamos con mayor naturalidad y facilidad todo lo que sea desemejante a Dios en nuestra propia vida y en la vida de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi caso, yo tuve esa necesidad de sentir más aún esta idea divina en mi vida, una mañana, días después de haber pasado otro año de infructuosos intentos por tener una “feliz” Navidad. Los festejos con sus regalos habían parecido muy superficiales, mientras me esforzaba por mantenerme a la altura de las circunstancias, a pesar de que me sentía cada vez más enferma. Tenía varios trastornos físicos diagnosticados por la medicina que no habían respondido a tratamientos médicos ni alternativos. Había pasado muchas horas sufriendo de dolor y agotamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche oré con todo mi corazón para saber qué era realmente verdadero y sustancial en mi vida. La respuesta que me vino fue: el Amor. No el amor de una persona, sino un amor que lo abarca todo, el Amor divino mismo. El Amor que, entonces comprendí, había estado siempre presente en mi vida. De pronto vi todo lo demás —es decir, el vacío, la abrumadora manifestación de la enfermedad y discapacidad, todas las condiciones materiales que parecían haber definido mi vida— de una manera totalmente diferente. Lo que mi cuerpo experimentaba y todos mis temores acerca del futuro, que me habían parecido tan poderosos y definitivos, desaparecieron cuando percibí maravillada el modelo perfecto de esta nueva idea de mi vida a la luz del Amor divino. A la mañana siguiente, desperté sintiéndome sana de varias enfermedades que tenía desde hacía mucho tiempo. Aquella mañana supe que había tenido una curación en la Ciencia Cristiana (la que había conocido de niña). Nunca antes había sentido una Navidad más auténtica. Mi corazón desbordaba de amor por esta comprensión espiritual sanadora, y quería comprenderla aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los meses siguientes, empecé a asistir a una iglesia de la Ciencia Cristiana. Leí Ciencia y Salud por completo varias veces y estudié la Lección Bíblica semanal. Paso a paso descubrí que podía confiar en esta visión profundamente cristiana del cuidado de Dios para hacer frente a mis necesidades diarias. A medida que practicaba lo que aprendía, tuve más curaciones, lo que para mí fue un ejemplo de cuán completo es el cuidado que brinda el Amor divino.&lt;br /&gt;Seis meses después, cuando sólo faltaban unas horas para terminar mi instrucción en clase Primaria de la Ciencia Cristiana, recibí una llamada de alguien pidiéndome que la apoyara con la oración. La mujer describió su problema, el dolor físico y el temor que le causaba. Mientras ella hablaba, el amor y cuidado total de Dios que con tanta claridad yo había percibido se manifestó en palabras de consuelo y aliento que compartí con ella. Cuando colgué el teléfono, continué orando, sintiéndome increíblemente agradecida por la totalidad del cuidado y el amor de Dios, y maravillada por lo completa que era la curación que el Amor nos brindaba a las dos.&lt;br /&gt;Poco después, mi madre asomó su cabeza en mi cuarto y me dijo que no había podido evitar escuchar la conversación desde la cocina. “¿Podrías repetir lo que dijiste?”, me pidió. Hice una pausa y me di cuenta de que no podía recordar ni una sola frase de lo que había dicho, sólo había quedado el poder y el amor que sostenían las ideas que había compartido con aquella señora. Las palabras habían desaparecido. No obstante, mi fe en la claridad y autoridad de las ideas sanadoras de Dios, que con tanta nitidez me habían venido al pensamiento, fue fortalecida de una manera práctica cuando esta señora me llamó poco después para decirme que estaba totalmente libre del dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy, ampliando su explicación del niño de la curación cristiana, en una ocasión le dio este consejo a una estudiante: “Ahora, lleve a su pequeño niño a Egipto y permítale que crezca hasta que se fortalezca lo suficiente como para ponerse de pie por sí solo”. 4 Pude ver que el deseo y el empeño por comprender qué es lo que me había sanado la Navidad anterior, el estudio más profundo y práctica, así como las dos semanas de la instrucción en clase dedicadas a atesorar la idea de Dios, habían dado a mi creciente comprensión del Cristo una base firme para enfrentar el temor y la enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amar al niño de la curación cristiana, alimentándolo con el estudio atento y la práctica leal, revela lo cercano que está el cuidado tierno y completo de Dios. Cuando reconocemos la inmensa verdad del ser —todo el poder y amor infinito de Dios— se produce la curación. A su vez, cada experiencia de curación en la Ciencia Cristiana expande nuestra conciencia de la bondad de Dios y de lo normal que es para nosotros estar incluidos en esta bondad. Cada curación aumenta aún más nuestra confianza en la realidad espiritual y recibimos, por ende, más bendiciones y curación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Escritos Misceláneos 1883–1896 , pág. 370. 2 Lucas 10:37. 3 Mateo 4:45. 4 Conocimos a Mary Baker Eddy , págs. 121.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2372006155913036343?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2372006155913036343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/el-nino-que-todos-debemos-atesorar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2372006155913036343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2372006155913036343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/el-nino-que-todos-debemos-atesorar.html' title='El niño que  debemos atesorar'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5760451999271471384</id><published>2009-12-06T13:55:00.000-08:00</published><updated>2009-12-06T14:00:05.537-08:00</updated><title type='text'>Ley divina: Poderosa como ninguna</title><content type='html'>por Geoffrey Barratt&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEY! La palabra misma incluye el poder de la Ciencia divina. La Ciencia Cristiana es la ley espiritual hecha práctica en la vida. Comprende la fortaleza divina e irresistible. La ley espiritual está respaldada por la autoridad infinita de Dios, y es poderosa como ninguna. Mary Baker Eddy afirma: “La ley de Dios se resume en tres palabras: ‘Yo soy Todo’; y esta ley perfecta siempre está presente para rechazar cualquier pretensión de otra ley”.1 Esta es una declaración muy breve y sustancial de la ley, de sus capacidades, de lo que es y lo que hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley eterna trasciende toda oposición de la materia, ya sea que esta oposición provenga de la ley física, la ley eclesiástica, la ley médica, la ley mortal, la ley económica, o cualquier otro tipo de ley. Y siempre podemos tener la certeza de que la ley omnipotente del bien, de todo el bien, está siempre con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace muchos años que soy practicista de la Ciencia Cristiana y conozco muy bien los variados y numerosos problemas que enfrenta la gente. Entradas económicas insuficientes, mala salud, desafíos en los negocios, desacuerdos, incluso problemas en las iglesias. No obstante, siempre podemos preguntarnos ¿Acaso está permitido este tipo de cosas bajo la ley espiritual, bajo la ley del Amor? Si la respuesta es no, hemos dado un gran paso hacia la curación y la resolución de los problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera sea el problema y la forma que asuma, la Verdad científica que conocemos con todo nuestro corazón es la única ley que gobierna dicha condición, la ley que anula todo aquello que no es correcto. No enfrentamos superficialmente las creencias humanas o teorías religiosas, con los dedos cruzados, esperando que todo salga bien. Por el contrario, aplicamos la ley inmutable. Ciencia y Salud afirma: “La enfermedad, el pecado y la muerte no son concomitantes de la Vida o la Verdad. Ninguna ley los sostiene”.2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley y el amor son inseparables. El Amor y el Principio —sinónimos de Dios— son uno. En realidad, nunca existió una ley parcial, injusta o insensible. Como tampoco una ley que sea indiferente, carente de amor o temporal. Para que toda ley sea verdadera, debe ser eterna y defenderse a sí misma —debe ser benevolente. Lo que bendice a uno, bendice a todos universalmente. No se trata tan solo de un punto de vista sentimental. Está respaldado por la autoridad divina e impersonal, por Dios. De hecho, es un aspecto de la omnipresencia. ¿Qué podemos decir de nuestra habitual resistencia a la ley divina? ¿De nuestra renuencia a obedecer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es pura obstinación de nuestra parte. ¡Es arrogancia y consciencia mortal en acción! La ley espiritual y auténtica es irresistible por toda la eternidad. En la realidad absoluta dicha ley nunca ha sido rechazada ni puesta en duda; nunca podría serlo. Esto se debe a que no existe una mente mortal que pueda cuestionar, rechazar ni poner en duda la ley de Dios, porque la consciencia divina es Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué podemos decir de nuestra oración diaria? ¿Acaso no es cuestión de ponernos conscientemente bajo la ley divina y mantenernos allí con toda la firmeza que sea posible? En realidad, no hay lugar más seguro ni próspero en el que podamos estar. Someta su vida a la ley de la abundancia infinita, la ley del Amor invariable. Tome conciencia, tanto como pueda, de que esa ley lo está gobernando a usted y a todo el mundo a cada instante. Asimismo mantenga firmemente en su pensamiento que no estamos controlados por la materia o la limitación, la restricción, la injusticia o la parcialidad. En realidad, estamos regidos por las leyes del Principio divino, el gobierno del Amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy valioso invertir el tiempo en hacer esto, porque cuando comienza el día parecemos estar rodeados de comentarios negativos e ilusorios, ya sea por el físico, la escasez y el conflicto, es decir, por los argumentos que se oponen a la verdad de la Ciencia divina. ¿Qué se puede hacer al respecto? Mantener bien claro en el pensamiento durante todo el día que la ley del Amor está siempre operando, en todas partes. Ésta es la sustancia de la experiencia que Dios nos ha dado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 No y Sí, pág. 30. 2 Ciencia y Salud, pág. 196.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado con anterioridad en el Heraldo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5760451999271471384?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5760451999271471384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/ley-diviina-poderosa-como-ninguna.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5760451999271471384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5760451999271471384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/12/ley-diviina-poderosa-como-ninguna.html' title='Ley divina: Poderosa como ninguna'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-270964092652969382</id><published>2009-11-22T13:29:00.000-08:00</published><updated>2009-11-22T13:38:01.550-08:00</updated><title type='text'>La gratitud nos abre los ojos</title><content type='html'>Por Jeffrey Hildner&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Heraldo de la Ciencia Cristiana conversó con Eberhard Lasch, practicista y maestro de la Ciencia Cristiana en México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eberhard ¿qué papel tiene la gratitud para abrir nuestro pensamiento a diferentes posibilidades?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los países de América Latina, lamentablemente, no se festeja el Día de Acción de Gracias como en los Estados Unidos, no obstante, el estudio de la Ciencia Cristiana me ha permitido descubrir que todos los días pueden ser días de Acción de Gracias a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gratitud es un factor importantísimo para recibir cada vez más bendiciones, y vivir una vida mucho más plena bajo la luz del bien, la alegría de la salud y la abundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre esperaba que sucediera algo bueno para dar gracias. Pero ahora, trato de expresar mucha gratitud y ocurren cosas buenas. Hoy entiendo que manejamos nuestro mundo verdadero desde nuestro sentir interior, y la gratitud es un factor esencial para lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es algo más que un estado emocional, ¿no es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, y mucho más. Mary Baker Eddy afirmó: "La gratitud es mucho más que una mera expresión verbal de agradecimiento. Las acciones expresan más gratitud que las palabras".1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando empecé a estudiar la Ciencia Cristiana tuve curaciones y mi vida comenzó a cambiar, pero no tenía ningún interés en pertenecer a una iglesia. Pero. un día. sentí tanta gratitud que tuve la necesidad de hacer algo, de participar del bien. Fue entonces cuando mi esposa y yo nos hicimos miembros de una iglesia filial de Cristo, Científico. Nos dimos cuenta de que a través de ella tendríamos millones de oportunidades de actuar, de hacer el bien, de ayudarnos a nosotros mismos y a la humanidad. Fue también la gratitud lo que después me impulsó a dedicar mi vida a la curación a través de la oración y, posteriormente, a ser maestro de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podrías comentar qué papel tiene la gratitud para disolver el temor a la pobreza y a la recesión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, los medios siempre están transmitiendo noticias que son amenazadoras en todos los sentidos, y si nos dejamos llevar por eso perdemos de vista lo valioso en la vida. A veces el mundo o nuestra experiencia parece como un día nublado y completamente oscuro, donde no parece haber luz. Pero cuando empezamos a sentir gratitud por algo, ya sea por la vida, porque tenemos un techo encima, porque tenemos una familia, o porque sentimos que Dios está con nosotros, es como que las nubes se abren y de pronto aparece la luz y nos damos cuenta de que el sol sigue ahí. Pero a veces, como que nos olvidamos y nos dejamos envolver por todas esas noticias de escasez, de limitación, de pobreza, de peligro. No logramos percibir que el sol sigue brillando. La gratitud es lo que nos permite volver a estar seguros de que el bien está presente, y lo podemos percibir y encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchos pasajes bíblicos que relacionan la gratitud con la abundancia. El Salmo 112 dice, por ejemplo: "Feliz el hombre que honra al Señor y se complace en sus mandatos… En su casa hay abundantes riquezas, y su generosidad es constante".2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia tiene muchas ideas sobre la gratitud.Sí, recordé el relato cuando Jesús entró a una aldea y salieron a su encuentro diez hombres leprosos, y le dijeron: "Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros". Al verlos, Jesús les dijo que fueran a mostrarse a los sacerdotes, y cuando iban de camino fueron limpiados.3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno de esos hombres vio que estaba sano, regresó glorificando a Dios, y se postró a los pies de Jesús expresando gratitud. Y este hombre era samaritano. Jesús se sorprendió de que sólo uno regresara a dar gracias: "No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien puede decir que, en realidad, todos fueron sanados, incluso aquellos que no dieron gracias. Entonces, ¿por qué es importante dar gracias? ¿Por qué es importante reconocer el bien que recibimos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando damos gracias a Dios por las bendiciones recibidas estamos reconociendo que Él es la fuente del bien, y esa gratitud abre las puertas para recibir más bendiciones. Esto no quiere decir que Dios hará algo más por nosotros, porque Él ya creó todo el bien que podamos necesitar por toda la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gratitud, en cambio, abre nuestros ojos —o sea, nuestra percepción espiritual— para que podamos ver el bien que ya está presente. Ese reconocimiento del amor de Dios, de la operación del Principio o leyes divinas en nuestra vida, nos permite ver más allá de la materialidad, de un sentido de limitación. Es entonces que logramos ver la solución, cambiamos nuestra manera de pensar, recibimos el bien que estamos esperando, o sanamos de alguna enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, no se trata simplemente de ser sanados o de resolver un problema, y conformarnos con eso. Sino de dar gracias por el bien recibido, con un corazón sincero y lleno de gratitud, y reconocer que siempre es la Mente divina la que gobierna nuestra vida y provee todo el bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy escribe en Ciencia y Salud: "La circunstancia misma que tu sentido sufriente considera enojosa y aflictiva, puede convertirla el Amor en un ángel que hospedas sin saberlo".4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que cuando enfrentamos algún desafío y recurrimos a Dios, ese desafío en realidad es como un ángel que nos obliga a apartarnos de nuestra manera de pensar acostumbrada, de opiniones materialistas y negativas, y recurrir a Dios en busca de una respuesta. Al hacerlo nuestra manera de pensar cambia y progresamos espiritualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que saber dar gracias a Dios es como un preludio a la libertad, a la libertad en todo aspecto de nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eberhard, ¿cómo responderías si alguien te dijera: "Yo no tengo razón alguna para estar agradecido"?Para mí la ingratitud tiene mucho que ver con la ignorancia, o sea, permitimos que nuestro pensamiento se nuble a tal grado que perdemos de vista lo bueno. La Ciencia Cristiana enseña a conocer mejor a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como practicista de la Ciencia Cristiana he notado que la curación comienza cuando la persona empieza a sentir gratitud, a percibir el poder del bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy agradecido a Dios porque sé que me ama, porque sé que Él no hizo nada que me pueda dañar. Como Pablo, puedo decir que vivo, me muevo y tengo mi ser en Dios, en el bien infinito.5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos tenemos días muy difíciles donde no parece haber nada bueno. Pero si en lugar de hundirnos en la desesperación o en la angustia, damos gracias aunque sea por la vida, que es lo más grande que tenemos, empezamos a percibir un poquito de luz, y como que amanece y las nubes se disipan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un conocimiento de que Dios es el bien mismo ayuda a que nos sintamos agradecidos.Sí, es nuestra ignorancia de Dios lo que realmente nos hunde en problemas y a medida que entendemos más acerca de la esencia divina, del Amor divino, de la Vida que está siempre presente, de la Verdad que todos podemos conocer, del amor que Dios tiene por nosotros, empiezan a disiparse todas esas creencias humanas nefastas que no tienen nada de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia se ha convertido en mi mapa hacia el bien, hacia la felicidad. El Salmo 103 dice en parte: "Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí no hay nada más maravilloso que saber que en Dios encontramos nuestra libertad completa, nuestra alegría plena y una vida maravillosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Salmo 112, de la versión Dios Habla Hoy de la Biblia. 2 Ciencia y Salud, pág. 3. 3 Lucas 17:11-19. 4 Ciencia y Salud, pág. 574. 5 Hechos 17:28.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-270964092652969382?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/270964092652969382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/11/la-gratitud-nos-abre-los-ojos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/270964092652969382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/270964092652969382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/11/la-gratitud-nos-abre-los-ojos.html' title='La gratitud nos abre los ojos'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-4428016409406452400</id><published>2009-11-17T11:55:00.000-08:00</published><updated>2009-11-17T11:58:54.740-08:00</updated><title type='text'>¿En busca de trabajo?</title><content type='html'>Richard Bergenheim&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes emigran a otros países puede que descubran que las calificaciones profesionales que tienen no se revalidan fácilmente en su nuevo hogar. En la ciudad de Nueva York, donde yo vivo, un dominicano que trabaja en un restaurante o maneja un taxi, puede que tenga un título en ingeniería que no es equivalente con uno de los Estados Unidos, o quizás tenga problemas para hablar inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo podemos superar esa sensación de que nuestras oportunidades son limitadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente ejemplo ofrece una buena idea de lo que hablo. Mi amigo estaba realmente agradecido por el trabajo que tenía. La situación económica en el país era mala, y consideraba que cada oportunidad de trabajar era una respuesta a sus oraciones. Pensaba que era una evidencia de que Dios estaba con él, y que el amor del Padre se manifestaba en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gratitud abre las puertas al progreso. En el Antiguo Testamento está la historia de una mujer que al quedarse viuda se encontró en una situación desesperada. Le querían quitar a sus hijos y venderlos como esclavos para que pagara sus deudas. Ella le pidió ayuda al profeta Eliseo, y él respondió haciéndole una pregunta muy extraña bajo esas circunstancias. ¿Qué tienes en tu casa? Como es natural, ella respondió: “Nada”. Nada excepto una pequeña vasija de aceite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Eliseo no hizo caso omiso de esa vasija de aceite. Para él era una evidencia de la bondad de Dios. Simbolizaba el amor solícito de Dios expresado en la vida de esa mujer. No era “nada”. Era la clave para resolver su problema. Le dijo que fuera a su casa y recogiera todos los recipientes vacíos que pudiera, y luego los llenara con el aceite. La mujer tuvo la gracia espiritual de ser obediente. Sus hijos juntaron todas las vasijas vacías que consiguieron. Ella vertió, y vertió, y vertió el aceite hasta que todas ellas estuvieron llenas. Entonces Eliseo le dijo que vendiera el aceite, y con las ganancias su familia pudo obtener todo lo que necesitaba. 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá sólo podemos encontrar un trabajo de medio tiempo, o uno que no usa nuestras verdaderas habilidades. No obstante, no sería bueno llamar a ese trabajo “nada”. Si podemos redefinirlo como la primera evidencia de que Dios está operando en nuestras vidas, brindándonos apoyo y cuidado, y sentirnos realmente agradecidos por este primer retoño de primavera que aparece en nuestra vida, se abrirá la puerta del progreso. Realmente puede abrir de par en par las puertas de las oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un libro maravilloso que he estudiado por muchos años, que me ayuda a comprender este punto. Se llama Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras y fue escrito por Mary Baker Eddy. En el primer capítulo titulado “La oración”, ella escribe: “¿Estamos realmente agradecidos por el bien ya recibido? Entonces aprovecharemos las bendiciones que tenemos, y eso nos capacitará para recibir más. La gratitud es mucho más que una mera expresión verbal de agradecimiento. Las acciones expresan más gratitud que las palabras”. 2 Para mí esto es lo que Eliseo ayudó a hacer a la mujer. Ella reconoció lo que Dios le había provisto, y luego descubrió que la provisión de Dios nunca cesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gratitud tiene que ser más que un movimiento de los labios. Tiene que ser genuina, venir directo del corazón. Cuando la gratitud es real, la podemos verter en cada vasija vacía, cada sugestión de escasez o decepción o insatisfacción en nuestra vida. Podemos verter nuestra gratitud hasta que cada pensamiento esté lleno del reconocimiento de que la bondad de Dios está plenamente presente en nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro punto que me resulta también muy útil. A veces nuestra búsqueda de trabajo parece infructífera. Nos dicen que no tenemos los certificados requeridos, ni la habilidad con los idiomas, ni la experiencia que alguien está buscando. Si uno está en otro país, se puede encontrar también con paredes de prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando oramos por trabajo es útil invertir este cuadro. ¿Has pensado alguna vez en el hecho de que tú mismo eres la respuesta de la oración de otra persona? En este mismo momento alguien está orando para encontrar un empleado con tus habilidades, con tu disposición para el trabajo, con tu honestidad, responsabilidad, creatividad, fortaleza, entendimiento. Tú eres la respuesta a esa oración. Cada idea de la creación de Dios, todo hombre y mujer en Su universo, es útil y necesario. Cada uno de nosotros tiene un propósito definido por Dios, y Su amor obra en nosotros para cumplir con ese propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando invertimos el argumento de que no somos necesarios, o de que no hay un lugar para nosotros, y lo reemplazamos con la comprensión de que tenemos un propósito divinamente establecido, y que Dios está dirigiendo todos nuestros pasos, el progreso es seguro. Cuando elevamos nuestro pensamiento espiritualmente de esta manera, comenzamos a ver que nuestra experiencia presente no está controlada por la economía ni por el prejuicio. Nuestra vida está en manos del Creador, el Amor divino. Pensar que somos la respuesta a la oración, que somos necesarios y que nuestra vida está gobernada por Dios, el bien, nos ayuda a responder a Su guía e inspiración infalibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando oro, a menudo invierto el orden del primer versículo del Salmo 23. Pienso: “Nada me puede faltar porque Jehová es mi pastor”. Puesto que nuestra vida y nuestras perspectivas están en manos de Dios, podemos esperar el bien, el bien abundante e ilimitado. El país en que estamos o donde nacimos, no altera este hecho espiritual. Y es un hecho con el que cada uno de nosotros puede contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 2 Reyes Capítulo 4.  2 Ciencia y Salud, pág. 3.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-4428016409406452400?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/4428016409406452400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/11/en-busca-de-trabajo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4428016409406452400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/4428016409406452400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/11/en-busca-de-trabajo.html' title='¿En busca de trabajo?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-453003098679600064</id><published>2009-10-11T14:49:00.000-07:00</published><updated>2009-10-11T15:02:00.781-07:00</updated><title type='text'>Con un simple cambio en el pensamiento</title><content type='html'>José Rodríguez Peláez, de Málaga, fue entrevistado en la Edición Radial de El Heraldo. José se dedica a la curación espiritual, como practicista de la Ciencia Cristiana, además de dar charlas públicas sobre esta Ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué impacto tuvo la Ciencia Cristiana en tu vida?Poco después de conocer el libro Ciencia y Salud, tuve que poner en práctica lo que estaba aprendiendo, puesto que diagnosticaron a mi mujer de una grave enfermedad. Los médicos le daban un par de meses de vida. Sin embargo, después de orar seis meses como enseña la Ciencia Cristiana y recibir ella tratamiento espiritual de un practicista de esta Ciencia, los mismos médicos reconocieron que estaba totalmente curada. Ellos lo consideraron un milagro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué significó esta curación para ti? Bueno, por muchos años ejercí como psicoterapeuta en Málaga, y tenía una consulta muy prestigiosa. Ingresaba bastantes honorarios, tenía propiedades y un buen pasar. Cuando vi que mi mujer fue desahuciada por los médicos, y sanada por medio de la oración científica, comencé a cuestionar mi actividad. Me di cuenta de que había estado ejerciendo en el campo de la salud por amor a la gente, y que seguía tratando a los pacientes con las formas tradicionales, en lugar de hacerlo con la oración. Percibí que había una resistencia en mí debido al temor a la falta de provisión. Pensaba que si les hablaba a los pacientes de todo lo que había ocurrido, ellos pensarían que había perdido la cabeza y me quedaría sin las entradas con que contaba. Entonces pude relacionar que el mismo Dios que había sanado a mi señora era mi sustento, mi provisión. Cristo Jesús afirmaba que debemos estar más conscientes del gobierno de Dios. Dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. 1 Me tomé esa promesa muy en serio y decidí dedicarme a la práctica pública de la Ciencia Cristiana. Lo cierto es que hoy sigo viviendo cómodamente, con la diferencia de que lo gozamos mucho más. También hemos enfrentado momentos en los cuales hemos tenido que recordar que Dios es fiel a Su promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay algún caso específico que te gustaría contar? Sí. Resulta que hace tres años tuvimos que hacer frente a unos desembolsos bastante elevados y en aquel momento no teníamos el dinero. Mi esposa y yo entonces comenzamos a orar apoyándonos en que Dios cumple siempre lo que promete, como está en las primeras páginas del Génesis, donde dice que Dios lo hizo todo bueno e hizo al hombre a Su imagen y semejanza. Nosotros somos espiritualmente ese hombre de la creación de Dios. Y puesto que Dios es infinito, y es Todo-en-todo, Él es toda sustancia, y nosotros ya tenemos todo lo necesario, porque viene con nosotros, acompaña el hecho de ser una creación divina, de ser la imagen de Dios, la Vida misma. Y esto es una ley que no depende de nosotros, y que se cumple indefectiblemente, como el sol que sale todas las mañanas. Resultó que mi esposa tenía unos terrenos en la montaña que estaban en venta desde hacía unos doce años y nadie quería comprar. Esos terrenos no tenían la suficiente cantidad de metros cuadrados como para poder edificar, según las leyes de España; sólo servían para cultivo. Pero de pronto un día una persona nos llamó por teléfono diciendo que quería comprarlos y además a un precio muy, muy bueno. Si bien nos llenamos de alegría, de inmediato pensamos que seguramente ese señor debía estar confundido y no queríamos perjudicarlo. Así que fuimos a hablar con él para aclararle que allí no se podía edificar. Pero él nos dijo que lo sabía, y que ese terreno valía mucho para él. Así que nos pagó una cantidad tres veces superior a lo que necesitábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Háblanos un poco de lo que es la oración para ti. Normalmente confundimos orar con “rezar”, recitar, o pedir. Esto infiere que Dios no sabe algo de mí, o que yo necesito algo. La oración para mí consiste en reconocer lo que ya hay. En la Biblia, hay un pasaje en que Agar se halla en el desierto con su hijo Ismael, que había tenido con Abraham, y llega un momento en que están agonizantes a causa de la sed. Entonces ella decide volverse a Dios, escucharlo, y recibe un mensaje, un pensamiento divino, lo que llamaríamos un ángel, y eso le hace ver la realidad, es decir, que lo que ella necesita ya está allí. Luego descubre un manantial de agua que antes no había podido ver. A veces puede que nos parezca que estamos en un mundo ensombrecido al que le hace falta la luz de Dios. Sin embargo, ante un sol brillante todo reverdece, hay luminosidad y alegría. Orar es precisamente volverse a Dios y ver la realidad que nunca nos va a llevar a sentir miedo o preocupación, sino a sentir paz y gozo. La realidad nos hace saber que lo tenemos todo, porque somos los hijos de un Padre y Madre lleno de ternura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es interesante esto que nos cuentas porque significa que cuando hemos enfrentado desafíos, el bien ya estaba con nosotros, pero no nos habíamos dado cuenta. Exacto. El bien es lo único que ha estado siempre; el mal nunca estuvo. Pero a veces se necesita valor y firmeza para reclamar ese bien. Recuerdo la historia de un amigo mío que gozaba de una buena posición; tenía un trabajo bastante confortable que le daba ingresos altos, en una importante banca española. Pero cada vez que nos veíamos me decía que él no estaba contento trabajando allí, y que se sentía muy deprimido. Recuerdo que le pregunté qué le gustaría hacer, a lo que me respondió que desearía tomar su guitarra y tocar y tocar. Y le cuestioné por qué no lo hacía, y me dijo que eso no daba dinero.&lt;br /&gt;Y justamente allí está el problema; creemos que la fuente de provisión es algo ajeno a Dios; algo que tenemos que ganar. Cuando la verdad es que el trabajo no puede ser nunca fuente de provisión, simplemente da a la humanidad la oportunidad de reflejar las cualidades que Dios nos ha dado.&lt;br /&gt;Por un tiempo no tuve noticias de mi amigo, hasta que al cabo de un par de años, me enteré de que había dejado la banca y estaba feliz, ganándose la vida dando conciertos de guitarra. Es decir que ese bien, esa fuente de provisión, es Dios, y había estado con él siempre, pero como estaba buscando el bien en otra parte, vivía esclavizado y triste, y no realizaba su auténtico trabajo. Todos tenemos algo muy hermoso que dar, pero la provisión no puede ser simplemente el sudor de nuestra frente; la sonrisa de Dios es la provisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que alguien argumente que hay un Dios que nos sustenta, pero que sin embargo las leyes económicas dicen lo contrario y prevalecen. Me imagino a Jesús, rodeado de más de cinco mil personas. Tiene compasión de ellas porque llevan mucho tiempo detrás de él; ya es tarde, están hambrientas y es un verdadero peligro lanzarlas al regreso. Entonces él se vuelve hacia sus discípulos, y les dice: “Dadles vosotros de comer”. 2 Sus discípulos le dicen que solamente tienen cinco panes y dos peces, y que eso no va a ser suficiente para dar de comer a tantos. Es decir, con tan poco cómo vamos a poder solucionar tantos problemas. Y eso es lo que quiere decirnos hoy la situación económica: ¿cómo vamos a resolver tantos problemas con los recursos que tenemos?&lt;br /&gt;Pues bien, Jesús toma esos panes y esos peces, eleva su pensamiento, es decir se despega de todas esas limitaciones que nos agobian, reconoce la abundancia de bien que ya está presente para todos, y alimenta a la multitud.&lt;br /&gt;Jesús consideró que era una oportunidad para que apareciera de nuevo la luz, la verdad, y desapareciera el miedo, y se manifestara el tierno cuidado de Dios. Mary Baker Eddy afirma: “En la relación científica entre Dios y el hombre, descubrimos que todo lo que bendice a uno bendice a todos, como lo demostró Jesús con los panes y los peces —siendo el Espíritu, no la materia, la fuente de provisión”. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que la oración es un recurrir a esa fuente más elevada…Exacto. Hay una cita en el libro Escritos Misceláneos por Mary Baker Eddy, que para mí resume lo que hemos estado tratando. Dice: “Dios os da Sus ideas espirituales, y ellas, a su vez, os dan vuestra provisión diaria”. Y es interesante la continuación: “Nunca pidáis para el mañana; es suficiente que el Amor divino es una ayuda siempre presente; y si esperáis, jamás dudando, tendréis en todo momento todo lo que necesitéis”. 4&lt;br /&gt;Orar, recurrir a la fuente divina de provisión es bendecir, que es decir bien, pronunciar lo bueno. Pero para pronunciar lo bueno, antes hay que bien pensar. Es decir, tiene que haber un cambio de mentalidad porque cuando se piensa con miedo no se está pensando en la atmósfera de la realidad espiritual, del Amor, donde sólo hay confianza y armonía. El bien pensar es un pensar semejante a Dios; es pensar que ya lo hay todo. Y cuando pensamos de esta manera se solucionan los problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Mateo 6:33. 2 Lucas 9:13. 3 Ciencia y Salud, pág. 206. 4 Escritos Misceláneos 1883–1896, pág. 307.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-453003098679600064?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/453003098679600064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/10/con-un-simple-cambio-en-el-pensamiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/453003098679600064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/453003098679600064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/10/con-un-simple-cambio-en-el-pensamiento.html' title='Con un simple cambio en el pensamiento'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2661228599078275124</id><published>2009-09-20T09:51:00.000-07:00</published><updated>2009-09-20T10:04:15.536-07:00</updated><title type='text'>Anunciemos las buenas nuevas</title><content type='html'>Conversación de Joan Taylor con Heloísa Gelber Rivas, publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente al estante donde Heloísa Gelber Rivas guarda sus libros de cocina, hay un juego de verdaderos libros de "cocina": Ciencia y Salud por Mary Baker Eddy, La Biblia, Concordancias y un Himnario de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, se encuentran en cada cuarto de su departamento, antiguo hábito de la época en que su esposo, Horacio, era Primer Lector de La Iglesia Madre y la pareja vivía en la residencia del Primer Lector en la Avenida Commonwealth. “Era una casa grande”, dice riendo. “Así que yo tenía un juego de libros junto a cada teléfono. De esa manera, si alguien llamaba, los libros estaban justo donde los necesitaba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar sus estudios universitarios Heloísa se fue de Brasil, su país natal, y muy pronto hizo de Boston su hogar adoptivo. Comenzó como traductora en La Iglesia Madre, y a lo largo de los años ocupó varios puestos, desde redactora asociada y redactora en jefe de los Heraldos de la Ciencia Cristiana, a Presidenta de La Iglesia Madre, de donde pasó al puesto que ocupa actualmente como cogerente del Cuerpo de Conferenciantes. Heloísa habla con fluidez inglés, español, portugués, francés, italiano y alemán. Hace poco viajó para dar conferencias en Alemania, Angola y todo Asia, así como por los Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente tuve la oportunidad de conversar con ella en su casa de la calle Beacon, con vista al río Charles. Hablamos sobre algo que esta dedicada practicista y maestra de la Ciencia Cristiana hace con mucho amor y naturalidad: dar a conocer la Palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”.1 Heloísa, hace muchos años que eres conferenciante de la Ciencia Cristiana, ¿qué quiere decir para ti “predicar” el evangelio? ¿Y qué significa para aquellos que no somos conferenciantes?Predicar el evangelio significa literalmente anunciar a la gente las buenas nuevas acerca de Jesús. Él le pidió esto a todos sus seguidores. Algunos realmente predicaban, contando su historia abiertamente en los mercados y lugares de reunión. Pero muchos otros predicaban viviendo de acuerdo con sus enseñanzas, y sus vidas eran una prueba concreta de lo que habían aprendido. No sólo porque tenían un nuevo concepto de lo que significa “amar a tu prójimo como a ti mismo”, sino también porque su nueva manera de pensar elevaba las condiciones en que vivía la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús percibió y enseñó que la realidad espiritual acerca de Dios y el hombre es perfecta y armoniosa y está siempre presente. De esta forma los enfermos eran sanados de sus enfermedades y la armonía era restablecida. Todo aquel que comparte el mensaje del cristianismo está, en cierta forma, predicando el evangelio. Los conferenciantes de la Ciencia Cristiana llevan a su público las nuevas acerca de la Ciencia de la curación y sus infinitas posibilidades de elevar el pensamiento de la humanidad a un concepto más alto de lo que es Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús predicaba y sanaba, individual y colectivamente, frente a multitudes, pero no descendía a su nivel de pensamiento, sino que los elevaba a donde él estaba. Nosotros también debemos hacerlo. Jesús no estaba literalmente “predicando” o dando discursos todo el tiempo, sino que discernía allí mismo dónde estaba la identidad espiritual de todas las personas con quienes se encontraba. Predicar en ese sentido no consiste simplemente en expresar palabras, sino en vivirlas. Y ellas seguirán influyendo el pensamiento de la humanidad. La verdad que él enseñó sigue resonando: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como practicista de la Ciencia Cristiana, tu trabajo de curación se basa principalmente en la oración poderosa y silenciosa. Un desarrollo sagrado. ¿Qué ocurre cuando te llaman los pacientes y tienes la intuición de que, en realidad, te están pidiendo “consejo”?Cada practicista hace lo que es divinamente inspirado a hacer. Lo que es correcto para un paciente puede no serlo para las necesidades de otro. El practicista no es un consejero, sino que es llamado para percibir la verdad espiritual, el hecho espiritual, acerca de esa persona. Y lo cierto es que el paciente sólo se relaciona con su Padre-Madre Dios, inseparable del Principio divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia dice: “Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Éste es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”. 3 Me gusta ayudar al paciente a reconocer los pensamientos que vienen directamente de Dios; no se trata de una voz humana que les dice lo que tienen que hacer o adónde ir. Vienen como una intuición que brinda una paz indiscutible, una sensación de que las decisiones son correctas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Ciencia y Salud leemos: “La intercomunicación proviene siempre de Dios y va a Su idea, el hombre”. 4 De esto se trata la verdadera comunicación, y todos pueden tenerla. La sensación de que Dios está hablando contigo viene sin sombra de dudas, no produce nerviosismo ni ansiedad alguna, y siempre te guía en la dirección correcta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces cuando alguien te llama por alguna razón secreta —estoy decidida a divorciarme, por ejemplo— ¿tu función es abrir el pensamiento de esa paciente para que tenga una perspectiva más amplia de la situación?Mi función como practicista es saber que la persona puede escuchar la guía de la Mente divina, de la cual nunca está separada. Luego el paciente puede decidir lo que se necesite hacer. Todas las soluciones prácticas serán correctas siempre que se sepa con certeza que nunca podemos estar separados de Dios. Expresamos amor y compasión cuando mantenemos el pensamiento firme en el reino de la verdad espiritual acerca del hombre de Dios. El practicista nunca deja ese reino de la realidad espiritual para aconsejar acerca de una situación humana, sino que ayuda al paciente a apoyarse en el hecho de que “Dios no está separado de la sabiduría que confiere”. 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Biblia encontramos muchas evidencias de curaciones instantáneas. ¿Qué ocurre con los casos prolongados? Es obvio que el practicista espera una curación instantánea con cada tratamiento.La base fundamental del trabajo espiritual del practicista, o sea, la oración, es la totalidad de Dios o Su omnipresencia. En esa presencia no hay enfermedad. El practicista no parte del punto de vista de la enfermedad como una realidad que necesita desaparecer gradualmente, o que el paciente necesita liberarse de algo. Es necesario disipar la creencia humana en la discordancia, la cual tiene lugar en la consciencia humana. Y eso no toma tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creencia humana siempre espera un proceso de curación. Pero lo que ocurre como resultado del trabajo metafísico, u oración en la Ciencia Cristiana, es que la sugestión de enfermedad pierde su influencia en el pensamiento humano. Esto quiere decir que deja de intimidarlo a medida que se reconoce totalmente que la enfermedad no existe en la Mente divina. Aunque a veces pueda parecer que una curación está tomando mucho tiempo en manifestarse, percibir que la salud y la armonía son un hecho espiritual es siempre instantáneo. De manera que, cuando un caso parece prolongarse nunca debemos presumir que alguien tiene un problema que no ha sanado. De otro modo, cuando se produce una hermosa curación ¿diremos entonces que hay un problema sanado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paciente necesita darse cuenta de que todo su ser siempre ha estado —y está ahora mismo— intacto. Una curación lenta se debe a la lenta percepción de que no hay nada que sanar. El practicista siempre debe partir del punto de vista de la perfección de la creación de Dios, sin importar cuál sea el cuadro humano. La creencia en un pasado bueno o malo, o de una vida imperfecta, necesita ser reemplazada por el hecho de que el hombre y Dios son inseparables. Esa es la Vida verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy hizo esta notable declaración en Ciencia y Salud: “Si alguien ingiriera por equivocación una porción de veneno y muriera, aunque médico y paciente hubiesen esperado un desenlace favorable, uno se preguntaría si fue la creencia humana lo que causó la muerte. Por cierto que sí, y tan directamente como si el veneno se hubiera tomado intencionalmente”.6 Ella nos está presentando algo muy sorprendente, ¿no es cierto? Que la “mente mortal” no es el pensamiento personal de alguien, sino una creencia del mundo.Este pasaje indica la necesidad de enfrentar mentalmente —de lidiar— con la creencia humana. Millones de personas abrigan la creencia de que ciertos elementos que se encuentran en las sustancias materiales son peligrosos, venenosos, letales y capaces de quitarle la vida a alguien. O bien, que algunas sustancias específicas pueden restaurar la salud a un cuerpo enfermo. El consenso general de la humanidad es que estas sustancias tienen el poder de afectar la vida humana. Para la mente mortal lo único que existe son los pensamientos discordantes que se guardan en la mente de los mortales, y que son generalmente aceptados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hablo de “enfrentar mentalmente” la creencia, me refiero a insistir mentalmente en el punto de vista opuesto, o a revertir la proposición de que la sustancia material pueda tener poder. Esto se hace a través de la certeza mental de que sólo existe una inteligencia en el universo, que esta inteligencia es la Mente infinita que gobierna todo el universo, y que esta Mente es Dios. Puesto que esta Mente es infinita y suprema, podemos negarnos a aceptar que está integrada por componentes que son agresivos contra ella misma. De modo que el único poder y sustancia real que existe es el poder y la sustancia de Dios, que sólo puede producir el bien. Reconocer y saber este hecho espiritual y confiar en esta Mente infinita constituye la oración científica en la Ciencia Cristiana. Tiene como efecto la restauración de la salud, la recuperación de la normalidad y la armonía en la existencia humana. En otras palabras, acalla las proposiciones de la mente mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces la mente mortal parece muy temible. Como si se tratara de la Ciencia Cristiana contra esa fuerza malvada que está allá afuera.La base de toda oración es que no existe poder que se pueda oponer al bien ni hacer frente a lo que Dios es. Cuando aceptamos que esta Mente es Dios y que es suprema e infinita, no podemos realmente tener miedo de alguna otra mente allá afuera que pueda estar pensando algo equivocado. Ciencia y Salud describe la mente mortal como la suposición de que existe una mente separada de Dios, separada del bien, y que el mundo cree en esta llamada mente, que es mortal en lugar de inmortal. Esto quiere decir que sus proposiciones ser reales y verdaderas y se manifiestan en la experiencia humana como preocupación y falta de felicidad, o como una condición de enfermedad. No podemos darnos el lujo de sentirnos impresionados por ella. No existe ningún poder terrible allá afuera que pueda tener mala influencia. Y los pensamientos hipotéticos de la mente mortal no pueden tener efecto alguno cuando nos damos cuenta de que son realmente hipotéticos. Todo pensamiento que no proviene de la Mente divina, no es verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Sra. Eddy insistió en la importancia de esto en otro pasaje de Ciencia y Salud: “Hablando científicamente, no hay mente mortal de la cual producir creencias materiales, que nacen de la ilusión. Esa mal llamada mente no es una entidad”. 7 Entonces entendamos claramente que “allá afuera” no hay nada que esté pensando que algo está mal y que de alguna manera tenga poder sobre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué puedes decir de esa ubicua presencia médica que también parece estar en todos lados? Los titulares y avisos comerciales hablan a diario de ataques de apoplejía, infartos y cáncer. La verdad es que están en todas partes.Lo que está apareciendo por todo el mundo es una influencia intimidante que produce temor y empuja a la gente a tomar medidas para protegerse de todos esos males que supuestamente pueden presentarse en sus vidas. Y todo aquel que tiene miedo anhela algo que le dé paz, algo en lo que pueda apoyarse para sentirse seguro, protegido, para evitar ser una víctima impotente de éste o aquel peligro. Cuando comenzamos a comprender la Ciencia del ser, la Ciencia de nuestro ser, nos hacemos cargo con confianza de todo lo que podamos necesitar, ya sea salud o cualquier otra situación. Y si por alguna razón algo parece salir mal, nos aferramos al pensamiento: Yo estoy segura en la presencia de Dios. Esto es partir de la base de que realmente conocemos la verdad de que Dios es el único poder y la única presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión “conocer la verdad” no es jerga de la Ciencia Cristiana, proviene de las palabras de Jesús: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.8 Jesús conocía esta misma verdad cuando dijo: “El reino de Dios dentro de vosotros está”. 9 Esta manera de pensar es la mejor forma de responder a cada desafío que enfrentamos, porque estamos hablando desde la perspectiva espiritual y mental de la realidad de Dios. Respetamos la filantropía del mundo médico, pero los Científicos Cristianos operan dentro de un reino totalmente diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es un reino totalmente diferente, no una medicina alternativa.La Ciencia Cristiana no es algo a lo que recurrimos simplemente para resolver problemas. No estamos hablando de orar aquí y allá o de recurrir a Dios para obtener curación, una vida mejor, seguridad económica o buenas relaciones. Es mucho más poderosa que eso. Es el cumplimiento de las palabras de Jesús, una vez más: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. 10 El poder de estas palabras todavía habla a la consciencia humana, y siempre lo hará. Ese es el Cristo viviente, siempre hablando a la consciencia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente busca respuestas respecto a quiénes son, cuál es su propósito en la vida. Quieren descubrir que hay un poder espiritual superior que gobierna todo el universo. Tienen la intuición de que Dios es real pero quieren una manera inteligente de relacionarse con Él, en lugar de creer meramente que Dios existe. La Ciencia Cristiana responde plenamente a estas aspiraciones y nos da toda la estabilidad espiritual que anhelamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simplemente pensemos en todos los experimentos y teorías, en todas las formas diferentes de cuidar el cuerpo que existen para mantener la salud y encontrar alivio —todo eso cambia constantemente. Si uno mira los avances médicos de hace 500 años, ahora parecen primitivos e ignorantes. Consideremos la medicina, incluso de hace cinco años, y ocurre lo mismo, a menudo es considerada anticuada y totalmente obsoleta. De modo que todas esas proposiciones de la tecnología moderna que hoy en día se consideran lo más avanzado que existe y son capaces de producir condiciones que son “casi milagrosas”, en muy corto tiempo serán reemplazadas por otras tecnologías de avanzada. Mientras que el hecho de que Dios está presente es inmutable, y es necesario reconocerlo espiritual y mentalmente. La humanidad poco a poco estará preparada para admitir que la Mente es Dios, entonces será capaz de ver por qué las palabras de Jesús no pasaron al olvido, a pesar de todos los cambios en la historia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heloísa, cuando das conferencias alrededor del mundo estoy segura de que percibes que ocurre algo único en cada conferencia. ¿Consideras que a veces tienes cierta intuición espiritual o espontaneidad que te impulsa a cambiar alguna idea o a elaborar un poco más algún pensamiento popular?La conferencia contiene un mensaje específico. Pero cuando le hablo a un público en vivo, naturalmente trato de responder al pensamiento de los presentes. No es cuestión de convencerlos o de convertirlos, sino más bien de tener la valentía de invitarlos a pensar, a razonar, a descubrir, a ser inspirados. Me gusta sentir la respuesta del público y lograr que participen. Como conferenciantes de la Ciencia Cristiana, nunca estamos atados a un molde o a un texto fijo, aunque cada conferencia contiene un mensaje cuidadosamente preparado y eso es lo que se transmitirá, pero no es una repetición de palabras. Lo importante es elevar el pensamiento a la altura espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para quién es realmente una conferencia de la Ciencia Cristiana? ¿Es sólo para la gente nueva?Citando al Apóstol Juan, la Sra. Eddy dice: “‘Os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre’. Entiendo que ese Consolador es la Ciencia Divina”. 11Todos tienen el derecho de comprender que el Consolador está aquí, y que trae consuelo, curación y propósito a la vida de la gente. No importa cuánto haya estudiado la Biblia o los escritos de la Sra. Eddy, todo aquel que asiste a una conferencia siempre se lleva algo que lo bendecirá. Pienso que si alguien tiene un concepto equivocado acerca de la Ciencia Cristiana, yo no necesito explorar ese territorio, simplemente tengo que declarar los hechos correctos con mucho amor. Y eso es verdad dondequiera que voy, cualquiera sea el país, la cultura o la iglesia filial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces lo que estás diciendo es que una conferencia para el público incluye a los Científicos Cristianos.La palabra público no se refiere a aquellos que no son Científicos Cristianos. Una reunión pública está abierta a todos, no importa quiénes son ni de dónde vienen. Un ambiente cerrado o un grupo selecto de personas que esté dentro de un salón donde no se le permite la entrada a la gente que está en la calle, no es algo público. El público es gente. Incluye a todos. Busqué la palabra público y encontré una definición muy pertinente: “…la gente en general”.&lt;br /&gt;Los miembros de la iglesia juegan un papel muy importante en una conferencia porque son los que auspician la reunión. Tienen la responsabilidad de responder a las ideas que se presentan. La presencia de los auspiciadores ayuda a crear una atmósfera espiritual sanadora que es fundamental y que todos los que asisten pueden sentir. Y debería ser natural para ellos querer compartir esta Ciencia con aquellos que todavía no la conocen, o que quizás tengan conceptos equivocados acerca de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente tienen que tener el deseo de traer invitados a la conferencia. Si uno no tiene el deseo ferviente de dar a conocer la Ciencia Cristiana a la gente de su comunidad, no hay, en realidad, una conferencia. La conferencia no es una reunión privada de iglesia.&lt;br /&gt;Volviendo a lo que estabas diciendo acerca de que no es necesario ampliar los conceptos errados acerca de la Ciencia Cristiana, sino transmitir lo que es correcto, ¿qué piensas del concepto de que simplemente nos quedamos sentados a orar, y no estamos allá afuera en las trincheras, de que no estamos “haciendo” algo?Hay varios pasajes en la Biblia que nos dicen que Jesús se apartaba de la gente para orar. La Sra. Eddy con frecuencia se retiraba para estar sola, se iba a su cuarto y pasaba muchas horas orando. Tanto Jesús como la Sra. Eddy oraban para estar en comunión con Dios, para poner su pensamiento de acuerdo con la Mente divina, para alinearse con esta Mente porque eso les daría el nutrimento espiritual que determinaría sus acciones. Está bien hacer lo que necesitamos y desarrollar nuestras actividades durante el día, pero a medida que lo hacemos nos esforzamos continuamente por “conocer la verdad” de que no existe separación entre Dios y el hombre. Este conocimiento nos bendice de una manera que va más allá de lo que podamos imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sermón del Monte en la Biblia, dice que Jesús “subió al monte; y cuando estuvo listo, vinieron a él sus discípulos”. 12 A mí siempre me gustó la frase “y cuando estuvo listo”, porque para mí quiere decir que él no sólo fue allí físicamente. Primero tuvo que encontrar su propia paz.Pienso que lo más importante que podemos hacer es tomarnos un momento muchas veces durante el día, para realizar esa misma callada oración, para tener esa comunión de pensamiento y en quietud estar conscientes de que somos uno con la Mente divina. Y saber que Dios es todo el bien. Necesitamos alinear nuestro pensamiento con lo que Dios conoce. Esto nos guiará a realizar acciones que traerán beneficios y bendiciones a todo el mundo. Los esfuerzos humanitarios que realizan las personas son maravillosos. No obstante, el papel de un Científico Cristiano es diferente. Es saber que el Principio divino está en funcionamiento. ¿Cuántas veces al día debemos orar? Si lo hacemos por unos pocos segundos muchas veces al día, simplemente tomándonos unos momentos para saber que Dios esta allí mismo donde nosotros estamos, y que todo está bajo Su control, ¿cuánto tiempo toma darse cuenta de eso? ¿Y qué alcance puede tener ese pensamiento? Hagamos eso, sintamos el poder que brinda reconocer la presencia misma de Dios por unos momentos. Cuando Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”, 13 nos estaba diciendo que sus enseñanzas y el poder de las mismas para sanar y salvar no eran tan sólo para su época. Son para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Marcos 16:15. 2 Mateo 24:35. 3 Isaías 30:21. 4 Ciencia y Salud, pág. 284. 5 ibíd., pág. 6. 6 ibíd., pág. 177. 7 ibíd., pág. 399. 8 Juan 8:32. 9 Lucas 17:21, según Versión Moderna. 10 Mateo 24:35. 11 Ciencia y Salud, pág. 55. 12 Mateo 5:1, según la versión King James. 13 Mateo 24:35.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2661228599078275124?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2661228599078275124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/anunciemos-las-buenas-nuevas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2661228599078275124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2661228599078275124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/anunciemos-las-buenas-nuevas.html' title='Anunciemos las buenas nuevas'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-6811478400025844263</id><published>2009-09-14T11:36:00.000-07:00</published><updated>2009-09-16T09:55:15.159-07:00</updated><title type='text'>Una presencia infinita</title><content type='html'>Heloísa Rivas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol se va hundiendo lentamente en el horizonte formando cálidos tonos de rosa, naranja y rojo. Poco después desaparece para regresar a la mañana siguiente, trayendo nuevos rayos de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, es fácil olvidar que, a pesar de su belleza, el movimiento del sol en el cielo no es nada más que un engaño. Sin embargo, hubo una época en que prácticamente toda la humanidad estaba equivocada, bajo la ilusión de que el sol giraba alrededor de la tierra. El mundo no tenía base alguna para creer lo contrario, y así fue, hasta principios del siglo XVII, que es cuando Galileo probó la teoría de Copérnico de que la tierra gira alrededor del sol. El descubrimiento de Galileo es uno de tantos ejemplos en la historia humana que prueban que la vista a menudo engaña, y que un hecho científico tiene prioridad sobre las apariencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, es interesante que uno tenga que remontarse aún más atrás en la historia para encontrar más relatos convincentes sobre el progreso del conocimiento humano, relatos que revelan los orígenes del desarrollo espiritual del pensamiento humano. La Biblia contiene suficiente información para ser considerada, no sólo como un registro extraordinario de episodios, sino también como una fuente de inspiración. Jeremías, el profeta bíblico, señaló que el universo está lleno de un Ser infinito que es el mismo por todo el espacio y la eternidad. Él escribe: “¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?”1 Estas reconfortantes palabras tienen una profunda implicación. Se refieren a la infinitud del cielo y de la tierra—de todo el universo—gobernado y ocupado por completo por un solo Principio, que es Dios Mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puede uno experimentar la infinitud divina—esa presencia de Dios que los ojos no pueden ver—de la que habla Jeremías? Para algunas personas, la respuesta yace simplemente en creer que Dios existe. Pero, ¿qué pensaría usted de la posibilidad de conocer y comprender la naturaleza de Dios? Uno puede lograr esto tornándose mentalmente hacia otra dirección, aquella que se caracterice por la disposición de ver a Dios no como un ser sobrenatural y remoto, sino como una realidad que es espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Mary Baker Eddy la realidad espiritual era algo que se podía probar. Ella se dio cuenta, a través de su propia experiencia de curación e investigación de la Biblia, de que el cristianismo que Jesús enseñó se puede practicar hoy en día, y sana la enfermedad de la misma manera que lo hacía en aquella época. Descubrió que es un sistema de principios que todos pueden practicar cuando estás dispuestos a razonar espiritualmente, y dar un paso más allá de simplemente creer en Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿cómo se razona espiritualmente? Primero, cierto grado de confianza en lo que no se ve nos lleva a admitir la existencia de esta realidad espiritual. Respecto a esta confianza que muchos llaman fe, Mary Baker Eddy escribió: “La fe es más elevada y más espiritual que la creencia. Es un estado de crisálida del pensamiento humano, en el cual la evidencia espiritual, contradiciendo el testimonio de los sentidos materiales, empieza a aparecer, y la Verdad, lo siempre presente, empieza a comprenderse”.2 Este “estado de crisálida” es el umbral donde nuestro razonamiento comienza a desenvolverse y nos lleva a una comprensión más plena que excede lo que puede brindar un simple acto de creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta comprensión más plena se encuentra que Dios es una presencia infinita, no un ser sobrenatural y distante. Y esta comprensión indica que estamos hablando de una ciencia. El reconocimiento que tenía Cristo Jesús de la existencia de la realidad espiritual explica las instancias en que él superó condiciones materiales, tales como cuando caminó sobre el agua, restauró la salud y el bienestar de muchos, y venció la muerte misma. Esta era, en esencia, la Ciencia del Cristianismo, la Ciencia que Cristo Jesús conocía. La manera de comprender esta Ciencia yace en reconocer la realidad espiritual como la base desde la cual razonar y orar. Cualquiera que esté dispuesto a familiarizarse con el sistema de razonamiento espiritual que Jesús conocía, puede descubrir que tiene un efecto beneficioso en las condiciones humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos aceptaron la venida de Jesús como el esperado Mesías que envió su Padre celestial y que fue anunciado en el Antiguo Testamento. De modo que Jesús no se refería a sí mismo como Dios, sino como aquél cuyo Padre era Dios. De hecho, cuando sus discípulos le preguntaron cómo orar, él les enseñó una oración3 que une a todos en este mismo Padre. Al declarar quién es este Ser Supremo, el Padre de todos, esta oración comienza con las palabras “Padre Nuestro”.&lt;br /&gt;Mary Baker Eddy escribió: “El Cristo era el Espíritu a que Jesús aludió en sus propias declaraciones: ‘Yo soy el camino, y la verdad, y la vida’ y ‘Yo y el Padre uno somos’. Este Cristo, o divinidad del hombre Jesús, era su naturaleza divina, la santidad que le animaba”.4 De modo que el Cristo, como lo reveló M. B. Eddy, no está confinado a la figura de Jesús y a su ministerio de hace 2000 años. El Cristo es la voz del bien que por siempre le habla a la conciencia humana sobre la realidad espiritual de la presencia de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto explica por qué las obras de Jesús no eran hechos milagrosos que dependían de su poder personal. Eran más bien el resultado de su expresión del Cristo, la naturaleza más elevada de cada hijo e hija de Dios como Él los creó. Y la acción del Cristo tiene el poder de despertar la naturaleza espiritual de cada uno, aún hoy. El origen divino de esta Ciencia, o sea, Dios Mismo, ha existido por siempre. Ciencia y Salud dice esto de la realidad divina hacia la que el Cristo señala: “No hay más que un camino que conduce al cielo, la armonía, y Cristo en la Ciencia divina nos muestra ese camino. Es no conocer otra realidad—no tener otra consciencia de la vida—que el bien, Dios y Su reflejo, y elevarse sobre los llamados dolores y placeres de los sentidos”.5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Oración: la manera de sentir la presencia de Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si la presencia divina es la única realidad que existe, tal como el Cristo está siempre revelando, entonces la oración se puede definir como el medio por el cual conocemos y sentimos esta presencia que todo lo abarca. Impide que seamos engañados por la información que ofrecen los sentidos físicos. Cuando el punto de partida de la oración es el reconocimiento de que Dios, o el “Padre Nuestro”, es el Principio, o ley, que gobierna Su universo infinito, uno parte del hecho básico de que Dios es la fuente de toda existencia. Esta oración que reconoce una realidad espiritual infinita, implica cultivar el hábito de apartarse de la escena material, no como quien ignora los problemas, sino como una afirmación y aceptación de que el reino espiritual es la única realidad. Es infinito y ya es perfecto. Y la infinitud no sólo llega hasta los rincones más remotos del universo, sino que está tan cerca como el aire que respiramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces una manera eficaz de comenzar a orar es reconocer que la armonía ya está establecida, porque no puede estar ausente si la presencia de Dios es infinita. El Principio de todo ser, Dios, es la base del razonamiento espiritual, como indica Ciencia y Salud: “El universo, lo mismo que el hombre, debe ser interpretado por la Ciencia desde su Principio divino, Dios, y entonces puede comprenderse…”6&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por esta razón que el discernimiento es clave para orar científicamente, por que nos permite sentir la presencia divina. Es el discernir entre lo que es verdadero y lo que se piensa que es verdadero, es decir, entre la realidad espiritual y la apariencia material, que nunca coinciden, porque la primera es real y es lo único que existe. Por lo tanto, la última debe ser un engaño, aunque, por lo que se ve en la superficie, los sucesos parezcan ser exactamente lo contrario. No obstante, la actividad mental necesaria para conocer estos hechos espirituales, eleva la conciencia a la percepción de que la realidad divina es la única realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno está dispuesto a razonar sobre la base de la omnipresencia de Dios, puede silenciar cualquier cosa que no corresponda con la presencia divina, o no represente la perfección de Dios. M. B. Eddy enfatizó esto cuando dijo: “La perfección es la base de la realidad. Sin perfección nada es absolutamente real”.7 Esto indica que Dios es incapaz de crear algo que pueda destruir Su propia infinitud. Es por esa razón que la oración científica no incluye pedirle a Dios que mejore o corrija Su universo, sino que reconoce que la obra de Dios ya es perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las barreras desaparecen&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿qué es lo que a veces impide que la humanidad experimente la armonía que caracteriza la perfección de Dios? No puede ser nada que sea verdadero, si es que los hechos verdaderos son buenos y espirituales. Tiene que ser una noción equivocada que se abriga, una suposición de que existe otro poder, un poder que no proviene de Dios. Pero en la infinitud divina, toda entidad destructiva que pareciera actuar en contra de la armonía es imposible, porque la infinitud, o la misma presencia espiritual de Dios, no puede ser invadida por un poder exterior. No existe nada que se encuentre afuera de la infinitud. La hipótesis de que existen fuerzas externas contradice el concepto de infinitud. Por lo tanto, todo lo que trate de interrumpir la paz del gobierno que Dios tiene de Su universo es una forma de superstición, y ésta se puede disipar cuando uno reconoce conscientemente la totalidad de la presencia de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reino de la realidad de Dios es coherente. En él no pueden existir condiciones contrarias, tales como, la infinitud y lo finito, la eternidad y el tiempo, el espíritu y la materia, la perfección y la imperfección. Cuando uno empieza a concebir la idea de que la presencia de Dios es el bien y es lo único que realmente existe, es natural cuestionarse si los conflictos y las perturbaciones realmente tienen lugar en esta presencia divina. El medio donde parecen manifestarse es el cuadro engañoso, como el sol que se mueve por el cielo. La única manera de evitar las consecuencias de cosas que parecen ocurrir en este cuadro, es negarse a permitir que nos atemoricen, y reconocer únicamente la realidad espiritual. Es así como uno despierta de ese estado hipnótico, y se da cuenta de que lo que parecía estar ocurriendo no estaba, de ninguna manera, sucediendo. Llegar a esta meta en la oración restaura la salud y el bienestar. Y, en esencia, alcanzar este punto es llegar al punto de partida, donde la realidad de Dios era y es lo único que realmente existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La realidad espiritual no cambia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hace siglos, cuando finalmente fue aceptado el descubrimiento que hizo Galileo de que el sol era el centro de nuestro sistema planetario, ¿dónde ocurrió ese cambio? Nada nuevo había ocurrido. La única diferencia fue que la ciencia había demostrado que un hecho antes desconocido era verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al hablar de la naturaleza irreversible de los hechos espirituales, Mary Baker Eddy escribió: “La realidad espiritual es la verdad científica en todas las cosas. La realidad espiritual, repetida en la acción del hombre y de todo el universo, es armoniosa y es el ideal de la Verdad. Las realidades espirituales no están invertidas; la opuesta discordia, que no tiene semejanza con la espiritualidad, no es real”.8 El universo está en realidad lleno de Dios y Su creación, como dijo el profeta Jeremías. Y si la realidad no tiene espacios vacíos porque Dios en Su totalidad lo ocupa todo, esta única realidad es inexpugnable y no puede ser invadida por ningún otro poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que este hecho se hace más claro en la conciencia, uno comprende que puede andar a salvo por las sendas de la realidad espiritual de la presencia de Dios, porque por sus innumerables sendas de infinitud, no hay nada que temer, nada que pueda hacer daño, nada que pueda oponerse a la realidad del bien. En cada punto, la paz armoniosa e infinita de Dios es lo único que permanece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Jeremías 23:24. 2 Ciencia y Salud, pág. 297. 3 Véase Mateo 6:9–13. 4 Ciencia y Salud, pág. 26. 5 ibíd., pág. 242. 6 ibíd., pág. 124. 7 ibíd., pág. 353. 8 ibíd., pág. 207.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Heloísa Rivas es practicista y maestra de la Ciencia Cristiana en Boston, Massachusetts.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo ha sido publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-6811478400025844263?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/6811478400025844263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/una-presencia-infinita.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6811478400025844263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6811478400025844263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/una-presencia-infinita.html' title='Una presencia infinita'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-2618413113128006074</id><published>2009-09-06T09:00:00.001-07:00</published><updated>2009-09-06T09:03:43.647-07:00</updated><title type='text'>El bien es contagioso, pero no la enfermedad</title><content type='html'>Artículo de Ann Kenrick.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de la gente probablemente estaría de acuerdo en que les gustaría controlar más su manera de pensar. Admitirían que se dejan influir muy fácilmente por fuerzas y actitudes externas que parecen estar fuera de su control. ¿Es realmente posible llegar a dominar nuestros propios pensamientos y liberarnos de las influencias externas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente, al leer la Biblia, me impresionó la manera tan independiente en que vivía Cristo Jesús. Por cierto que no vivía aislado de los demás. Estaba en el mundo, no obstante, repetidas veces el Maestro se negó a aceptar la sutil influencia de la manera de pensar prevaleciente. Mantuvo su libertad espiritual para vivir y actuar como el Hijo de Dios. Él sabía que su afectuoso Padre da sólo lo bueno a Sus hijos. Jesús ayudó a sus seguidores a ver que ellos también eran herederos de la bondad de Dios por ser Sus hijos e hijas. Les mostró que podían oponerse a las presiones mundanas y, en cambio, poner su manera de pensar y de vivir bajo la jurisdicción de la ley divina, la cual nos protege del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pueden imaginarse lo alentador que sería tener a alguien que les dijera con persuasiva autoridad espiritual que vuestro afectuoso Padre jamás los tendría sujetos a la enfermedad y el peligro? No es de maravillarse que la gente acudiera a Jesús en busca de curación, y los relatos del evangelio nos dicen que Jesús no tenía ningún temor al tratar con toda clase de enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una curación en particular demostró en qué medida estaba completamente libre de temor ante los síntomas físicos. Un leproso pidió ayuda al Maestro en su aflicción. Se acercó a Jesús y le rogó: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”. Sin vacilar, Jesús, movido por el amor, tocó al hombre, y le dijo: “Quiero, sé limpio”. Leemos que inmediatamente el leproso quedó limpio. La total convicción que tenía Jesús del poder de Dios eliminó el temor del hombre y le restauró su salud y libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cristo, la Verdad, ejemplificado por Jesús de manera tan suprema, aún está aquí para sanarnos cuando nos vemos frente a una enfermedad contagiosa. El contagio no sólo evoca temor, sino que se alimenta de él. No obstante, no tenemos porqué ser abrumados por un sentido de desamparo cuando comprendemos algo de la ley espiritual de Dios, la cual nos salvaguarda contra el daño. Mediante la oración nos acercamos a Dios y paso a paso podemos comprender Su bondad y amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza mental de la enfermedad contagiosa y su tratamiento al recurrir a Dios en oración, es uno de los puntos más básicos en el descubrimiento que hizo la Sra. Eddy de la Ciencia Cristiana. En un ensayo intitulado “El contagio”, en Escritos Misceláneos, ella observa: “Todo lo que el hombre ve, siente, o que de alguna manera percibe, tiene que ser captado por la mente; puesto que la percepción, la sensación y la consciencia pertenecen a la mente y no a la materia”. Y continúa: “El consentimiento común es contagioso, y hace contagiosa la enfermedad”. Su experiencia en la curación espiritual le había enseñado que debido a que Dios es el bien, el bien es verdaderamente más poderoso y más “contagioso” que el mal. Nos beneficiaría a todos nosotros comprender que, de hecho, la bondad y la salud son “contagiosas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude comprobar la verdad de estas declaraciones, de una manera modesta en mi propia experiencia, cuando sané de paperas. Mi hermana me había pedido que la ayudara cuando sus hijos estaban padeciendo de la enfermedad. Me quedé con la familia, entreteniendo a los niños con juegos e historietas, y ayudando a mi hermana en sus quehaceres hasta que sanaron. Después, yo tenía todos los síntomas de la enfermedad. Me quedé estrictamente a solas. Pero tenía que salir en un viaje de negocios esa semana, y había mucho trabajo que terminar antes de salir. Así que hice esfuerzos vigorosos para enfrentar esta enfermedad por medios espirituales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recurrí a Dios en oración. Recordé algunas de las ideas del artículo de la Sra. Eddy sobre el contagio. Me di cuenta de que debido a que Dios es por cierto omnipresente, ninguno de Sus hijos está jamás fuera de Su afectuoso cuidado. En otras palabras, me negué a dar mi consentimiento a esta imposición. Al principio tuve una verdadera batalla mental con el temor y el dolor, pero comprendí que, como idea espiritual de Dios, yo estaba influida totalmente por la bondad de Dios. Continué negando firmemente la realidad de la enfermedad, y vi que bajo la luz de la realidad espiritual sólo podía contagiarme del bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el final del día sentí que la opresión del temor iba desapareciendo. El dolor disminuyó y la hinchazón desapareció. Pude seguir adelante con mi trabajo. A la mañana siguiente, estaba completamente libre de la dificultad. Por cierto, todo el escenario parecía como una pesadilla de la cual había despertado llena de gratitud. Estaba agradecida a Dios no sólo por la curación, sino por lo que me había enseñado en cuanto a la creación espiritual de Dios, la cual siempre está presente para ser discernida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La promesa de la Ciencia Cristiana es que, mediante un cristianismo más profundo, percibimos que nuestra vida está gobernada por Dios, que mantiene nuestra identidad espiritual a salvo en el Amor divino. Podemos mantenernos alerta mentalmente y no dar consentimiento a la enfermedad. En efecto, no tiene causa, historia o realidad en el hecho espiritual y científico de la totalidad de Dios. La certidumbre del Amor omnímodo actúa como una ley, en la cual se puede confiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu misericordia está delante de mis ojos, y ando en tu verdad.&lt;br /&gt;Salmo 26:3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo publicado originalmente en &lt;a class="wp-caption" href="http://www.elheraldocc.com/" target="_blank"&gt;El Heraldo de la Ciencia Cristiana&lt;/a&gt; de abril de 1992&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-2618413113128006074?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/2618413113128006074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/el-bien-es-contagioso-pero-no-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2618413113128006074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/2618413113128006074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/09/el-bien-es-contagioso-pero-no-la.html' title='El bien es contagioso, pero no la enfermedad'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-1864687511597493859</id><published>2009-08-24T13:55:00.000-07:00</published><updated>2009-08-24T13:57:29.253-07:00</updated><title type='text'>El llamado del Cristo</title><content type='html'>Escrito por Mari Grasso de Milone&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA BIBLIA NOS CUENTA EN EL EVANGELIO SEGÚN MATEO,1 QUE POCO DESPUÉS DE INICIADO SU MINISTERIO, CRISTO JESÚS SE DIRIGE A SIMÓN Y ANDRÉS, Y LUEGO A JACOBO Y JUAN, QUE ESTABAN JUNTO A SU PADRE REMENDANDO SUS REDES, Y LES DICE: “VENID EN POS DE MÍ, Y OS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES”. SE RELATA QUE ELLOS, AL INSTANTE, ABANDONARON TODO Y LO SIGUIERON.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cristo, como la manifestación espiritual de Dios, se está dirigiendo constantemente a nuestro pensamiento para darnos perspectivas verdaderas de la naturaleza de Dios y la relación que todos tenemos con Él. El Cristo nos enseña el camino que nos lleva fuera de los intereses personales para encontrar satisfacción en el bien de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como hicieron estos pescadores al escuchar el llamado de Jesús, nosotros también podemos obedecer el mandato del Cristo y seguirlo. ¿Estamos dispuestos a hacerlo? Quizá esto signifique abandonar un falso concepto acerca de nosotros mismos o de los que nos rodean. Ese falso concepto que nos dice que somos mortales, que estamos expuestos a toda clase de calamidades y que nada podemos hacer para evitarlo. Jesús prometió que aquellos que lo siguieran a él obtendrían cien veces más (obtendrían la idea correcta acerca de todo) y heredarían la vida eterna; 2 la idea correcta de que somos creados por el Espíritu, y que por lo tanto somos espirituales, plenos y perfectos; que no estamos sujetos al azar y los cambios, sino que por siempre estamos sostenidos y amados por el Creador, Dios. Al dejar las redes de los conceptos equivocados, se logra la verdadera idea acerca de todo lo que existe, y eso es seguir al Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mente mortal, la supuesta mentalidad que desconoce y se opone a Dios, quisiera sugerirnos constantemente que somos seres creados por la materia y que estamos sometidos a ella hasta su fin. Pero tanto la Biblia como los escritos de Mary Baker Eddy enseñan un Creador que es el Espíritu y una creación espiritual y perfecta, y comprender esta verdad hace desaparecer la ignorancia acerca de Dios que se opone a este hecho innegable y que trata de hacernos creer en un poder opuesto al Todo-poder, Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace cuatro años, tuve que razonar profundamente sobre este aparente conflicto entre el testimonio del sentido material y la evidencia del sentido espiritual, que describió la Sra. Eddy en Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras. 3 Una serie de manchas en mi cuerpo fueron transformándose en algo mucho más agresivo, al punto que me impedía caminar o estar sentada, y la única posición en la que me encontraba ligeramente cómoda era acostada. Constantemente me sentía invadida por un sueño profundo, y apenas lograba permanecer despierta para comer o bañarme, cosa que me resultaba por demás dolorosa. Durante ese tiempo, pedí ayuda mediante la oración a una practicista, y a pesar de los cuidados de mi familia más cercana y el trabajo dedicado de la persona que estaba orando por mí, no conseguía salir del problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando intentaba aplicar lo que había aprendido a través de los años de estudio de la Ciencia Cristiana, parecía como si una pared invisible me lo impidiera. Lo único que experimentaba era una sensación de dolor y de impotencia, mezclada muchas veces con una indiferencia por todo lo que me rodeaba, algo completamente apartado de mi habitual manera de ser. Yo no deseaba confiar en nadie más que en Dios para mi curación, y aunque algunas veces llegó a asaltarme el pensamiento de consultar a un médico, me resistí a hacerlo. Fue éste un momento decisivo en mi vida. ¿Debía abandonar todo lo aprendido acerca de Dios como el único Médico, o continuar apoyándome en la oración? Las preguntas se me hacían difíciles de responder debido a la apatía en que me sentía sumida la mayor parte del tiempo, pero de alguna manera supe que debía persistir con la oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a ese punto, mi esposo, que también había estado orando para ver la solución al problema, sintió la inspiración de sacarme del estado mental en que me encontraba en ese momento. Para lograrlo, me invitó a ir con él a una ciudad bastante alejada del lugar donde vivimos. Al principio, me pareció algo absurdo que intentara hacerme viajar en momentos en que estaba completamente incómoda en cualquier lugar o posición, pero fue tanta su insistencia que finalmente accedí a acompañarlo. Fue realmente una bendición que lo hiciera ya que en el transcurso del viaje y durante nuestra estadía en esa ciudad, fui adquiriendo la comprensión necesaria para entender que nada había por sanar en mí, pero sí mucho por revelar acerca de mi ser espiritual y perfecto. Fue un tiempo de estudio, de conversaciones acerca de Dios, de nuestro ser verdadero y de las innumerables veces en que ambos habíamos encontrado respuesta a nuestras oraciones. Aunque regresé a casa sintiéndome todavía físicamente mal, tenía una sensación de libertad que no había experimentado en varios meses. De algún modo, la hipotética lucha que menciona Ciencia y Salud se estaba librando en mi conciencia, y yo comenzaba a aceptar la evidencia de los sentidos espirituales acerca de la verdad espiritual de mi ser, que es siempre pura y perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses después, mi esposo me dijo que mucho antes de que se manifestara la curación, él había sentido que yo ya estaba libre de la enfermedad. Y así fue. A medida que iba aceptando el concepto verdadero acerca de mí misma, y por consiguiente acerca de las personas que me rodeaban, se evidenció la curación de mi cuerpo. Comenzaba a descubrir que nada había que mejorar en la imagen de Dios, en Su semejanza, en lo que yo soy verdaderamente, tal como nos enseña el primer capítulo del Génesis. Recuperé mi alegría y mi buen ánimo habituales, aunque esta vez basados en algo más profundo que en rasgos de carácter, ya que fui comprendiendo que esas cualidades me pertenecen porque son parte integral de mi existencia. Son las ideas correctas que conforman la idea compuesta que Dios creó. Dejar las viejas creencias materiales acerca de quién soy yo y quién es mi prójimo, fue como abandonar las viejas redes de los conceptos erróneos, y eso significó para mí obedecer el llamado del Cristo.&lt;br /&gt;Durante algún tiempo, luego de pasar por esta experiencia de aprendizaje, las palabras de un poema de M. B. Eddy, actualmente el himno 253 del Himnario de la Ciencia Cristiana, me venían al pensamiento: “Es mi oración hacer el bien,/ Por Ti, Señor;/ De Amor ofrenda pura es,/ Do guía Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convencida de que estas palabras expresaban mi deseo de obedecer la voz del Cristo, la presencia divina en mi conciencia, poco tiempo después solicité listarme en El Heraldo como practicista de la Ciencia Cristiana, y así dedicarme por entero a orar por los demás. Era mi anhelo que, al igual que yo, todos pudieran experimentar el poder sanador del Cristo, la Verdad, y disfrutar de la libertad que nos ofrece el conocimiento de Dios. Todo esto ha resultado en una bendición mucho mayor de lo que podría haber esperado. Es maravilloso ser testigo del efecto del poder de Dios en las vidas de aquellos que Le confían la solución de sus problemas.&lt;br /&gt;La voz del Cristo está hablando constantemente a nuestra conciencia. “Es la ‘voz callada y suave’ de la Verdad, expresándose”, nos dice la Sra. Eddy en Ciencia y Salud.4 Cada uno de nosotros está capacitado, hoy mismo, para escuchar y responder a esa amorosa voz, que nos invita a cambiar los conceptos erróneos sobre nosotros mismos y el mundo, por la idea correcta de un universo creado espiritualmente perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1Mateo 4:21. 2 Mateo 19:29. 3 Ciencia y Salud, pág. 288. 4 ibíd., pág. 323.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado con anterioridad en El Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-1864687511597493859?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/1864687511597493859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/el-llamado-del-cristo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1864687511597493859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1864687511597493859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/el-llamado-del-cristo.html' title='El llamado del Cristo'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-1999719886626294405</id><published>2009-08-02T14:08:00.000-07:00</published><updated>2009-08-03T14:16:08.531-07:00</updated><title type='text'>Su plan no admite errores</title><content type='html'>Pamela J. Concar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta decía: "Aviso de juicio hipotecario". Sentí como una opresión en el pecho. Hacía tres meses que no podía pagar la hipoteca de mi casa, de modo que sabía que la carta llegaría tarde o temprano. No obstante, fue un golpe recibirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había comprado una casa junto con mi hermana y mi madre que era jubilada. Las cosas cambiaron cuando mi hermana se casó y se fue. Mi madre y yo ya no podíamos pagar la deuda, así que pensé que lo más lógico era vender y comprar algo más pequeño. Pero la venta de viviendas en ese momento estaba casi paralizada. Si bien yo estaba orando por esta situación, pienso que realmente le hablaba a Dios en vez de escucharlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los meses, y no recibía ninguna oferta por la casa. Como si esto fuera poco, comencé a tener fuertes dolores de estómago y a perder el cabello. Muy pronto, estaba calva en varias partes de la cabeza. Siempre me había encantado mi cabello largo y esto me tenía muy preocupada. Además, me sentía avergonzada por el cambio en mi apariencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pensamiento de que podía perder todo lo que tenía era muy insistente. Por un lado la casa que parecía ser una carga y por otro mi salud que no mejoraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre me había apoyado en la oración para resolver los problemas, así que decidí dedicarme a escuchar mejor la dirección de Dios, en lugar de tratar de forzar las cosas y hacer todo sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando decidí levantarme temprano para leer todos los días la Lección Bíblica semanal de la Ciencia Cristiana, y reflexionar sobre las selecciones de la Biblia y de Ciencia y Salud. Me puse a orar específicamente por mí, mi familia, mi iglesia y el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante ese tiempo de estudio, leí un pasaje de la Biblia que me ayudó a comprender mejor dónde está realmente mi “hogar”. Los versículos son del Salmo 139 y dicen así: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra”.1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este salmo me decía que Dios está siempre presente, que tiene control sobre todas las cosas y que es una protección para todos. Recordé que cuando era niña, mi hermana y yo jugábamos a que teníamos una casita. Solíamos hacer una casa debajo de la mesa, en el jardín e incluso en el bosque de pinos donde estaba la casa de campo de mi tío. Estos recuerdos me hicieron ver que el hogar de ninguna manera es una estructura física, sino un lugar especial en el pensamiento. Tiene las cualidades de paz, armonía y belleza, de felicidad y seguridad. Sí, esa sensación de “sentirte en casa”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro pasaje de la Biblia que captó mi interés dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo”. 2 Como todavía tenía dolores de estómago y se me seguía cayendo el cabello, sabía lo que era ese “castigo”. Fue interesante ver que el pasaje lo relacionaba con el temor; percibí que el antídoto espiritual contra el temor era el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi estudio de la Ciencia Cristiana, sabía que Mary Baker Eddy en Ciencia y Salud usaba la palabra Amor como uno de los sinónimos de Dios. Sentí que yo podía amar más. Podía amar el hecho de que Dios cuidaba perfectamente de mí, me dirigía, y me daba la provisión necesaria, a mí, a mi madre y a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Orando de esta manera, en el curso de varias semanas obtuve una mejor comprensión de mi relación inquebrantable con Dios, y se me fue un poco el temor. Estaba aprendiendo que la tierna mano de Dios me guiaba y cuidaba de mí. Las circunstancias materiales que antes me habían parecido tan intimidantes, ya no me preocupaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diariamente, tanto por la mañana como por la noche, continué tomándome el tiempo para orar y escuchar la dirección divina. Me sentía feliz, en paz y emocionalmente estable, aunque la situación de mi casa y mi estado de salud todavía no parecían haberse resuelto.&lt;br /&gt;Estaba aprendiendo que Dios tenía un plan maravilloso y no era mi responsabilidad determinar cuál era. La explicación del término Mente, un sinónimo de Dios, en el Glosario de Ciencia y Salud, me trajo más inspiración: “El único Yo, o Nosotros; Espíritu, Alma, Principio divino, sustancia, Vida, Verdad, Amor —únicos; el Dios único; no lo que está en el hombre, sino el Principio divino, o Dios, de quien el hombre es la expresión plena y perfecta; la Deidad, que delinea pero que no es delineada”. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que por ser hija de Dios yo incluía cualidades espirituales perfectas y podía expresarlas donde fuera que estuviera. Yo era “la expresión plena y perfecta” de Dios; completa y sana allí mismo. Éste era mi verdadero sentido de hogar que estaba siempre conmigo; el hogar que no podía ser una carga, no podía perderse ni ser destruido, y tampoco podía ser expropiado. Sabiendo esto, podía confiar por completo en que la Mente divina dirigiría mi camino.&lt;br /&gt;En medio de todo esto, comencé a recibir muchas llamadas de amigos y de otras personas, pidiéndome que orara por ellos. Esto me hizo sentir mucha humildad. Algunos tenían problemas económicos, por lo que a menudo pensaba: “¿Cómo voy a poder ayudarlos cuando yo tengo un juicio hipotecario?” Entonces, hacía una pausa y reconocía que debía expresar amor y compartir con ellos la maravillosa inspiración que estaba obteniendo a través de mi oración y estudio. Al compartirla con los demás fuimos todos bendecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para entonces, hacía tres meses que la casa estaba en manos de una inmobiliaria, pero pronto me sentí impulsada a sacarla de la venta. Mi pensamiento cambió. Pensé: “Muy bien, Padre, si no puedo vender la casa ahora, muéstrame cómo puedo quedarme con la casa”. Continué confiando y escuchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una semana, me sorprendió encontrar un nuevo trabajo con mejor sueldo. Luego, recibí una llamada en la que me pedían si podía enseñar durante algunas horas en las noches y los fines de semana, lo que me ayudó a tener una entrada más, algo que realmente necesitaba.&lt;br /&gt;Una noche, estando en oración, me vino otra idea. Mi casa tenía más habitaciones de las que necesitábamos, y esto era una señal de abundancia por la que debía estar agradecida. ¿Acaso no podía yo compartir esa abundancia? Puse un aviso en el diario y en pocas semanas todas las habitaciones estaban alquiladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mes siguiente, pude pagar mi cuota de la hipoteca, mi cabello comenzó a crecer, y un día me di cuenta de que el estómago ya no me dolía. Simplemente, no había lugar para el temor en mi vida. Me sentí muy feliz y tuve un sentido más profundo de amor por Dios y todos Sus hijos.&lt;br /&gt;Un par de años después, decidí dedicarme por completo a la práctica de curación de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alquiler de las habitaciones resultó ser una bendición inesperada. Con los años, tuvimos estudiantes universitarios, una mamá sola con su bebé, y una pareja que trabajaba en el ambiente artístico. Existía un gran sentido de unidad y amabilidad entre los inquilinos. Finalmente, cuando llegó el momento de vender la casa, en un mes se vendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto ocurrió hace varios años, pero nunca me olvidé de las lecciones que me dejó. Nunca perdí la certeza de que mi verdadero hogar está aquí y ahora, bajo el tierno cuidado de Dios. Uno de mis poemas favoritos, escrito por Mary Baker Eddy, llamado “La oración vespertina de la madre”, amplía esta idea cuando dice: “…habita con nosotros el Señor, Su brazo nos rodea con amor”. 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, pasé por mi antigua casa, y recordé cuán importante es seguir orando cuando escuchamos noticias sobre la crisis hipotecaria. Tengo la esperanza de que mi experiencia pueda ayudar a otros a ver que nunca estamos solos. La presencia y provisión de Dios están aquí al alcance de todos, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Salmo 139:7–10. 2 1 Juan 4:18. 3 Ciencia y Salud, pág. 591. 4 Himnario de la Ciencia Cristiana, N° 207.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-1999719886626294405?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/1999719886626294405/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/su-plan-no-admite-errores.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1999719886626294405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1999719886626294405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/su-plan-no-admite-errores.html' title='Su plan no admite errores'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5622904948685000952</id><published>2009-08-02T14:03:00.000-07:00</published><updated>2009-08-03T14:17:04.141-07:00</updated><title type='text'>¿A quién le pregunto?</title><content type='html'>Diana Hernández — México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta pregunta me la hacía constantemente cuando terminé mi carrera de Artes Plásticas con especialidad en fotografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos me decían que sería difícil vivir de la fotografía porque hay mucha competencia. Aceptar la derrota ante las dificultades parecía ser la norma y eso me hacía sentir como un engranaje más en un mundo que gira sin control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un tiempo estuve ansiosa pues sentía que “tenía que hacer” muchas cosas —estudiar una maestría, buscar trabajo, exponer mis fotos y demás—; pensaba que al hacerlo lograría ser feliz.&lt;br /&gt;No obstante, había aprendido a confiar en Dios por sobre todas las cosas. En lo íntimo sabía que Él es como la brújula que me puede llevar a puerto seguro cuando me encuentro perdida en la tormenta de la inseguridad y el miedo. La oración podía traerme paz y ayudarme a encontrar respuestas con más claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comencé a leer el capítulo sobre la oración en Ciencia y Salud, y allí aprendí que orar es tratar de comprender a Dios, es reconocer Su omnipresencia, omnipotencia y omnisciencia. Percibí que orar no es una mera súplica a un Dios lejano que difícilmente pueda oírme, sino llegar a estar completamente segura de que la Mente divina gobierna Su creación de manera armoniosa, con bondad, inteligencia y sabiduría. Poco a poco me fui llenando de felicidad al darme cuenta de que Su amor infinito me incluye a mí y a todos mis semejantes, puesto que nadie puede encontrarse fuera de esa infinitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ideas de la Biblia también me dieron mucho aliento. Sobre todo, las palabras del Maestro del Cristianismo, Cristo Jesús, cuando dice: “…vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mateo 6:8).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, durante varios meses todo parecía estar estancado. Aun así esa etapa de mi vida fue muy significativa porque me permitió darme cuenta de que con tantas distracciones me había olvidado de quién era. Había estado tan ocupada preocupándome por mi futuro, que no me había dado el tiempo de pensar en mí como un ser espiritual, como la idea completa de un Dios que es todo amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que logré tener armonía y paz en mi pensamiento, todo empezó a fluir. Pronto comencé a tener trabajos muy interesantes que disfruté muchísimo. En uno de ellos tuve que documentar la labor de una organización ecologista, que era justamente lo que yo había deseado hacer. Además no tuve que luchar ni competir con nadie para obtenerlo, simplemente confié en el Amor divino y todo llegó a mi puerta. Así con el tiempo he tenido muchas experiencias como ésta, que me han permitido hacer hermosos viajes de trabajo y conocer gente muy interesante. Lo más valioso para mí es que he aprendido a confiar en el Amor divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No digo que no haya habido altibajos y titubeos, pero siempre que he acudido a la Mente divina he encontrado la idea adecuada para resolver mis problemas. Además, vivo en un lugar que me encanta, con un alquiler que pago con comodidad, y tengo todo lo que necesito. El camino y la búsqueda han estado colmados de bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no me preocupa tanto si voy a estudiar una maestría o dónde voy a trabajar el próximo año, porque me queda claro que puedo confiar en el Amor para encontrar el mejor camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Opazo Cid — Chile&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué podemos hacer cuando necesitamos tomar una decisión importante en nuestra vida? ¿A quién le preguntamos o en quién podemos confiar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber que la Vida es Dios mismo y que Él nos gobierna, nos da una ventaja infinita para progresar. Mary Baker Eddy escribió en Ciencia y Salud: “El propósito y el motivo de vivir rectamente pueden lograrse ahora. Una vez logrado ese punto, habréis comenzado como debíais… Si trabajáis y oráis con móviles sinceros, vuestro Padre os abrirá el camino” (pág. 326:18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba en mi último año de bachillerato me preguntaba qué iba a hacer el próximo año. En aquel entonces quería estudiar teatro, pero en mi ciudad no enseñaban esa carrera, y mis padres no estaban dispuestos a que me fuera a otra ciudad, ya que donde vivo hay muy buenas universidades donde podía estudiar otra carrera. Finalmente le pedí a Dios que me guiara. Oraba reconociendo el amor que mi Padre-Madre Dios siente por mí, con la certeza de que Él me mostraría lo que debía hacer. Ocurrió que un día, estando en una tienda, encontré una revista que alguien había dejado olvidada. La tomé y algo me hizo fijar la mirada en un recuadro donde mencionaba la carrera de ingeniería. Me impresionó tanto que después de leer todo lo que decía, decidí estudiar dicha carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disfruté mucho al cursar estos estudios, y comprendí que cuando uno humildemente cede a la voluntad de Dios todas las cosas le ayudan a bien. Sabiendo que todo el poder es de Dios, no hay lugar para malas decisiones, sino que todas son buenas porque están guiadas y se desarrollan bajo el amor del infinito sostenedor, como Ciencia y Salud promete en su Prefacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos podemos dejar en manos de Dios nuestra vida. Él nos muestra en el momento más conveniente el camino a seguir. Dios, en Su infinito amor, nos guía a tomar siempre la decisión correcta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado por el Heraldo de la Ciencia Cristiana).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5622904948685000952?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5622904948685000952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/quien-le-pregunto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5622904948685000952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5622904948685000952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/08/quien-le-pregunto.html' title='¿A quién le pregunto?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-8239246389800867547</id><published>2009-07-20T12:28:00.000-07:00</published><updated>2009-07-20T12:36:22.409-07:00</updated><title type='text'>La provisión que tenemos dentro</title><content type='html'>Ron Ballard&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suficiente comida para alimentar a una familia. Un hogar donde vivir. Dinero para pagar las cuentas. Mantener la salud. Ideas que inspiren y guíen… Cualquiera sea la circunstancia, todos buscamos, a diario, cierta forma de provisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia, puede que lo que uno necesita parezca estar muy lejos, algo que se debe buscar y obtener fuera de uno mismo. Este enfoque hace que la vida sea un proceso continuo de adquirir cosas. Pero ¿es acaso ésta la naturaleza de la provisión y el proceso que nos lleva a alcanzarla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era niño, una querida amiga de la familia de profunda percepción espiritual, alentaba nuestros anhelos diciéndonos: “Incluyan lo que necesitan en su ser”. Tengo que admitir que en aquella época yo no tenía idea de lo que estaba hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia, nos contaba la historia de una mujer que vivió hace mucho tiempo en lo que hoy es Oriente Medio.1 Su esposo había muerto y la había dejado con muchas deudas, por lo que los acreedores iban a quitarle sus dos hijos como pago y venderlos como esclavos. Se podrán imaginar la angustia que debe de haber sentido esta mujer cuando vio que iba a perder a su familia. De modo que ella apeló al profeta Eliseo para que la ayudara, y él le hizo una pregunta muy sugerente: “¿Qué tienes en tu casa?” Y ella le contestó que lo único que tenía era una pequeña vasija de aceite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eliseo le dijo que pidiera prestados a sus vecinos tantos recipientes como pudiera. Después de juntarlos, se encerró con sus hijos y comprobó cómo el aceite se multiplicaba hasta que llenó todos los recipientes que había conseguido. De este modo la mujer pudo vender el aceite, pagar su deuda y vivir con el dinero que le sobró. (Es interesante notar que antiguos escritos sugieren que el esposo de esta señora era el profeta Abdías, quien inicialmente había incurrido en la deuda porque había salvado la vida de muchos profetas, y luego tuvo que pedir dinero prestado para alimentarlos.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me llegó de esta historia fue la pregunta: “¿Qué tienes en tu casa?” Con el pasar de los años, he aprendido a hacerme esa misma pregunta siempre que necesito algo. He aprendido a resistir la tentación de sentir que lo que necesito está fuera de mi “casa”, o como lo define Mary Baker Eddy, de mi conciencia.2 Inevitablemente, cualquiera sea la necesidad, la provisión siempre la encontré dentro de mi ser, no fuera de él. Una definición útil de la palabra “ser” es “tener un conocimiento consciente”. Esta definición me ha ayudado a ver que el consejo de mi amiga, “Incluye lo que necesitas en tu ser”, significa reconocer que la provisión que necesitamos ya existe dentro de nosotros, de nuestro conocimiento consciente. En otras palabras, como la mujer que sabía que tenía una vasija de aceite, siempre hay algo de lo que ya estamos conscientes que se puede multiplicar para responder a nuestra necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es útil comprender que en esta historia de la Biblia, el aceite simboliza algo más sustancial que el precioso líquido. La palabra “aceite” se usaba a menudo en la Biblia para representar amor o consagración. Es obvio que si el esposo de esta señora era Abdías, esta pareja estaba consagrada devotamente a amar a Dios; habían sacrificado todo lo que tenían para apoyar a otros igualmente devotos. Estas cualidades de pensamiento, que ya eran parte de sus vidas, se podían multiplicar. Y eso podemos hacerlo todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa cuál sea la demanda, cada uno tiene cierta medida de sustancia que se puede multiplicar. Y cuando percibimos que esa sustancia es una idea, no necesitamos salir a buscar objetos materiales para poseerlos. Podemos escuchar las ideas que nos van a guiar hacia el reconocimiento de lo que ya tenemos para responder a la demanda. Es indudable que no podemos multiplicar “la nada”, de manera que es importante comprender que la expansión de la provisión comienza con el reconocimiento de lo que ya tenemos presente en la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos hace estar conscientes de lo que tenemos ahora? No es un proceso de simple gimnasia mental. Comprender que existe una inteligencia divina o Mente que está consciente de todo lo que crea, es el punto de partida para ampliar esa toma de conciencia. Mary Baker Eddy, quien descubrió la Christian Science, exploró en profundidad la naturaleza de Dios a través de su estudio de la Biblia y en sus obras sanadoras. Ella llegó a comprender cuán vital es percibir que Dios es la Mente que se manifiesta a sí misma como inteligencia divina y es consciente de todo lo que crea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al explicar el poder que tiene la Mente de ser consciente y multiplicarse, ella escribió: “La Mente infinita lo crea y lo gobierna todo, desde la molécula mental hasta lo infinito… La creación está siempre manifestándose y tiene que seguir manifestándose perpetuamente debido a la naturaleza de su fuente inagotable. El sentido mortal invierte esa manifestación y llama materiales a las ideas. Así mal interpretada, la idea divina parece caer al nivel de una creencia humana o material, llamada hombre mortal. Pero la semilla está en sí misma sólo porque la Mente divina es Todo y lo reproduce todo—porque la Mente es el multiplicador, y la idea infinita de la Mente, el hombre y el universo, es el producto”.3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “semilla [que] está en sí misma” es otra afirmación de que Dios provee a cada persona de lo que necesita y la ayudará a cumplir su cometido y a sentirse satisfecha. Al ahondar en las profundidades de esta Mente divina, encontraremos que la Mente nos revela lo que ya tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando inicié mi carrera, quería de todo corazón ayudar a los demás a comprender y a demostrar a Dios en sus vidas. Quería ser parte de un ministerio que pudiera cambiar el mundo. Aunque mis intenciones eran buenas, no tenía ningún dinero ahorrado y a nadie que me quisiera para ese fin. Pero recordaba con frecuencia aquellas palabras que había escuchado de niño: “Incluye lo que necesitas en tu ser”. Me dije que lo que yo tenía dentro de mí era lo que Dios, la Mente, había incluido, y eso se podía multiplicar. Una frase de un poema que había aprendido de memoria, me venía de continuo al pensamiento: “Es mi oración hacer el bien, por Ti, Señor…”4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta de que esa oración estaba incluida en mi pensamiento, y que esa oración se podía multiplicar. Mi deseo de servir, de expresar el bien a otros todos los días para glorificar a Dios, se podía multiplicar. Oré con esa idea a diario. En poco tiempo, recibí un cheque en el correo de una fuente completamente inesperada y desconocida que cubrió los gastos del primer mes. Y esa oración nunca dejó de proporcionarme lo necesario. Literalmente, fue como aquella vasija de aceite, simplemente siguió fluyendo. Cada centavo, cada oportunidad que se ha presentado en mi vida, ha venido de esa semilla que “está en sí misma”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro aspecto interesante de aquella historia de la Biblia es que la obtención del aceite sólo estaba limitada por el número de recipientes disponibles para guardarlo. Quizás eso sea una lección en esta idea de provisión que viene de adentro: siempre provee los recipientes que permiten la continua multiplicación del bien. Para mí esos “recipientes” son como los estados de pensamiento que promueven el bien: gratitud, expectativa de bien, generosidad, inmolación propia. Mirándolo así, uno puede ver que la única limitación de la provisión infinita de la Mente sería la escasez de recipientes, una pobreza de pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia constantemente nos asegura que la bondad de Dios nos sigue continuamente, nos busca, si tenemos la determinación de morar “en la casa”, la consciencia, “de Jehová… por largos días”.5 No existen riquezas más grandes que las que ya están incluidas en nuestro ser, nuestra percepción consciente del bien que Dios está proveyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Véase 2 Reyes 4:1–7. 2 Véase Ciencia y Salud, pág. 578. 3 ibíd., pág. 507–508. 4 Mary Baker Eddy, Himnario de la Christian Science N° 253. 5 Véase Salmos, Cap. 23 y Ciencia y Salud, pág. 578.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Este artículo ha sido publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ron Ballard es practicista y maestro de la Ciencia Cristiana y vive en San Francisco, California y en Ashland, Oregon, Estados Unidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-8239246389800867547?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/8239246389800867547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/la-provision-que-tenemos-dentro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8239246389800867547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/8239246389800867547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/la-provision-que-tenemos-dentro.html' title='La provisión que tenemos dentro'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-6451780353254846579</id><published>2009-07-20T12:24:00.000-07:00</published><updated>2009-07-20T12:25:58.577-07:00</updated><title type='text'>Ayuda segura en época de crisis</title><content type='html'>Una carta abierta especial para El Heraldo de Ana María Castro, Uruguay&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nuestras hijas eran chiquitas, mi esposo y yo estábamos pasando por una situación bastante difícil de carencia de hogar y de empleo. Vivíamos en la casa de un familiar.&lt;br /&gt;Yo había orado mucho para encontrar una solución. En esa búsqueda, me volqué al estudio del libro Ciencia y Salud, y una frase me llenó de inspiración: “La Mente divina mantiene todas las identidades, desde una brizna de hierba hasta una estrella, distintas y eternas”.1 Esta idea me alimentaba con la certeza de que el Amor divino estaba sosteniéndonos y cuidando de cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, estábamos sentados a la mesa y miré lo que íbamos a comer en ese momento, y sentí alegría al ver lo que tenía en el plato. Entonces me vino al pensamiento una frase de Mary Baker Eddy que dice: “Del amor y de la luz y armonía que son la morada del Espíritu, pueden venir sólo reflejos del bien”.2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como si se levantara un velo. Me sentí tan bien, tan reconfortada y tan agradecida a Dios, porque en ese momento percibí Su presencia aun allí, donde aparentemente no tenía nada más que un plato de comida simple para compartir con mi familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana después, mi esposo consiguió un trabajo estable, y al poco tiempo, encontramos un apartamento muy lindo y luminoso en el que criamos a nuestras hijas. Pero las bendiciones no terminaron ahí. Con el tiempo, pudimos comprar nuestra propia casa y cuando las niñas fueron más grandes, conseguí trabajo como profesora de música de la manera más inesperada. Todas fueron manifestaciones del cuidado de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejo de maravillarme al ver cómo la comprensión de esa única frase, no sólo nos abrió un camino de progreso, sino que todo lo que recibimos fue bueno y armonioso. Llegué a percibir que cuando reconocemos que vivimos en esa fuente de luz y armonía sólo podemos recibir bendiciones. Se trata de reconocer y aferrarse a ese Principio divino, a esa ley absoluta de bien que rige el universo y cada aspecto de nuestra vida, y no permitir que el temor y la duda nos hagan aceptar cualquier carencia o situación desfavorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después pude comprobar esto una vez más, cuando en mi país hubo una crisis económica y me quedé sin trabajo. El Amor divino vino nuevamente al rescate. Le pedí ayuda a una practicista de la Ciencia Cristiana para que orara conmigo y me refugié nuevamente en Dios. Recuerdo que oraba con el Salmo 91 que dice en parte: “El que habita al abrigo del altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo, respondí a un aviso donde pedían profesores y me tomaron. Y en los últimos meses me han estado llamando para otros trabajos, pero he tenido que decir que no a la mitad de ellos porque no tengo tiempo para cumplir con todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudio de la Ciencia Cristiana ha traído mucha paz y felicidad a mi vida. Me sanó de angustia al revelarme la naturaleza espiritual de Dios y demostrarme que cuando afirmamos Su presencia podemos resolver cualquier problema, porque Dios es el Amor mismo que no sólo trae consuelo, sino protección y sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como si todo esto fuera poco, la aplicación de esta Ciencia incluso me ha permitido adquirir mi propio auto, tan necesario para trasladarme y poder cumplir con mis obligaciones a tiempo.&lt;br /&gt;Pienso que las palabras de Isaías en la Biblia hablan claramente de esta querida Ciencia Cristiana, cuando dice: “Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina!”3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas enseñanzas indudablemente traen a nuestra vida el gozo que es perpetuo y al que tenemos derecho por ser hijos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 280. 2 ibíd., pág. 70. 3 Isaías 52:7.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-6451780353254846579?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/6451780353254846579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/ayuda-segura-en-epoca-de-crisis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6451780353254846579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6451780353254846579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/ayuda-segura-en-epoca-de-crisis.html' title='Ayuda segura en época de crisis'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-5234484623660656077</id><published>2009-07-19T14:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-19T14:53:49.933-07:00</updated><title type='text'>¿En busca de trabajo?</title><content type='html'>Por Richard Bergenheim.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes emigran a otros países puede que descubran que las calificaciones profesionales que tienen no se revalidan fácilmente en su nuevo hogar. En la ciudad de Nueva York, donde yo vivo, un dominicano que trabaja en un restaurante o maneja un taxi, puede que tenga un título en ingeniería que no es equivalente con uno de los Estados Unidos, o quizás tenga problemas para hablar inglés.¿Cómo podemos superar esa sensación de que nuestras oportunidades son limitadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente ejemplo ofrece una buena idea de lo que hablo. Mi amigo estaba realmente agradecido por el trabajo que tenía. La situación económica en el país era mala, y consideraba que cada oportunidad de trabajar era una respuesta a sus oraciones. Pensaba que era una evidencia de que Dios estaba con él, y que el amor del Padre se manifestaba en su vida.La gratitud abre las puertas al progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Antiguo Testamento está la historia de una mujer que al quedarse viuda se encontró en una situación desesperada. Le querían quitar a sus hijos y venderlos como esclavos para que pagara sus deudas. Ella le pidió ayuda al profeta Eliseo, y él respondió haciéndole una pregunta muy extraña bajo esas circunstancias. ¿Qué tienes en tu casa? Como es natural, ella respondió: “Nada”. Nada excepto una pequeña vasija de aceite.Pero Eliseo no hizo caso omiso de esa vasija de aceite. Para él era una evidencia de la bondad de Dios. Simbolizaba el amor solícito de Dios expresado en la vida de esa mujer. No era “nada”. Era la clave para resolver su problema. Le dijo que fuera a su casa y recogiera todos los recipientes vacíos que pudiera, y luego los llenara con el aceite. La mujer tuvo la gracia espiritual de ser obediente. Sus hijos juntaron todas las vasijas vacías que consiguieron. Ella vertió, y vertió, y vertió el aceite hasta que todas ellas estuvieron llenas. Entonces Eliseo le dijo que vendiera el aceite, y con las ganancias su familia pudo obtener todo lo que necesitaba. 1Quizá sólo podemos encontrar un trabajo de medio tiempo, o uno que no usa nuestras verdaderas habilidades. No obstante, no sería bueno llamar a ese trabajo “nada”. Si podemos redefinirlo como la primera evidencia de que Dios está operando en nuestras vidas, brindándonos apoyo y cuidado, y sentirnos realmente agradecidos por este primer retoño de primavera que aparece en nuestra vida, se abrirá la puerta del progreso. Realmente puede abrir de par en par las puertas de las oportunidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un libro maravilloso que he estudiado por muchos años, que me ayuda a comprender este punto. Se llama Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras y fue escrito por Mary Baker Eddy. En el primer capítulo titulado “La oración”, ella escribe: “¿Estamos realmente agradecidos por el bien ya recibido? Entonces aprovecharemos las bendiciones que tenemos, y eso nos capacitará para recibir más. La gratitud es mucho más que una mera expresión verbal de agradecimiento. Las acciones expresan más gratitud que las palabras”. 2 Para mí esto es lo que Eliseo ayudó a hacer a la mujer. Ella reconoció lo que Dios le había provisto, y luego descubrió que la provisión de Dios nunca cesa.La gratitud tiene que ser más que un movimiento de los labios. Tiene que ser genuina, venir directo del corazón. Cuando la gratitud es real, la podemos verter en cada vasija vacía, cada sugestión de escasez o decepción o insatisfacción en nuestra vida. Podemos verter nuestra gratitud hasta que cada pensamiento esté lleno del reconocimiento de que la bondad de Dios está plenamente presente en nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro punto que me resulta también muy útil. A veces nuestra búsqueda de trabajo parece infructífera. Nos dicen que no tenemos los certificados requeridos, ni la habilidad con los idiomas, ni la experiencia que alguien está buscando. Si uno está en otro país, se puede encontrar también con paredes de prejuicios.Cuando oramos por trabajo es útil invertir este cuadro. ¿Has pensado alguna vez en el hecho de que tú mismo eres la respuesta de la oración de otra persona? En este mismo momento alguien está orando para encontrar un empleado con tus habilidades, con tu disposición para el trabajo, con tu honestidad, responsabilidad, creatividad, fortaleza, entendimiento. Tú eres la respuesta a esa oración. Cada idea de la creación de Dios, todo hombre y mujer en Su universo, es útil y necesario. Cada uno de nosotros tiene un propósito definido por Dios, y Su amor obra en nosotros para cumplir con ese propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando invertimos el argumento de que no somos necesarios, o de que no hay un lugar para nosotros, y lo reemplazamos con la comprensión de que tenemos un propósito divinamente establecido, y que Dios está dirigiendo todos nuestros pasos, el progreso es seguro. Cuando elevamos nuestro pensamiento espiritualmente de esta manera, comenzamos a ver que nuestra experiencia presente no está controlada por la economía ni por el prejuicio. Nuestra vida está en manos del Creador, el Amor divino. Pensar que somos la respuesta a la oración, que somos necesarios y que nuestra vida está gobernada por Dios, el bien, nos ayuda a responder a Su guía e inspiración infalibles.Cuando oro, a menudo invierto el orden del primer versículo del Salmo 23. Pienso: “Nada me puede faltar porque Jehová es mi pastor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que nuestra vida y nuestras perspectivas están en manos de Dios, podemos esperar el bien, el bien abundante e ilimitado. El país en que estamos o donde nacimos, no altera este hecho espiritual. Y es un hecho con el que cada uno de nosotros puede contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 2 Reyes Capítulo 4. 2 Ciencia y Salud, pág. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Publicado con anterioridad en el Heraldo de la Ciencia Cristiana)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-5234484623660656077?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/5234484623660656077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/en-busca-de-trabajo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5234484623660656077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/5234484623660656077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/en-busca-de-trabajo.html' title='¿En busca de trabajo?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-6030925172602630437</id><published>2009-07-12T10:33:00.000-07:00</published><updated>2009-07-12T10:35:46.383-07:00</updated><title type='text'>Libres de estereotipos</title><content type='html'>Mónica Esefer Passaglia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es común oír: “Es difícil conseguir empleo pasados los 50 años”; “él/ella es demasiado joven para tener esa responsabilidad”; “los adolescentes son violentos”; “esta tarea no es para hombres”. Sin duda, estas generalizaciones limitan nuestro concepto de nosotros mismos y de los demás.&lt;br /&gt;No obstante, la oración puede ayudarnos a vencer, poco a poco, este tipo de imposiciones en el pensamiento. En mi experiencia personal, el estudio de Ciencia y Salud me ha ayudado mucho a conocerme a mí misma y a profundizar mi comprensión de mi identidad espiritual. En especial me ha sido de mucha ayuda lo que su autora, Mary Baker Eddy, escribió respecto a nuestra naturaleza como seres espirituales: “La consciencia y la individualidad del hombre espiritual son reflejos de Dios. Son las emanaciones de Él, que es Vida, Verdad y Amor”.1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me he dado cuenta de que todos los estereotipos son conceptos equivocados que niegan o limitan la verdadera naturaleza de nuestro ser como la imagen y semejanza de Dios. Nuestro potencial es inagotable y ahora mismo podemos manifestar en nuestra vida la plenitud del bien divino mediante amplia capacidad, inteligencia, inspiración y creatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años, en la empresa para la que trabajaba me asignaron para participar en un proyecto de desarrollo de un sistema de facturación muy complejo. Pude realizar la definición de las funciones del sistema de información en forma satisfactoria, pero los dueños querían que me encargara también de su diseño detallado, supervisión de programadores, prueba e implementación del sistema computarizado. No tenía experiencia previa en este tipo de proyectos, y mi jefe directo consideraba que otra compañera y yo no teníamos el perfil adecuado para continuar en el proyecto debido a nuestra especialización profesional. Anteriormente otra compañera de trabajo había sido separada por esa misma razón. Yo era nueva en la empresa, y esta situación me generó muchas dudas. También comencé a sentir que tal vez no sería capaz de realizar estas tareas por su complejidad y porque se requerían ciertos conocimientos que debería adquirir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo necesitaba conservar el empleo, así que comencé a orar a Dios en busca de ayuda. En esa época, me dio aliento esta frase que encontré en Ciencia y Salud: “Dios expresa en el hombre la idea infinita, que se desarrolla eternamente, que se amplía y eleva más y más desde una base ilimitada”. 2La idea de aprender partiendo de una “base ilimitada para mi desarrollo” me ayudó mucho. Me reconocí como el reflejo de Dios, que es la fuente de toda la sabiduría, inteligencia, memoria y resistencia que necesitaba. Tuve la certeza de que Él dirigiría mis pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oré durante meses y a veces alenté a muchos compañeros de mi equipo de trabajo que se deprimían porque no soportaban la presión para cumplir con los tiempos y solucionar las dificultades. Me esforcé por rechazar los rótulos que jefes o clientes nos habían puesto a ellos y a mí, porque me di cuenta de que eran sólo opiniones, falsedades que realmente decían “estás separada de Dios” o “es mentira que eres el reflejo de Dios”. Esto duró más de un año, y no fue nada fácil. Pero sentí que Dios estaba conmigo, que su influencia divina me consolaba, me apoyaba, me inspiraba. Tuve que persistir en mi oración y en mi confianza de que todos nos movíamos en la armonía del plan de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el proyecto finalizó con todo éxito, uno de los dueños de la empresa nos felicitó y dijo que era increíble que el sistema de información hubiera funcionado desde el principio sin ningún error de cálculo. Un gerente me comentó que estaba asombrado de que yo —considerando mi formación profesional— hubiera podido manejar la parte más crítica del proyecto en forma tan excelente. Estos comentarios fueron interesantes, porque además de sentir un gran alivio, me di cuenta de que era posible no dejarse intimidar por los rótulos que querían imponernos a mí y a la gente que trabajaba conmigo. En vez de rendirnos al desaliento, demostramos cuál era la verdad respecto a nuestra naturaleza. ¡Lo habíamos logrado! Sentí el inmenso amor y cuidado de Dios por todos nosotros y cómo nos había fortalecido y dirigido. Por los buenos resultados obtenidos muchos recibimos una promoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora trato de estar más atenta para no poner rótulos a nadie, ya que en realidad es otra manera de criticar y juzgar a los demás. En vez de eso, me esfuerzo por reconocer que como hijos de Dios, su individualidad sólo puede ser buena. Me di cuenta de que ésta es la mejor forma de amar y respetar a los demás, y por cierto es muy liberador poder hacerlo.&lt;br /&gt;Además, cambié mi manera de ver las actividades y oportunidades, y pidiendo la guía de Dios, acepté realizar cosas que nunca antes había hecho, sin temor y confiando en que no dependo de una capacidad humana limitada, sino de una fuente infinita, rebosante, que constantemente produce lo bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos podemos sentirnos libres y plenos, sabiendo que no estamos condicionados por estereotipos de raza, sexo, edad, profesión, condición social, perfiles psicológicos o factores culturales. El recurrir a Dios en busca de ideas e inspiración nos da soluciones para todo lo que debamos enfrentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Ciencia y Salud, pág. 336. 2ibíd., pág. 258:14–16.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo es del archivo del Heraldo de la Ciencia Cristiana.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-6030925172602630437?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/6030925172602630437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/libres-de-estereotipos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6030925172602630437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6030925172602630437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/libres-de-estereotipos.html' title='Libres de estereotipos'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-6796632777026437898</id><published>2009-07-05T09:35:00.000-07:00</published><updated>2009-07-05T09:40:00.379-07:00</updated><title type='text'>El ciudado de Dios nos libra de la influenza porcina</title><content type='html'>Rosalie E. Dunbar  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuente: &lt;a href="http://www.elheraldocc.com/heraldo/index.jhtml"&gt;http://www.elheraldocc.com/heraldo/index.jhtml&lt;/a&gt;    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a los de casos de influenza porcina que han surgido en varias naciones, se han recomendado restricciones de viaje y las autoridades de salud pública en cada país están tomando las medidas consideradas esenciales para proteger a los ciudadanos. Algunos titulares sólo aumentan el temor, y es importante responder a la preocupación de que la situación pueda transformarse en una pandemia mundial. También es sabio no ignorar la condición misma, sino más bien enfrentar esos informes usando como antídoto una oración firme y vigorosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia ofrece antídotos tanto contra el temor como la enfermedad, y el Salmo 91 es muy bueno para ello. Uno de sus pasajes responde a la incertidumbre que puede provocar la influenza, particularmente si la gente no sabe si ha estado expuesta al virus o cómo mantenerse a salvo. Al referirse a la vida bajo el cuidado de Dios, el salmo afirma: “No tendrás temor a las enfermedades que lleguen en la oscuridad ni al repentino desastre que ocurra al mediodía”.1 Bajo el cuidado de Dios no hay lugar ni hora donde la oscuridad —ya sea física o mental— pueda esconderse o inducir la enfermedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia indica esto cuando dice: “Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”.2 Ante la presencia de Dios, que es donde todas las personas —tú, yo, todos— vivimos, no existen las tinieblas de la enfermedad, la dolencia o el peligro. No es necesario aceptar la creencia de que ciertos países donde ha habido casos son, en cierto sentido, más peligrosos que otros, o que el medio ambiente de algunos es más puro que el de otros. La oración puede reconocer que Dios ama y nos dirige a todos, y que todos vivimos bajo la misma luz. Ésta es la realidad de nuestro ser y la de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo aduce que somos entidades materiales, abriéndose camino por la existencia humana, sujetos a lo que sea que el mundo nos presente —incluso gérmenes, microbios, enfermedades, contaminación. Pero como Mary Baker Eddy señala en Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras: “No hay vida, verdad, inteligencia ni sustancia en la materia. Todo es Mente infinita y su manifestación infinita, porque Dios es Todo-en-todo. El Espíritu es Verdad inmortal; la materia es error mortal. El Espíritu es lo real y eterno; la materia es lo irreal y temporal. El Espíritu es Dios, y el hombre es Su imagen y semejanza. Por lo tanto el hombre no es material; él es espiritual”.3 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyarse en esa verdad, “la declaración científica del ser”, cambia todo, y revela que cada persona es la idea de la Mente divina, y vive segura dentro de la luz divina de la Mente. Puesto que la Mente es infinita, no existe algo “afuera” de la Mente donde pueda entrar la enfermedad. Tampoco hay ningún lugar que esté fuera del reino de Dios, ya sea que se llame México, los Estados Unidos, China, o cualquier otra nación de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que la Mente inmortal no incluye ningún tipo de mal, se deduce que la enfermedad nunca ha tenido lugar alguno en la creación de Dios. Por lo tanto, no existen posibles fuentes de enfermedad, llamadas aves, cerdos, o lo que sea. Tampoco es necesario creer que hay ciertas estaciones del año en que se puede esperar alguna enfermedad, como por ejemplo, que los resfríos en invierno y las alergias en primavera y verano, son inevitables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, comprender que la creación de Dios no incluye enfermedad alguna es importante porque ayuda a determinar lo que es real y lo que no lo es. Puesto que la creación de Dios “no incluye mal ni pestilencia”,4 no oramos para liberarnos de algo que Él ha hecho. (Eso sería imposible de hacer.) Tampoco se requiere de nuestra oración para resistir una entidad malvada que de alguna manera se metió furtivamente en la creación infinitamente buena de Dios. (Esto también es imposible, puesto que Él es el Amor omnipotente, contra el cual el mal no tiene poder alguno.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra condición que se debe enfrentar con la oración es el temor a otros seres humanos que se teme están contaminados con la enfermedad y nos pueden contagiar. Aquí es donde la oración por el mundo —por todas las personas, incluso aquellos que están enfermos y los que están haciendo todo lo posible para impedir que se disemine la enfermedad— puede ser una bendición. En la oración afirmamos que cada hijo e hija de Dios está bajo Su cuidado y es guiado por el Amor divino. Podemos abrazar a todo el mundo en el amor de Dios, y reconocer que cada uno es muy preciado para Él. Ahora mismo el bien divino está siempre presente y puede traer a cada persona paz y salud.Estos esfuerzos para elevar el pensamiento hacia la luz que es Dios —la luz en la que todos moramos— puede eliminar tanto el temor a la enfermedad como la enfermedad misma. Ante la luz de Dios, cada persona se encuentra por siempre sana y libre, bajo Su cuidado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en The Christian Science Monitor del 28 de abril de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 Salmo 91:6, traducción de la Contemporary Bible, English Version. 1 1 Juan 1:5. 3 Ciencia y Salud, pág. 468. 4 ibíd., pág. 210.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-6796632777026437898?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/6796632777026437898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/el-ciudado-de-dios-nos-libra-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6796632777026437898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/6796632777026437898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/07/el-ciudado-de-dios-nos-libra-de-la.html' title='El ciudado de Dios nos libra de la influenza porcina'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-7797996885817209236</id><published>2009-06-21T09:51:00.000-07:00</published><updated>2009-06-21T09:54:51.716-07:00</updated><title type='text'>¿Se puede combatir la gripe porcina?</title><content type='html'>La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el 11 de junio que el virus de la influenza porcina, también llamado H1N1, está ahora cercando al planeta y, en su opinión, esto no puede ser detenido. Estoy agradecido por su estado de alerta sobre este azote potencial, porque su advertencia también les recuerda a todos los que oran, que deben ocuparse de su propia misión de asistencia inmediata. Nuestras oraciones colectivas, surgiendo de nuestros hogares e iglesias, pueden tener y tendrán un efecto curativo global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una carta escrita a los miembros de la iglesia en Atlanta, Mary Baker Eddy, quien descubrió la Ciencia Cristiana y fundó el Monitor, dijo: "Las oraciones silenciosas de nuestras iglesias, resonando a través de los oscuros corredores del tiempo, avanzan en ondas sonoras, un diapasón de latidos del corazón, vibrando de un púlpito a otro y de un corazón a otro, hasta que la verdad y el amor, uniéndose en una oración sincera, abracen y cementen la raza humana." ("La Primera Iglesia de Cristo, Científico yMiscelánea", pág 189).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal abrazo de oración puede ser una defensa efectiva contra contagios de todo tipo, incluyendo la influenza porcina. La OMS predice que esta pandemia impactará más sobre las áreas menos desarrolladas del mundo, y la oración específica por aquellas áreas es especialmente importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El llamado a la oración es más que un pensamiento esperanzado o una petición de ser salvados. Como he aprendido a través de mi estudio de la Ciencia Cristiana, orar con comprensión es afirmar con convicción que el Amor divino está siempre presente, glorificando a Dios como el Creador todopoderoso, quien no permitirá ningún mal en Su creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es útil volvernos al modelo de oración que Jesús dio al mundo en lo que se dio en llamar el Padre Nuestro. Esta oración, que puede encontrarse en su versión más completa en el Evangelio de Mateo (capítulo 6, versículos 9-13), comienza con una poderosa evocación de Dios, como "Padre nuestro". Habla del Padre de todos como residiendo en el cielo, en la armonía perfecta que incluye a todos Sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto hace más que meramente establecer el tono; esto establece firmemente en el pensamiento la realidad de que Dios ama a cada uno de nosotros - Él es nuestro Padre, cuidando de cada individuo en todas los lugares de nuestro mundo. A medida que vemos la omnipresencia y omnipotencia de Dios, como un hecho espiritual que puede influir en la escena humana, tenemos una base científica para refutar cada amenaza y temor a la enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este combate mental implica resistir los reportes de enfermedad y reconocer que la enfermedad nunca fue creada por Dios y por lo tanto no tiene base. Como hijos de Dios, ninguno de nosotros es vulnerable a la enfermedad o susceptible de ser influenciado por los reportes de su propagación. Cada uno de nosotros está siendo siempre sostenido por el cuidado del Amor divino. Nuestras oraciones pueden anular la enfermedad, incluyendo las pandemias, con la verdad de la omnipotencia de Dios. Ellas pueden fortalecernos con la gozosa comprensión de que la luz de este poder divino destruye las tinieblas de cualquier adversidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, Jesús envió a sus fieles discípulos a otras ciudades, esperando que ellos sanasen toda dificultad que encontrasen. Ellos volvieron con éxitos, y él les dio esta bendición: "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará." (Lucas 10:19)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este divino poder y autoridad están disponibles para todos los que oran de la forma en que Jesús enseñó, afirmando que el bien es real y todo-poderoso. Esto no deja ningún lugar para el mal. Ciertamente que cuando se emplea esta oración hay curaciones individuales de enfermedades, y podemos esperar también, una curación global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículo original en inglés: “Combatting the threat of swine flu”:&lt;a href="http://www.csmonitor.com/2009/0612/p18s01-hfcs.html" target="_blank"&gt;http://www.csmonitor.com/2009/0612/p18s01-hfcs.html&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-7797996885817209236?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/7797996885817209236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/06/se-puede-combatir-la-gripe-porcina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7797996885817209236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7797996885817209236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/06/se-puede-combatir-la-gripe-porcina.html' title='¿Se puede combatir la gripe porcina?'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-7577068855340286736</id><published>2009-06-05T13:37:00.000-07:00</published><updated>2009-06-05T13:46:21.276-07:00</updated><title type='text'>Un rabino habla acerca de la Ciencia Cristiana</title><content type='html'>En Marzo, el Rabino David Louis, de Kiryat Gat, Israel, hizo un notable relato de una curación en la Reunión de testimonios del mediodía en el edificio original de La Iglesia Madre. En las siguientes semanas, el Rabino Louis se encontró con varios de sus nuevos amigos en la Iglesia y en La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana, incluyendo al Secretario Nathan Talbot y el Editor en Jefe Mary Trammell. Su viaje espiritual ilustra tanto la curación universal que abraza la Ciencia Cristiana como la Iglesia que fundó Mary Baker Eddy. Aquí algunos extractos del reportaje de Mary Trammell con el Rabino realizada para el programa radial del Sentinel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rabino Louis, ¿podría darnos una pequeña reseña de lo que ha sido su camino espiritual? ¿Qué lo llevó a ser rabino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, yo nací Judío en Peoria, Illinois, y mis padres me dieron cuanta educación Judía estaba disponible. Mis años de universidad fueron los años de la guerra de Vietnam, y yo estaba en una universidad muy importante que fue una especie de centro de turbulencia. Había grandes movimientos populares de estudiantes, de búsqueda de las religiones orientales, y muchas personas volviendo a las religiones raíces. Yo me acerqué a muchas de las diferentes religiones hasta que vine a la mía. Estudié en el seminario para rabinos en Nueva York, y luego vine a Israel, me casé, y fui ordenado como rabino en el campo de la metafísica de la Kabbalah Judía. Estuve enseñando Kaballah, y también trabajando como músico profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuéntenos acerca de la Kabbalah.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Kabbalah es un lenguaje para hablar sobre espiritualidad. En la música tú tienes 7 notas, y a través de las combinaciones de esas notas se hace toda la música. Al hablar de las cosas espirituales, la Kabbalah nos provee de un lenguaje. Hay 10 esferas. Podemos hablar de la completa materialidad, de la parcial materialidad, de la parcial espiritualidad, y de la completa espiritualidad. En este sentido la Kabbalah está en perfecta sintonía con la Ciencia divina, coincide con la completa espiritualidad en la cual la materia es reconocida como no existente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cómo encontró usted, entonces, la Ciencia Cristiana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro años atrás mi anciano padre estaba sufriendo de uno de los estadios de un cáncer terminal, y yo vine a estar con él. Había sido llevado a su casa, con una atención de 24 hs, él estaba conectado con tubos. Salí fuera para hacer una caminata por el vecindario. Y había un cartel que decía Sala de lectura de la Ciencia Cristiana. Y el letrero decía que la Sala de Lectura estaba abierta dos horas por día, y sucedió que yo estaba allí en el momento justo. Entré. Yo no sabía nada en aquel momento acerca de la Ciencia Cristiana en sí. Yo sabía de la existencia de la Ciencia Cristiana de mis tiempos de estudiante. Cada aeropuerto importante tiene una Sala de Lectura de la Ciencia Cristiana, entonces yo había tenido la oportunidad de mirar algunos libros. Y yo sabía que había allí algo con respecto a la curación. Bueno, me senté con una dama en la Sala de Lectura, y le conté acerca de mi padre. Yo no recuerdo las ideas específicas que fueron dichas, pero volví a casa inmediatamente y le dije a mi padre, "tú te vas a recuperar por completo".&lt;br /&gt;Cuando visité la Sala de Lectura, la gente de allí, maravillosa gente, no me estaba ofreciendo una suerte de ideas intelectuales. Eran la ternura y la oración. Era la atmósfera, la gracia. Ahora en retrospectiva, es claro para mí que probablemente esos Científicos estaban orando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta mucho la manera en que lo cuenta –que usted sintió la atmósfera, el amor, la curación, la oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día volvía a la Sala de Lectura, y cuando llegó el Domingo, fui al servicio. Al tercer día, mi padre se sintió animado y deseó comer. Él no comía desde hacía tres meses. Entonces tomó yogurt y helado. En el cuarto día, quiso comer huevos revueltos y panqueques, y yo comencé a ir y venir del supermercado. Para el quinto día se había levantado de la cama. Quiso ir a comer a la cocina. Con un andador y la enfermera con él, comió en la cocina. Para el sexto día ya estaba sentado enfrente del televisor sentado en el living. En el sexto día decidió que quería ocuparse otra vez de sus asuntos. Él había dejado sus cosas en manos de un abogado. Para hacer eso, tuvo que comprobar que ahora estaba en condiciones de hacerlo. Entonces fue a un hospital para un chequeo durante el séptimo día. Entonces caminó hasta el banco con su andador y caminó con el aplauso de todas las personas que estaban allí. Fue realmente un buen momento. Tenía ya sus asuntos nuevamente en sus manos. Volvimos a casa y recibimos un llamado del hospital diciendo que él se hallaba completamente sano de aquello que sufría. Y de hecho lo estaba. Vivió alegre y saludablemente durante un año más. Y esta fue mi introducción en la Ciencia Cristiana. Todos sus doctores y la gente que lo había conocido vinieron a verle a la casa, y todos se quedaron atónitos. Lo que yo realmente había presenciado fue una verdadera resurrección. Esto cambió mi vida. Decidí que la Ciencia Cristiana es verdad y que yo intentaría encontrar qué era, la estudiaría, y dedicaría mi vida a esto. Y eso es exactamente lo que he hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo la ha estudiado? Imagino que investigó en el libro "Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras" por Mary Baker Eddy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no. Yo no sabía acerca de Ciencia y Salud. Todo lo que sabía era acerca de la Sala de Lectura y que mi papá se había recuperado por completo. Volví a Israel y busqué en Internet. Eventualmente me di cuenta de que la Ciencia Cristiana tiene su centro en Boston.&lt;br /&gt;Boston es el lugar donde se encuentran las oficinas centrales de la Iglesia. Pero la Ciencia Cristiana es un movimiento mundial.  Pero yo sabía que Boston era el centro, y dije, ese debe ser el lugar para comenzar. Entonces, algunos meses después, vine a este mismo edificio (La Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana), y fui a la Biblioteca Mary Baker Eddy. Pedí ver a un practicista de la Ciencia Cristiana. Y alguien me indicó un centro espiritual de curación en la Avenida Massachusetts, que está abierto al público. Se llama Soluciones a través de la Oración.&lt;br /&gt;Allí hay un practicista de la Ciencia Cristiana, y cualquier persona es bien recibida para entrar y hablar con él o ella. Entonces eso hice. Hablé con el practicista allí, y él comenzó un tratamiento de oración por mí. Y luego nos mantuvimos comunicados por e-mail cuando regresé a Israel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y en aquel momento consiguió Ciencia y Salud?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le compré uno al practicista. Y él me estuvo mandando pasajes de Ciencia y Salud. Siguió conmigo durante estos primeros tiempos como un guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y hubo algunos pasajes en particular de Ciencia y Salud que resonaron en usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer trabajo espiritual era resolver lo que parecía ser una dicotomía entre mi vida religiosa Judía y mi profundo interés en la Ciencia Cristiana. ¿Cómo podían ser compatibilizadas estas dos cosas? Ciertamente en un nivel experimental era claro para mí, que sí podían ser compatibles. Pero debía tener alguna suerte de plataforma sobre la cual estar apoyada. Entonces puse mi atención en un pasaje que comienza al final de la página 360 de Ciencia y Salud con su explicación brillantemente metafísica y lógica acerca de cuál es el común denominador, la interfase entre la teología de la Ciencia Cristiana y la teología Judía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nos leería ese pasaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"… hoy, el Judío y el Cristiano pueden unirse en doctrina y religión sobre la base misma de las palabras y obras de Jesús. El Judío cree que el Mesías o Cristo no ha venido aún; el Cristiano cree que Cristo es Dios. Aquí interviene la Ciencia Cristiana, explica esos puntos doctrinales, anula el desacuerdo y resuelve el problema. El Cristo, como la verdadera idea espiritual, es el ideal de Dios ahora y para siempre, aquí y en todas partes. El Judío que cree en el Primer Mandamiento es monoteísta; tiene un solo Dios omnipresente. Así el Judío se une a la doctrina del Cristiano, de que Dios ha venido y está presente ahora y eternamente. El Cristiano que cree en el Primer mandamiento es monoteísta. Así se une virtualmente a la creencia del Judío en un solo Dios y reconoce que Jesucristo no es Dios, como Jesús mismo lo declaró, sino que es el Hijo de Dios."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué significó, entonces, eso para usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos mirando las tres palabras, Dios, Cristo y Jesús, desde tres diferentes perspectivas – desde la perspectiva de los Judíos, los Cristianos, y los Científicos Cristianos. Los Cristianos agrupan a las tres en un solo grupo; Dios, Cristo y Jesús no tienen distinción. Jesús es Dios, el Cristo es Dios, el Cristo es Jesús etc. Esto es inaceptable para el pensamiento Judío porque Jesús es un hombre. Nosotros no queremos deificar al hombre. Pero la Ciencia Cristiana toma esta lista –Dios, Cristo y Jesús- y los distingue de una manera única. Primero que todo, Jesús es distinguido de Dios. Jesús era un hombre, el reflejo del Cristo. El Cristo en la Ciencia Cristiana es "el ideal de Dios ahora y para siempre". El Cristo es la idea que tiene Dios del hombre, el hombre perfecto. Este es el concepto que también tiene el Judío acerca del Mesías, el hombre perfecto. Entonces ahora vemos que la Ciencia Cristiana, la cual acepta que Jesús no es Dios, está perfectamente de acuerdo con el Judaísmo, el cual dice lo mismo. Los Judíos dirán, "Bien, entonces, ¿qué es el Cristo? ¿No creen ustedes que es lo mismo que Jesús?" Y la Ciencia Cristiana dice: "No. El Cristo está en todos nosotros. Es eterno. Es el eterno pensamiento de Dios sobre el hombre." Cristo Jesús fue un rabino que guardaba los mandamientos Judíos. Y ahora en mi vida, la Ciencia Cristiana está iluminando mi pensamiento metafísico Judío, lo cual para mí, personalmente, es una cosa. Hay un solo Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué cosa de la Ciencia Cristiana es lo que más toca su corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de conocer acerca de la Ciencia Cristiana, yo tenía algunas frustraciones que me perturbaban espiritualmente. Yo tenía un hijo rebelde. Y yo respondía como un padre obstinado. Esto básicamente creaba una situación de muy serios distanciamientos por los cuales yo sufría enormemente, y estoy seguro que él también. Una de las primeras cosas que comprendí en la Ciencia fue acerca del amor y de la parte central que tiene el amor en la curación y en la oración.&lt;br /&gt;Entonces hice para mí una sesión diaria, a veces por horas, de quedarme a solas conmigo mismo en mi habitación y me dedicaba a amar a mi hijo. Yo ni siquiera sabía dónde él estaba. Yo simplemente le enviaba oleadas de amor a través del espacio espiritual. Luego de cierto tiempo, hablamos por teléfono, por primera vez en muchos años. Pasó un mes y volvimos a tener otra conversación, y entonces cenamos juntos. Nos abrazamos, y esto se fue. El distanciamiento se fue por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo reaccionó la familia ante su estudio de la Ciencia Cristiana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Principalmente fue mi esposa la que vio lo que estaba sucediendo. Ella me vio regresar junto a mi hijo. Cuando este problema fue resuelto, ella estaba ya conmigo. Me animó para que regresara a Estados Unidos y buscara un Maestro de la Ciencia Cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la Clase de Instrucción Primaria le fue de ayuda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso puso las cosas en un enteramente nuevo punto de equilibrio. Aportó claridad, una visión global de lo que es el alcance total de la Ciencia Cristiana. Hace poco, sentí la necesidad de hablar abiertamente con mis hijos acerca de la Ciencia Cristiana. Entonces hicimos una reunión familiar en la cual todos mis hijos mayores, mis seis hijos, y mis dos yernos y mi nuera y la familia toda, la familia grande, se reunieron. Estaban preparados para que papá les hablara. Les dije lo que había estado haciendo, acerca de la curación. Les conté que de ninguna manera la Ciencia Cristiana interfiere con mi observancia Judía. La Ciencia Cristiana es universal. Ilumina todas y cada una de las cosas. Si yo soy un rabino, me convierto en un rabino iluminado. Si tú eres un hombre de negocios, serás uno iluminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O si tú estás en alguna otra religión también, ¿no es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ciencia Cristiana se extiende a todas las religiones porque es una meta-religión. Hasta donde sé, la Sra. Eddy no estaba interesada originalmente en comenzar una denominación religiosa. Ella pensaba que el mundo Cristiano aceptaría las enseñanzas. Pero no fue así como ocurrió; el mundo no estaba aún preparado para tal cosa. Entonces comenzó la Iglesia de la Ciencia Cristiana. Pero la Ciencia Cristiana es universal. Y le expresé esto a mis hijos. Ellos me entendieron. Entonces todos estuvieron a mi lado. Mis yernos son rabinos. Uno es el principal de un seminario de rabinos. Mis dos hijos son también rabinos. Y todos ellos dijeron, "Inténtalo, papá. Está todo bien". Fue hermoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿usted siente que hay receptividad a la Ciencia Cristiana en Israel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única cosa sobre la cual yo tengo que ser cuidadoso, es acerca de este punto: que Cristo Jesús no es Dios. Una vez que esto se entiende, no hay problemas con la ley Judía o su teología. La Ciencia Cristiana es única en esta comprensión. Israel en general está muy abierta a la curación. Yo estoy seguro de que la voluntad de Dios dará la comprensión acerca de lo que es la curación en Israel, y esto promete ser una cosa verdaderamente gloriosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál ve usted que es el rol de la Ciencia Cristiana en el mundo entero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ciencia Divina es la revelación infinita de los pensamientos de Dios en una manera que cualquier ser humano, cada mujer o varón que lo desee y tenga el deseo de dedicarle tiempo y esfuerzo al estudio, pueda entender. Tenemos, como lo declara Mary Baker Eddy tan bellamente, la "consciente, constante capacidad" de comprender a Dios. Somos todos profetas de Dios, en el sentido de que todos podemos escuchar Su palabra. Él nos habla todo el tiempo a todos. Nosotros sólo tenemos que aprender cómo oír Su lenguaje. También tenemos que aprender cómo orar. El deseo de la bondad, el deseo de la bondad infinita, es oración. Dios mismo tomará tu deseo y lo elevará y lo transformará en oración. Ese es Su trabajo.&lt;br /&gt;Eso tiene implicancias importantes para la paz mundial –y para la paz en Medio Oriente.&lt;br /&gt;Absolutamente. Medio Oriente tiene la característica de ser una especie de microcosmos del mundo entero. Israel mismo es un microcosmos – todas las religiones, todas las civilizaciones, todas las culturas en el mundo están allí condensadas en un país que no es más grande que el área del gran Boston. Pero si la Ciencia Cristiana llega a ser comprendida entre la gente Judía, y la gente Cristiana, y los Árabes, y la gente del Islam en nuestra región del Medio Oriente- entonces este es un buen laboratorio para que sea entendida en el mundo entero. Hay un solo Dios, una Verdad, una bondad. Y la Ciencia es la Ciencia –es científica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuál ve usted es su rol como Científico Cristiano que a su vez es rabino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente mi meta inmediata tiene dos caras. Una, volver a casa, Israel y tomar todo lo que he aprendido y vivirlo en Israel. Y en una manera silenciosa, simple, cordial, buscar oportunidades para decir una buena palabra. Los chicos están realmente listos para esto en Israel. Tienen una gran liberalidad en materia espiritual, y son grandes investigadores. Y el otro aspecto de mi interés es hablarles a los Científicos Cristianos, el cual es un mundo totalmente diferente, ya que ellos ya conocen la verdad y la Ciencia. Yo les quisiera hablar a los jóvenes Científicos Cristianos, y alentarlos, mostrándoles cuán vasto es el instrumento de comprensión que tienen para cualquier carrera que sigan. Mary Baker Eddy tocó este punto, que nadie, nadie ha tocado. Yo estudié metafísica durante 40 años. En mi visión, no puede existir paz mundial sin una comprensión de los escritos de Mary Baker Eddy, su vida –por lo que ella atravesó. Entendiendo estas cosas, tú te estás uniendo a la expresión única del pensamiento de Dios para nuestros tiempos en el más moderno, el más inmediato sentido. Yo estoy verdaderamente dedicando el trabajo de mi vida a hacer que este punto sea claro para la gente de mi país y para los rabinos que trabajan conmigo. Y lo mismo es verdad para los Científicos Cristianos que ya conocen esta hermosa Ciencia. Ellos también deberían apreciar lo que tienen. La gente joven puede que no vea el gran regalo que ellos ya tienen en sus manos. Entonces yo enfatizaría cuán precioso es el trabajo de Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras. Cuán precioso y valioso es para la culminación de las aspiraciones de toda la humanidad. Es la ley de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Traducción libre del artículo publicado en el The Christian Science Sentinel del 11 Mayo de 2009, titulado "A rabbi talks about Christian Science".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-7577068855340286736?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/7577068855340286736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/06/un-rabino-habla-acerca-de-la-ciencia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7577068855340286736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/7577068855340286736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/06/un-rabino-habla-acerca-de-la-ciencia.html' title='Un rabino habla acerca de la Ciencia Cristiana'/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7245010802106287659.post-1192819964242644648</id><published>2009-05-19T10:16:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T10:20:55.375-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Bienvenidos a la nueva página web de la Primera Iglesia de Cristo, Científico, Madrid.  A partir de ahora en este apartado vamos a ir colgando testimonios de personas que se han visto beneficiados por el estudio de la Ciencia Cristiana y que desean compartir con los demás sus experiencias. Las personas que quieran enviar textos pueden hacerlo al correo electrónico de la iglesia: &lt;a href="mailto:cienciacristianamadrid@gmail.com"&gt;cienciacristianamadrid@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7245010802106287659-1192819964242644648?l=cienciacristianamadrid.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/feeds/1192819964242644648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/05/bienvenidos-la-nueva-pagina-web-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1192819964242644648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7245010802106287659/posts/default/1192819964242644648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cienciacristianamadrid.blogspot.com/2009/05/bienvenidos-la-nueva-pagina-web-de-la.html' title=''/><author><name>Ciencia Cristiana Madrid</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16704156731317210732</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='6' src='http://3.bp.blogspot.com/_s4dUdAiAQGQ/ShBGKHr4YUI/AAAAAAAAABE/htEjZawJ9w8/s1600-R/banner1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
